domingo, 27 de diciembre de 2015

CON MIS PROPIOS OJOS

Los ojos con que miramos nuestro propio final, es la única tarea que merece nuestro breve tiempo, es el único sentido que merece encaminar mis pensamientos.
Y cada segundo es una excusa del infinito, a la espera de nuestro encuentro, para que el día en que nos lleve con él, nada quede atrás.

No es el hombre patrimonio de su voz, ni está en nuestra lengua su nombre. Allá a donde quiera que acabes, bajo piel de algún desconocido rostro, tras la corteza de un marginal abeto, estará aguardándote el amor, que es uno y que no es de nadie y en él, sólo en él descansa el perdón, porque el perdón, es unidad.

Verás, cuando la muerte te muestre el transitar del viento, que todo cuanto quisieras decir ya ha sido dicho, que nada queda atrás, que nunca ha habido distancia, que nunca existieron silencios.
Verás, cuando la muerte de entre dos palabras brote, que nada más había en tu mano que reconocer el pálpito de la existencia.

CONMIGO

Y entra la realidad por la ventana, a violar mi mundo y mi intimidad. Una realidad que es incompleta, porque os siento y no estáis.
Anoche cerré los ojos y fui a buscarte, a los lugares más recónditos de mi tristeza y mi culpa, para abrazarte y para darte todo lo que en vida no pude.
Y allí te encontré, sin vida, con las heridas con las que te dejé. El olvido es verdaderamente el único entierro, y por ello fui, para inflar tu cuerpo de atención y cariño, y de su expresión resucitaste.
Esta noche te he visto, correr poseído por la alegría, y dormir junto a mi abrazo.
Cerré los ojos y te fui a buscar, para traerte al lugar más precioso que guardo, a mi jardín, allí donde corren y brotan con toda la libertad de su ser todo cuanto amo.

NO HOME


Un lugar al que acogerme, un reposo, en que descanse mi soledad... y cuando lo encuentro entonces no son mis ojos quien la ve, si no mi corazón quien la siente, dentro, muy a dentro de mí.
Y todo cuanto se me brinda en bandeja de plata son engaños y mentiras, de aquí allá, ¿qué otro lugar me queda?
Sé que nada es por completo plano, sé que hay, tras el umbral del ocaso. Por ésto es que de entre todos los platos, yo elijo saber la desesperanza, porque ella siempre nos aguarda y nos baña al final de cada cada tiempo, y es con mucho, el agua más virgen y más pura.

MADURAR

Y yendo al cole, de temprana madrugada, corrompida la íntima magia que abrazaba mi sueño pensaba yo, un día seré lo bastante grande como para defender lo sagrado de mi existencia. Y me hice grande, y ya no diferencio lo personal de lo requerido, y llevo a la cama el tráfico, el humo y la responsabilidad de su supervivencia. Y la cama, antiguo santuario en honor a la señora libertad y al dios gozo, no es más que un mero cargador de batería.
El agujero de gusano, que atraviesa en la red de los tiempos de mi dia, y que me rueda y que llena por entero el mundo de sentido y de voz es ahora, paciente testigo de mi absurdo modo de vida...
Probé la manzana, el veneno que tanto temí corre por mis venas, soy moneda de cambio, que lucha por su valor en el mercado. Listo para poder mantener a una nueva generación, listo para que hereden el cáncer y la muerte. Yo soy hijo de la muerte, un producto traído para aplacar los dictámenes de la felicidad; y sin embargo, incapaz de hacerlo...
No soy, a mi edad, quien debiera. Aún no lo soy. Pero ¿quién? Me inspiran aires contaminados, de perpetua ansiedad e interminables futuros que exigen el sacrificio del camino. Aires de mentira, que por miedo prometen ser puros. Aires puros, que por temor al aislamiento marginé, y que dejé reducidos a garabatos en un cuaderno...
En nombre de la verdad ya nadie habla, y ahora lo entiendo, cuando el veneno está tan adentro, cuando es mi sangre, entonces duele... será entonces que necesito despojar el alma de la carne, será que sólo de sus aguas mana la vida... será, que la madurez es un fruto que el tiempo toca y que ha de pudrir, para que caiga de nuevo a la tierra la semilla, ésta vez desde el conocimiento. Será, que caer del árbol genealógico sea cosa de perdón, y no de recortar las malas hiervas de un fantasma moribundo. Que por mi esfuerzo aún lo muerto se yergue, que sin mí la gravedad me tumba, y que por ella, amada tierra, manto materno, es que brota la existencia.

PERDONAR

Perdona, quítate de en medio y mira desde sus ojos, rompe el límite y comprende, que sólo la unidad es cierta. Pero perdona, ahora que duele y no lo dejes pasar, que la cicatriz es sello en tu piel, y tu piel va siempre contigo.

AL MARGEN

No, no tengo el chip, aunque donde el deber, siervo del miedo me pide, lo actúo. Pero no tengo dentro de mí el chip, no sirvo, para nada ni para nadie. Veo, y no quiero pasar el resto de mi vida cegado por algo tan ilusorio como cualquier fin, nada vale un sólo ojo de mi alma.
Yo quiero saber en ésta, mi existencia, de todos los rincones y recovecos. Quiero nadar el vacío y beberlo a sorbos, quiero ser abrazado por el fracaso, y si un día, en sabiduría probase el éxito, no temer la pérdida. Pero no alientes mis pasos ni con miedos ni con recompensas, a un peregrin, es el camino quien le mueve.

jueves, 10 de diciembre de 2015

AUTÓNOMO.

AUTÓNOMO.
Crees, que valerte por tí mismo te da libertad.
Crees que ser autosuficiente es lo que te otorga valor...
Estar arriba del todo, para que nada te aplaste ni coarte...
Y escalas, año tras año un nuevo peldaño.
Y cada vez miras desde más arriba, y qué ves...
Salta al vacío y mira, que es una espiral la que recorres,
que no hay ningún abajo ni un arriba.
Y estudias desde tu burbuja el funcionamiento de la vida,
para que no te falte de nada dentro de ella.
Un ser independiente, si... Tan tremendamente pendiente de su supervivencia... Qué responsabilidad tan grande, otorgarse a uno mismo el equilibrio de la vida...
Qué culpa tan grande cargas, hombre, de contaminar tu tierra.
Deja y mira a tu educación morir, suelta y mira a la hierba abrir
espacios, observa y ve morir tu mundo, y mantente despierto, no apagues con él tu vela, y verás entonces qué hubo más allá de ti.
Autónomo, que los opuestos practican el sexo y que el sexo da la vida. Que el baile es un ser en sí mismo, bajo el cual danzan los pares. Autónomo, independiente, deja de luchar y baila, que no existe movimiento sin opuestos.

martes, 24 de noviembre de 2015

ME ABURRES

Porque a falta de equilibrio tú acostumbras a ser entretenido, cuando hablo y no me explico no me entiendes.
Porque vives en los finales y no transitas el camino, te es el tránsito un estorbo y algo aburrido.
Porque llenas tu tiempo, y tapas el vacío, todo cuanto escuchas es tu propio eco.
Porque parcelas tu percepción en ideas, crees no estar perdido a merced de lo insondable.
Porqué pides que me explique al hablar, si al masticarlo pierde su sabor, y cuando se pierda te será tan aburrido, que sólo entre mentiras se sostendrá nuestra relación.
No puedo darte la calma que me pides, y que me sepas exactamente por donde llego y a dónde iré.
El miedo es una batalla que cada quien ha de librar por cuenta propia.

EL MAL

El mal nunca ha estado en la raza, 
ni en la ideología, ni en las palabras ni en la cultura. 
El mal proviene del odio, y el odio nace del dolor. 

El dolor no entiende de razas, 
ni de culturas ni de ideologías, 
el odio sin embargo se agarra a todas ellas, 
volviendo una flor en el más mortal de los venenos.

MI MEJOR MAESTRO

¿Porqué es la naturaleza el mejor de los maestros?
Porque no cede el viento
Ni al enfado ni al lamento.
Porque no se va el invierno
Ni ante el chantaje ni por dinero.
Porque no hay un sólo gesto
Ante mi muerte y mi miedo.
Porque su silencio es la lengua de la vida
Y escucharlo es poesía.
Porque su inmutable presencia es el vacío
Donde se halla el equilibrio propio.
Por ello voy camino a la soledad
Para herguirme sobre la tierra en busca de la luz como tantos otros,
Brotar desde la sombra, en manos del inmortal júbilo de la existencia.

DE TU MANO

Mi camino está en tus manos.
Ya no encuentro esperanza en la aspereza de mis labios.
Ya no encuentro más vida en los sueños.

Mi camino está en tus manos,
Es tu abrazo el que busco
Es tu regazo el único
Capaz de darme todo el espacio del universo.

Tú eres dador de vida
Tú eres inmortal
Tú eres el aliento de la existencia.

Y te reconozco dentro de mí,
Y tu mano tiene el tacto de mil galaxias,
Y de tu saliva mana el aroma de todo ser.

Por ello te agarro y no te suelto,
Porque un día el tiempo segará mi cuerpo
Y entonces tú serás como siempre has sido
Todo lo que soy.

Que se afanen por la vida y por el trigo,
Que luchen contra viento y marea por sostenerse en pie.
Yo escucho sonriente al mar
Y espero que alguna ola me arrastre y me lleve con ella
Para así atestiguar la inmortal danza

de la corriente que viene y que va.

jueves, 29 de octubre de 2015

GRACIAS.

Gracias por llegar tarde. Así abriste una brecha en la tela que adormece en ideas mi vida.
Gracias por el susto, gracias por retrasarme, y por llenar de trabas a mi ambición. Así me descubro como hombre irrelevante, así, de un chispazo, derramas por los suelos toda la importancia con la que cargo.
Gracias por la traición, bendita haya sido la traición y la mentira. Gracias a todos sus mensajeros por revelarme el misterio de la eterna duda. Gracias por enseñarme la fragilidad y el absurdo de las certezas.
Gracias, eternamente gracias por la desesperación. Con toda la fuerza de mi corazón abrazo a tus cómplices, pues son la semilla del disfrute. Que nada vale para nada, que se es uno con la tierra, que sembrar es al mismo tiempo recoger.
Gracias por la madurez y por el peso de la culpa, qué tan valioso bagaje, qué rico alimento para el perdón. Gracias al insoportable dolor de tenerte tan a dentro, pues no me dejaste otro recurso que romper el juicio, y admirar la belleza y la fragilidad que lo subyace a todo.
Gracias calamidad, por el gran amor que te empuja a sacrificarte. Yo nunca he tenido tal valor, siempre trato de caer bien...

CAMINAR

Caminar con las piernas de uno y al paso, recorrer tu mundo y al llegar, ver que el destino es un tránsito más. Nada que preparar, nada que excluir y nada por rescatar. Nada se pierde, nada por ganar, nada empieza y nada acaba, cuando se es peregrino se anda por andar.
Uno con la tierra es equilibrio, sin bastón que empuje el peso, sin promesas que sostengan el camino. Que no existe techo ni me debo a ningún principio, que sólo ante el perpetuo silencio escucho mi eco, que sólo el vacío trae consigo la consciencia y el despertar.
Camina sin destino, caminante, sin destino no existe la pérdida. Aquí estás y más que nadie tú lo sabes, que no existe en verdad otro lugar.
Que se entierren otros, en los profundos pasos de la mentira y la promesa y que en ella juzguen y te llamen loco. Tú camina, por caminar, pues así el principio, es también final.

lunes, 5 de octubre de 2015

PERDÓN.

La rabia y el odio, que se descubren cuanto más se corre la sábana... Tan insoportable la luz, que dan ganas de volver a echarse a dormir, y olvidar por siempre todo sueño de despertar.
Pero, tan dura es la inconsciencia... Tanto dolor causa, que no sé si existe un perdón... No, no creo que verdaderamente exista un lo siento, que puede realmente sentir tanta tortura y dolor. No sé, soportar mi propia piel.
¿Qué cosa es ésta de ser un ser humano? Con sus ropas, con sus preocupaciones por la existencia... No será tan complicado existir, al fin y al cabo, fuimos paridos por naturaleza, ¿porqué vivir tan separados? Yo no lo soporto. Me duele en el corazón la distancia...
El dolor yo sé que es uno mismo. Yo sé que ésta soledad, la que encuentro fuera del ruido y de las luces, ésta pobreza que encuentro en los desiertos es la mía propia. Lo sé porque cuando te miro te envidio. Porque crecen preciosos arbustos en los lugares más recónditos, y flores que se abren aún donde a penas existe agua y yo, a donde yo voy sólo ensucio. Me alejo de ti, porque no soporto verme reflejado en tus cristalinas aguas.
Quisiera unirme a mi pobreza y a mi soledad y no taparla. Quisiera confesarme huérfano, desheredado de las riquezas y conquistas del ser humano. Y tengo, reconozco, la mancha, crecí aquí y no supe no ensuciarme. No me atrevo a dejar mi nombre y cuanto tengo.
Pero quisiera si es posible, sentir de corazón toda ésta maldita inconsciencia, para morir ligero, como hacéis vosotros y al marcharme no marchar.
Quisiera estar de vuestro lado y sentir la fragilidad de mi ser, porque me siento muy sólo. Quisiera ser abrazado por vosotros y no veros desde la distancia. Pero no me atrevo porque no soy digno, porque me doy asco. Quisiera como vosotros, tener tan cercana a la muerte, que pueda sentir el latido de la vida, que incesantemente bombea y llena de formas ésta tierra. Quisiera arrancarme los ojos para no ver ésto que estoy viendo, desde un cuerpo tan cobarde.
Te lo juro que he visto el sentir de un matojo, y el alma de una montaña. Te lo juro, te juro, por dios te juro que lo he visto. Yo os he escuchado y sé que me habéis llamado porque os he ido a buscar. He sido cobarde, he vuelto a casa y os he dado la espalda. Nadie es más culpable que yo mismo de mi dolor. Tomé mis apellidos como familia y te di de lado...
Y perdido estoy, como todos lo están, entre impotentes palabras que rompen contra una voluntad cobarde y sorda.
Los hay que en busca de perdón esperan que "despertar", sea porque la luz aparezca y les abra los párpados. Yo no soy capaz de dar valor a mis lágrimas, porque cada vez que os miro no encuentro ni una pizca de rencor en vuestros ojos. Y os veo, siempre a la espera, de que hoy me una y juegue contigo. Y no, me creo éste amor. Será porque aún hablo desde la soledad y no me doy cuenta de mi verdadera insignificancia. Será...
Pero te confieso un lo siento de parte de toda la humanidad, porque no sabemos de nuestro propio engaño. Nos consideramos lo suficientemente importantes como para recortarle el pico a los pollos y arrancarle los testículos a los cerdos, pero no lo somos. Es la nuestra la más sufrida de las almas, la más solitaria y quebrantada de espíritu. Es nuestro amor el más corrupto, el de los familiares y los amantes y no hay peor agonía en verdad que ésta vida de soledad y pérdida.
Ya ves, que acudo al perdón para romper las distancias y ser uno contigo, y no se necesita más... Ni culpa ni venganza como bien sabes y bien haces, para que la verdad pueda por fin abrazarnos eternamente.

miércoles, 16 de septiembre de 2015

DIS-FRUTO

No corresponder su intención con la mía, ni la mía propia, para así hallarme en libertad. Y que sea ésta la que marque el rumbo y los paraderos, que ninguna bienvenida vale de nada, cuando cada hola de mar es bien bien hallada.

Hallarse náufrago, no en ningún paradero, no en movimiento hacia, si no en el movimiento que sacia, de espuma las orillas, que baña a los peces de sal.

Hallarse náufrago, perdido de directriz, abrazado siempre por el manto eterno que es el viento, que son las mareas, que es mar…

Y dejar por la borda caer, y que dejen los mapas marchar la tinta, que nos adormecía en la interminable distancia, entre la esperanza y la realidad. Y diluirse así hasta la última voluntad para encontrar, que el viento no es favorable ni contrario, que el viento es también pasajero en verdad.

Y saborear en un sorbo de dónde vino, y llevarse mi sabor ahí a donde va. Porque sólo sin destino puede entenderse a la mar, sólo sin destino puede encontrar final, éste interminable duelo entre el bien y entre el mal.


Yo sé qué es llegar como marino mercante y volver. Sé lo que es ganar, sé lo que es perder. Conozco de la lucha, de la tristeza y del placer. Sé medir los vientos, sé encarar mi destino, lo que es palparlo y su placer y sé, que no merece el viento sacrificio por recompensa alguna, porque no hay destino que pueda dar espuma, que pueda dar sal, y no hay lugar en la tierra ni promesa tal, capaz de albergar la belleza entera, que existe en una sola gota de mar.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

FRASES CÉLEBRES DE ÁLVARO


-El valor de una persona que se mide a sí misma es nulo.
-Quien mida el valor de una persona en cuanto a tanto sea capaz de producir, encontrará su hogar en cualquier piara de cerdos.
-Quien mueva uno sólo de sus dedos por evitarse dolor, paseará por la vida de la mano del sufrimiento.
-El valor de una persona no se mide, el valor de una persona es eso que lo catapulta.
-Vivir bajo amenaza es vivir con la cabeza gacha, como esclavo. Y la vida de esclavo, sólo tiene valor para su amo.
-El castigo es la última voluntad del amo, que espera someter al espíritu mediante el fin de la carne. Pero quien despierta en espíritu no teme a la muerte, y para quien conoce del más allá de la frontera… ¿existe un solo rey sin reino?
-Querer llegar a ser sólo dice una cosa de ti, que no lo eres.
Si la vida es algo que tiene que aprenderse ¿un bebé está muerto?
-Si la vida es algo que tiene que aprenderse ¿mueres cuando lo olvidas?
-Si la vida es algo que tiene que aprenderse, ¿no es la vida entonces algo que sólo vive en mi memoria? Y si no me apetece recordar… Entonces, ¿muero yo o muere la idea? Y si es la idea la que muere, quién teme ser cuestionado ¿yo o mi idea? Y si yo sigo viviendo repito ¿es la vida algo que deba de aprenderse? Y si no es así ¿tiene más valor lo que diga sobre la vida un adulto que un niño? Y si entendemos que así es y que lo tiene, si buscamos respuestas en la gente que contiene un montón de ideas y conocimientos, entonces ¿es la sabiduría algo que pueda enseñarse? Y si no es así ¿qué otra cosa si no la atención puede ser la llave hacia la vida?
-Si el dinero es una invención del hombre ¿no es contradictorio anteponer el dinero al hombre?
-¿Cómo puede uno ser uno mismo, habiendo uno, y otro mismo?

-Si yo soy importante sólo porque le importo a quienes me conocen ¿acaso son ésas personas más importantes porque yo las conozca?

PARA MI EX

No quiero.
Lo siento, no, ya no te quiero.
Si, el final.
Sí, ya no temo al vacío,
Lo he visto y en él encontré
el espacio que tú me prometiste.

Ya no me queda más amor para darte.
Ya no puedes llamarme cobarde,
Dios sabe que lo di todo,
Todo cuanto tenía te lo di.

Ya no me ata el desafío,
No hay nada que demostrar
Para quien nunca tuvo ojos para ver.
Ya probé el sabor de la victoria,
Ya probé el sabor de la miseria,
No, ya no sacia la carne de éste hueso.

Yo buscaba en tus ojos verme,
Y tú sólo me devolviste la mirada
Cuando no era yo quien te llamaba.
La culpa fue mía en primera instancia,
Por querer gustarte,
Cambié.



Yo nunca fui de pantalones pitillo,
Ni del gremio de artistas
Ni deportistas,
Nunca fui espabilado ni trabajador.
Soy casado con el fracaso,
Soy obnubilado e inculto.
Porque amo por encima de todo la libertad.

No,
tienes razón,
Mi problema es que no te quiero lo suficiente.
Ya no te quiero lo suficiente como para seguir con todo esto.
Y ya no me queda nada más…
Sé que estaré sólo, un tiempo al menos.
Y no sé qué cosa hará conmigo ésta soledad,
Pero también existen flores que crecen en el desierto.

Ahora grita,
Ataca con todo lo que tengas,
Ahí donde más duele,
Tú conoces mi debilidad,
Fue ella quien nos presentó.
Ahora ataca sin reparo,

Ya saqué tus colmillos de mi corazón,
El veneno suda mi piel.


Sólo soy uno más,
Uno de tantos, puedo cargar con eso.
Los habrá mejores,
Eso seguro,
Que lleguen la altura,
Que puedan saciar tu ansiedad,
Que puedan quitarte todos tus miedos.

Yo lo di todo,
Y nunca fue suficiente.
No me importa,
Tú nunca me tuviste,
Nunca estuvo en tus manos mi valor.

No,
No quiero estar a la altura,
No quiero medirme
No quiero juzgarme
No quiero obligarme
No quiero forzarme
No quiero amargarme la vida contigo.

Éste es mi valor como persona,
Éste es el valor de mi alma,
Que toca con la palabra a cada persona que me lee,
Esto es lo que jamás pude a tu lado ser
Porque los ojos del miedo no ven más allá de la piel.

Éste es el valor de mi vida,
Y sin él,
ya puedes quitármela que no vale nada.
Maldita sociedad,
No,

Ya no te quiero.

sábado, 29 de agosto de 2015

QUIEN AMA

.Quien ama.
Cuando la palabra describe,
y al describir descubre,
que hacia lo más profundo,
además de verdad,
hay infinito.
Cuando la palabra describe y no encubre,
con mentira ni esperanza,
es sólo entonces
cuando se haya libertad.
Y si me buscas
ven a encontrarme.
No ahí lejos,
no en retos ni en desafíos
que sólo entierran en un futuro
todo aquello que ya eres.
No en sacrificios
que demuestren una lealtad que en verdad no tienes.
Y si me llamas,
es porque buscas lo eterno,
Y si me llamas,
es que entre yo y tú aún hay espacio
y tú,
por ti es el tiempo
y lo eterno,
¿cómo pudiera posponerse lo eterno?
Y si me llamas,
entonces tomo tu palabra,
así, tan cerca estoy.
Fe
no es un perpetuo deseo
ni un lindo sueño
si no un camino
que muere por entero
a orillas de la verdad.
Un camino,
que no se guarda nada para si,
porque tan sólo anhela,
en lo más íntimo,
ser uno.
Amar.
Amar no se pretende,
amar no se desea,
y quien desea amar no ama.
Amar lo es todo,
lo que se es y lo que fue.
Amar es un camino de regreso,
valiente,
que se toma cuando todo cae y sólo queda,
lo que siempre hay y siempre hubo,
Gravedad.
Que corta como un filo la mar
sus históricas mareas
sus corrientes
sus deseos...
Hasta llegar
con absoluta fe y confianza
ahí donde todo cae y todo descansa.
Porque ningún deseo,
ningún anhelo de salvación,
ninguna esperanza,
ninguna alquimia,
pudiera existir
Si nadie los piensa.
Y si en lugar de buscar descubrieras,
entonces verías,
que siempre fuiste tú,
eterno,
quien ama.

jueves, 20 de agosto de 2015

EH, TU, AQUÍ ESTOY YO.

Porque nunca fui suficiente para ti,
nunca encontraré de tu mano plenitud.
Tú,
que siempre te apareces a través del espejo,
separaste al padre y al hijo de un mismo amor.
Tú,
que siempre te apareces tan lejano,
me pierdes de todo cuanto tengo,
de todo cuanto soy
de la magia que me mantiene en pie.
Tú,
que te muestras siempre mejor que yo,
que eres un reflejo,
tan sólo mi contrario.
Tú,
que sin ti, parecen carecer de sentido mis pasos,
en verdad, robas el sentido al paso.
Tú,
que viajas de generación en generación,
que juzgas a tu favor al hombre,
que menosprecias la palabra de quien no te reconoce,
que exilias a quien te olvida.
Tú,
me robaste la sabiduría de niño,
y me desterrarás como anciano.
Tú,
que mediste cada una de mis relaciones,
y crees que ante la soledad
templaré mi alma con la tuya...
Tú,
que me robaste la vida,
que no conoces el perdón,
que sólo tienes odio, rabia y desaprobación.
No encontraré de tu mano la plenitud.
No encontraré de tu mano la libertad.
Y yo,
que hice tanto por ti,
y a penas unos pocos actos rescato,
de todos los que comprenden mis años,
son,
aquéllos en los que te enseñé el culo y me reí.
Y yo,
tan sólo un puñado de actos
que puedo rescatar como míos propios.
Y yo,
jamás retiraré mi palabra de ellos,
jamás hallará nadie duda,
aún en la soledad eterna,
cuando hacia nadie dirigí mis pasos.
Y yo,
sin intérprete ni intermediario,
rompo con los lazos
que trazaron por herencia mi destino.
Y yo,
sin intérprete ni intermediario,
encuentro todas las almas que tú perdiste,
en la eterna soledad,
hallo el amor que tú me robaste,
en la temida soledad,
hallo el perdón y hallo la vida.
Tú,
que me lo prometiste todo,
me echaste a la espalda el peso del tiempo,
me ahogaste en la desesperanza,
bajo un horizonte inalcanzable.
Y caminé
pesado, con la cabeza gacha, siempre bajo tu orden.
Yo,
quería ser tú...
Y tú,
TÚ,
no puedes,
sin mi,
ni tan siquiera,
ser soñado.

miércoles, 19 de agosto de 2015

AQUÍ ESTOY.

Eres tú quien me olvidas, no yo quien me voy.
No sabes ni qué buscas al llamarme, sólo que buscas respuestas sobre las que poder sostenerte.
Certezas, certezas que clamas al cielo porque de ti, si por ti fuera, no habría más mundo que atestiguar, y éste, es demasiado pobre para merecer más tiempo.
Por ésto me buscas.
Pero has perdido la fe. No estuviste a la altura del reto. Las palabras perdieron su poder y su fuerza y te volviste un charlatán. Letras vacías, promesas...
Perdiste la fe, no en mi si no en ti.
Buscar respuestas, de qué sirve, si no estás a la altura del conocimiento, es el conocimiento una losa sobre la espalda, que hace arduo cada paso que das.
Y ¿porqué me fui?
Te fuiste porque aún hoy hablas en tercera persona. Te fuiste porque quieres salir, y asomas la cabeza afuera de la ventana de vez en cuando, y no te das cuenta, de que es la misma persona la que pregunta desde adentro, y la que se contesta desde a fuera.
Aún hablas con tu propio reflejo.
Si, los hay que enseñan. Como tú, cuando hablas de mi. Hipócritas, cuyas palabras, por muy acertadas que sean sólo enseñan a imaginar, y nunca a ver. Palabras que no buscan morir a orillas de la verdad, palabras que nunca cesan, porque son sólo palabras.
No hay tiempo que acabe por traer la liberación. No hay respuestas que puedas encontrar, que al llevarlas a tu guarida, vayan a acabar con ésta. No funciona así.
Un día se acepta que no hay división entre tú y yo, que tu nombre y tu historia, son tan sólo una forma de ordenar todo cuanto te rodea, y que por muy llena que esté de relaciones emocionales y de lágrimas exprimidas hasta la saciedad, es una forma caótica de ordenar el universo, porque no es capáz de ver más allá de si misma.
Un día, sin más, aceptas el cambio, de que ser quien ahora habla por siempre, no es cuestión de sacar a rastras a tu razón fuera de casa mediante debates interminables, si no de abandonar ése viejo cuerpo, que tan sólo son memorias, y caminar.
A continuación cerrarás el ordenador, tras haber escrito unas cuántas palabras bañadas de conciencia, creerás haber decubierto algo nuevo, y ésto te hará darle unas pequeñas pinceladas de color a tu día. Bravo, muy bien.
Vendrás a buscarme en conversaciones con la gente, que traten de nuevo de traerte los ojos de la libertad, pero todos ellos se esconderán como pulpos, ocultando su alma tras un tinte opaco que oscurecerá su vista. Se esconderán.
Tú temerás entonces la soledad y frustración de quien busca aquéllo de lo que todos huyen. Y lo peor de todo, te sentirás, en lo más íntimo, identificado con todos ellos. Porque, al fin y al cavo, si aún sufres y aún buscas, es porque no has reunido aún el valor de mirar de frente.

lunes, 3 de agosto de 2015

EL RETO

Viajes bonitos, paisajes de ensueño... Es todo cuanto puede hacerse para quien viaja por la vida en tren, o en coche, o en avión. Para quien vive tan sólo las metas, y todo paso le supone un mero tránsito a evitar. Para quien no es capaz de dar belleza.

Consumiendo, consumiendo espacios aún no consumidos, que consumaron su belleza con el tiempo, y es en éste, que son milenios, donde guarda la tierra sus secretos. 
Los secretos y de la vida misma.

Y sin embargo nos aterra, la vida en la hermosa tierra árida, imaginarnos fuera del bullicio, de la movida, de la riqueza. 
Porque, cualquiera de sus montañas, afiladas por vientos que corrieron sin descanso indefinibles años, se yerguen inalterables ante nuestros problemas y nuestra propia muerte. Son éstas montañas, capaces de llevarse de un soplido toda la importancia personal que nos atrapa, y nos hace tan pesados y temerosos. 

Éste mar y ésta tierra descubierta de techo, salvaje y peligrosa, es, por ende, la única capaz de albergar vida. Y tú, hijo suyo, te asomas a sus orillas, lo suficiente como para mojarte los pies, porque vienes de tu mundo y de seguido volverás a él. Y temes que éste y sus corrientes se lleven consigo todo cuanto crees ser, y te deje en sus arenas, sólo, sólo con todo cuanto en verdad tienes, nada... Y que atrás quede el bullicio, en la otra orilla, por siempre...

Cada ola que rompe en la orilla es una mano que te tiende el mar, de borrar el nombre que mantienes pintado en la arena. 
Tan pasajero como tú.
Cada ola que rompe en la orilla es una mano que te tiende el mar, de llevarse consigo tu soledad, y arrastrar tu insignificante cuerpo a la inmensidad.

Pero tú irás por ésas carreteras, que huyes de ver cuando tienes tiempo para ti, cuando tienes tiempo suficiente como para evadir tus propios pasos y dirás: "Qué bonito". Leerás libros y frases profundas, olerás flores y degustarás comidas sabrosas y dirás: "mmm, qué bien huele"! Quizá leas éste escrito y pienses, es interesante... Pero una y otra vez rechazarás el verdadero viaje, que es a lo que te invito a través de éstos píxeles, a que aceptes el verdadero reto de perderse en la experiencia, y cualquier atisbo de división entre tú, y la vida

martes, 28 de julio de 2015

LALARÍ LALÁ.



En la soledad del espíritu, para quien jamás hubo morada, caminamos de un lado al otro, escuchando, creyendo, entregando nuestra luz y nuestra fe a aquéllos que, atrapados en sus propias mentiras parecen haber encontrado un resorte, en un mundo que es del todo incomprensible.

Pero en la soledad de la noche, en la inevitable pérdida, toda fe flaquea y tiembla, y toda estabilidad tarde o temprano desquebraja su apariencia, dejando ver el vacío que realmente hay en su interior.

Lástima de mí, que busqué la trascendencia en quien me trajo al mundo, entregando el poder del conocimiento al tiempo y a la experiencia. Lástima de mí, que busqué firmeza en relaciones amorosas, en grupos y en creencias milenarias… Pobre de mí, que desquebrajé mi corazón una y otra vez... Huérfano peregrino del universo, olvidé entre rencores que sólo somos hombres, nada más...

Miré por mis ojos propios a los tuyos, con honestidad y valor, y vi, que no existe veteranía ni nombre que sea capaz de abrazar al espíritu humano. Que todos compartimos la misma soledad, que todo hombre está tan perdido, tan sólo y temeroso como yo lo estoy ante su propio tiempo, que se acaba y que se pierde en un horizonte, que vierte sus aguas en lo desconocido. Mirar por nuestros propios ojos y ver, que la soledad nos abraza bajo un mismo manto, oscuro, estrellado. Y mirar al cielo y ver, que sólo somos hombres, nada más…

El tiempo... El tiempo y sus corrientes y mareas, fue quien me llevó arrastrado a las arenas de la desesperación, al aferro de los vicios, al sufrimiento, a la vergüenza, a la soledad, al miedo, a los remordimientos y al ahogado llanto, que se haya en la evasión de lo inevitable. Es el tiempo que se acaba… Es la muerte que anda al acecho, soy yo, que vivo presa y en rutinas, con la cabeza gacha hasta que muera, afanado en la lucha por estar dentro y no a su alcance…

Éstos son los frutos de los atajos y de las mentiras. No hay otro, no hay otro compañero para quien se esconde en la oscuridad para no ser descubierto. Mírame con honestidad a los ojos, y verás que no miento.

Es el mundo de los hombres, incapaz de satisfacer a la totalidad del ser, y de llenar todos los ecos de la conciencia... Porque nunca pudo llamarse día a la luz, si la oscuridad no la espera al final del camino; porque no puede llamarse vida al movimiento si no existe la pausa, no puede hallarse sentido a la existencia propia manteniendo en el olvido a la muerte.

El mundo de los hombres, es el lugar que he estado caminando, un lugar construido bajo la premisa de evadir lo inevitable lo más que se pueda. Un mundo tan preocupado por su propia existencia, que camina con la cabeza gacha, sin ver que cuatro pasos más adelante se le acaba el camino. Un mundo hecho por gentes que almacenaron en su tiempo infinitas materias, diseñadas para atrapar la atención de los demás, y así engañar al espíritu de su soledad y peregrinación.

Un mundo que tiene presa nuestra alma, mediante acrobacias estúpidas, elaboradas comidas y avances tecnológicos cuya sola mención, es tan golosa que los arreglos de nuestras rutinas y nuestros contradictorios actos, quedan aplazados a un futuro, que parece diluírse como un espejismo cada vez que acerco los dedos para por fin agarrarlo. Amarrado estoy a él, porque no veo con claridad la línea que separa el amor del miedo. Y porque no acepto la libertad que cada una de las personas que amo tiene de hacer su propio camino, y porque aún no reconozco el poder que verdaderamente tengo yo y cada hombre tiene, de cambiar el mundo.

Caminar, construir para llegar a la evasión de lo inevitable... Nada puede, bajo ésta condición ser completo y libre. Por mucho que lo aparente, por muy confiando que se sienta, por mucho que acapare tanto como para tener tantos caprichos precise su conciencia para dormir, o por muy elocuentes que sean sus palabras, y tan extenso sea su conocimiento que parezca capaz de estar mirando el universo sin jamás haberlo visto; nadie, nadie puede ser completo en el camino de los hombres: aquel que no es consciente de su propio final.

A todos nos toca la muerte tarde o temprano, de la forma más aterradoramente personal. Nos habla de tú a tú y tras sentir su gélido y familiar aliento, tomamos uno u otro camino. Los hay que se cagan de miedo, y se implican en la estúpida empresa de evitar su encuentro por siempre, y pasan así el resto de su existencia temerosos, acumulando tantas cosas como sea posible, para llenar todos los huecos de un muro, que no es si no las paredes de su propia tumba. Quien vive bajo las premisas del miedo y de la muerte, plaga su camino de miedo y de muerte. Porque acumula más de lo que necesita, y no hay espacio en el universo para una existencia perdida de sentido, para la existencia desvinculada.

Pero hay sin embargo, otro camino.
El camino de quien se enamora de la libertad. La libertad de percibir con la totalidad de uno mismo todas las maravillas posibles de éste mundo. El camino que implica la completa entrega de la existencia de uno, el camino que se recorre teniendo a la muerte como única compañera y consejera de la verdad de los propios actos. Es un camino lleno de fuerza, que no busca descanso porque no hay destino en su caminar. Un camino por lo tanto, que no excluye lo que ve cuando la noche recae al cuerpo.
Quien hace éste camino ríe y ríe, porque es consciente de la grandeza del universo y de la insignificancia del yo, y de todos los yos que le dan sentido de importancia con su "amor", que no es otra cosa en verdad, que una aparente ilusión de sentido de existencia, que se amarra hasta asfixiar a quien quiere, pues su abrazo es tan fuerte, como el temor a su propia muerte. Quien mira desde éstos ojos ve más allá de cualquier frontera, y las fronteras de la carne, son una mera y transitoria forma.

Para quien mira desde éstos ojos, no existe culpa ni existe vergüenza, ni actos importantes, pues sabe que el grito más profundo y más desgarrador no es capaz de alterar en lo más mínimo el curso de los mares, ni el rotar de los planetas al rededor del sol, y ante lo inevitable se deja de actos estúpidos, que no más embarran la existencia de uno; y entonces, sí, elije reír. Y no, no es la insignificancia de uno mismo una excusa para perder el norte y echarse a llorar, sino una mano que nos tiende el cosmos, para invitarnos a bailar por siempre, en éste cuadro pintado entre la vida y la muerte.

lunes, 8 de junio de 2015

Percepción vs conocimiento.

Perdemos la percepción como ser humanos con la naturaleza y con nuestro propio cuerpo, cuando tratamos, para comprender, de ver racionalmente y tan sólo de manera visual todo aquello que nos rodea. 

Perdemos el contacto, la comunión con la naturaleza, y en tanto, entramos en conflicto con con el flujo natural. 

A causa de éste conflicto, y siguiendo en ésta linea de comportamiento, intentamos embutir en nuestra mente todo lo que nos rodea, y llamamos real, a todo aquello que somos capaces de controlar con nuestra razón. 

Sin embargo, a falta de inteligencia, vagamos mancos buscando hallar en el opuesto un abrazo, y peregrinamos desamparados por el espacio, en busca de una tranquilidad que sólo se hallará cuando aceptemos que nada está nunca bajo control. Una tranquilidad que sólo se haya en la unidad. 

lunes, 25 de mayo de 2015

OSCURIDAD Y POLVO

Tras la luz de la esperanza caminaba.
Cada uno de mis pasos,
un mismo sentido,
cada una de mis huellas,
prometiendo un mismo final.
Lejos de aquí,
bajo el sol de la esperanza,
el horizonte verde.
Atrás, oscuridad y polvo.

Y caía el sol
Prometiendo un nuevo día
Y en su promesa hallaba yo
El sentido de mi vida.

Y crucé el mapa.
Crucé los mares y los ríos,
Los meridianos y los paralelos.
Crucé montañas, crucé cordilleras.
Hallé nuevas tierras,
Virgen verde, virgen madre.

Bajo el sol de la esperanza
Se curtió mi piel,
Una tez castigada
No por el tiempo
Si no por el pesar
De viajar y no saber del agua.
Del pesado caminar
De quien trae en sus pies testimonio
De la mentira y del engaño
Que sus ojos creyeron ver.

Y vino el crepúsculo,
A matar a la esperanza,
Y vino la sombra
A apagar los espacios,
A acabar con los tiempos.
Y vino la noche,
A poner en el horizonte tantos soles
Que perdiera yo así
El sentido de mis huellas.
¿cuál es la distancia
Que se guarda entre yo y cualquier estrella?

Oscuridad y polvo,
Nada más allá,
Ahora,
mejor que nunca,

oscuridad y polvo.

DEJARSE DE HISTORIAS

Y si yo soy mi historia,
entonces, ¿dónde empiezo y dónde acabo?

Y si yo soy mi historia,
¿quién puede llegar jamás a conocerme?


Y si yo soy mi historia,
¿Cuánto existe en el universo,
que es incapaz de reconocerme?

Siendo yo mi historia,
cada día suma y pesa.

Siendo yo mi historia,
ésta ha de permanecer intacta,
para no morir,
ser reconocida por encima del resto.

Y si yo soy mi historia,
Al cambiarla, ¿cambio también yo?

Culpables se buscan,
tratando de ir a la raíz,
y extirpar el mal.
Y el hombre sólo conoce su propia historia,
y es el hombre quien recuerda su historia.

¿Qué es el hombre sin historia?
¿Qué es aquello que muere cuando,
más allá de la razón, sigue el palpito y el aliento?

Qué pérdida más absoluta,
la de quien quedó desamparado de destino.
Qué encuentro,
más imperecedero,
con éste mismo momento.

Pudre el tiempo la semilla,
que contiene en su seno la esperanza del árbol,
y florece sin embargo el anhelo,
que no busca imagen ni semejanza,
que es voluntad al encuentro de luz.


lunes, 18 de mayo de 2015

BUSCANDO TRABAJO...

Años de formación, limado y perfilamiento de mí mismo, para adecuarme al modelo que se busca en un determinado grupo.
Memorización y constante comparación con el modelo estándar de la marca. Aceptación, éxito, valoración. Suplantación del anhelo por la autorrealización y el reconocimiento social, insatisfacción personal, sensación de vacío , pena y miedo a la soledad. Inexpresión por la culpabilidad de no ser feliz “teniéndolo todo”. Más trabajo, tesón, suplantación de pasión desmedida por sacrificio y lucha. Pérdida de cuestionamiento y reflexión, muerte creativa, dependencia de lo externo, pérdida del juego, de la infinita navegación interna en el universo de la imaginación; acumulación incesante de cantidad de objetos, desprecio por todo aquello que se tiene, y búsqueda de libertad en horizontes por definición inalcanzables. Sociedad, "progreso"...
División entre el éxito y el fracaso, miedo al rechazo, a no dar la talla, división entre pasado presente y futuro, ansiedad, pérdida de escucha, aislamiento, auto exigencia, pretensión, incapacidad de valorar lo que es, fin de la paz, desaparición del amor...
Competitividad con el resto, relaciones por interés, insatisfacción, decepción, celos, satisfacción futura, prostitución y pérdida de consciencia del presente, estupidez y sin sentido de la vida, estrés, estado permanente de desdicha y dependencia del tiempo. Madurez...
Conflicto personal, confusión del yo, (aquel que piensa al idílico con lo pensado); vida mental, internet, wassap facebook; sentimiento vital ligado al reconocimiento de dicha historia personal. Cháchara mental, mantra, rezo inconsciente y constante, creador de la ilusión. Conflicto de la realidad, del medio con el fin, pérdida del común sentir de todos los seres, pérdida de la magia, búsqueda de un sólo sentido común: la mente. Búsqueda de nuevo de la magia, de sorpresa, de sentido para los sentidos, nacimiento del concepto de verdad y mentira.
Pérdida de contacto con quienes no compartan las mismas ideas, desconexión con todo aquello que no forme parte de dicha realidad mental, insensibilidad total con la tierra, conflicto entre naciones, religiones y razas. Creciente e imparable sentimiento de soledad, miedo, búsqueda de compañía en otros planetas... etc etc etc...
Pensamiento indefinido, búsqueda del encuentro con la verdad. Conclusión, creación del ideal autocreado, comparación con el yo que escribe, insatisfacción personal. Escritos y más escritos en busca del final... Pensamientos indefinidos, infinitos, consciencia de mi propia realidad, automática empatiía con el resto de mortales, unión, valoración, escucha y aceptación de mi presente, resurrección del amor, encuentro con el mundo en mi interior, independencia de lo externo, NO NECESIDAD DE IR A VOTAR PARA CAMBIAR MI REALIDAD.

Aparición de algo interesante por el uso de la inteligencia. Me gusta. Añadido intelectual, perfeccionamiento del conocimiento, amplitud del yo intelectual, soberbia, menos escucha aún, valoración al escritor, cristalización de la forma, pérdida de la empatía, desconexión con el mensaje, crucifixión del profeta.

miércoles, 13 de mayo de 2015

VALOR

Decir, sin saber qué cosa soltar por la boca.
Esperar
que del silencio brote la palabra,
porque, más que nada,
por muy interesante que a primera vista parezca,
uno siempre se cansa de si mismo.
Dejar que caiga la lluvia,
que riegue los prados,
allí en donde caiga,
que crezca la hierva.
Pero quien quiera
aprender el funcionamiento de la planta
sin más escucha que su ansia,
entonces será presa del viento,
enemigo de tormentas
y temeroso del desierto.
Es siempre una batalla perdida,
la del hijo contra el padre,
porque uno es quien viene del otro,
y no el otro de uno.
Aquel que,
enamorado de la flor
quiera cristalizarla,
porque teme a la oscuridad,
entonces la corta y la lleva.
Pero allí donde va,
no hay hierva ni hay nada,
porque no hay luz.
De modo que también muere la planta y de nuevo
saldrá de entre las sombras, en busca de un pedazo de vida.
Así es como vive el hombre,
de flor en flor.
Por eso es el amor
un acto tan valiente y honorable,
de escucha y comprensión.
Porque quien abandona su hogar,
tenga por seguro que recibe el manto de la vida.
¿Es que a caso no andas
en dolor y en pena?
La vida
en desdicha es lucha,
incesante y desoladora.

martes, 12 de mayo de 2015

GENTUZA DE MIERDA.-

GENTUZA DE MIERDA.
Dícese de aquellos hijos de la gran puta, cuya imagen ante los demás está por encima de cualquier otra cosa. Para ésta lacra, sorda, atontada, ensimismada en su propia mierda, bien venida está la muerte, porque visto está en su forma de expresión que les sobra la vida.
Uno se convierte en gentuza cuando abandona su soledad, aquello que los hace únicos, su sensibilidad y empatía, y pierde la capacidad de cuestionarse las cosas, porque decidió que era más importante salvarse el culo y formar parte de "X" grupo de personas, a mantener aunque sea encendida la llama de la justicia y el equilibrio natural, que son la esencia de la vida. En éste preciso momento, el agilipollamiento comienza a devorar cada poro de su piel, para acabar haciendo con ésta las excentricidades que a diario vemos por redes sociales, por la tv, o, si eres de ciudad, prácticamente allá a donde vayas.
La gentuza de mierda tiene la tremenda cualidad de no escuchar una puta mierda, y de sentirse completamente solos incluso estando en "ambientazos" (lugares atiborrados de gente) y esto es debido a que, para poder seguir viviendo en su estúpida y cotidiana realidad, para poder soportarse a si mismos, han de estar constantemente justificando sus actos para darles a éstos, un tinte de una lógica apoyada en el funcionamiento de un mundo al cual consideran injusto, pero que, es lo que hay. Éste asesinato a los principios, es bautizado por ellos como "el proceso de maduración", y muchos de ellos esperan como hienas a que el león te de algún día un zarpazo, para que así caigas como ellos hicieron presa del dolor, y así, muerta toda excepción, la ilusión consuma por completo a una conciencia que diariamente los delataría. Son gente poco creativa, y por lo tanto, consumistas empedernidos, tremendamente dependientes del exterior, y a pesar de no creer en ella, en su búsqueda de la paz y la felicidad, necesitan estar en lugares paradisíacos que estén llenos de todo aquello que les falta interiormente.
EL gentuzero se caracteriza por haber matado todo atisbo de humanidad. Es incapaz de reflexionar y todo cuanto sale por su boca son cosas que son así, o que son asá. Son ordenadores con piernas, buenos y aplicados en ésta inhumana sociedad, y, compiten entre ellos como las computadoras, cuánta capacidad de almacenamiento tiene, y la velocidad de procesamiento de la información. De modo que, su manera de evolucionar, es informarse y estar a la última, seguir al que tiene el poder, y buscar a gente que sea creativa para tener algo interesante en su asquerosa realidad. Otra característica fundamental de la puta gentuza, es que gozan de eso que llaman "tener personalidad o carácter" y dicen, "estar seguros de sí mismos". Éste es el nombre que le ponen a la seguridad que da tener el respaldo de la mayoría, a pesar de que la mayoría históricamente se haya caracterizado siempre por ser súmamente imbécil, y por haber asesinado a todo aquel que trajo alguna novedad al mundo. Es por ésto por lo que son confundidos con líderes y, considerados por mucha gente perdida como modelos a seguir, puesto que hablan con la seguridad de alguien que sabe muy bien lo que dice, pero sin tener realmente ni puta idea de lo que está diciendo. Por ello son personas violentas, que rehúsan de cualquier cuestionamiento, y que basan toda su fuerza y confianza en avanzar sin ceder ni un mínimo. Son capaces de llegar a lo más alto, y explotar como fuegos artificiales, pero todo cuanto tienen es impulso, y una vez lleguen arriba, caen, en la más tremenda oscuridad, ignorados por todos aquéllos que miraron un día espectantes, porque todo lo que fueron es por y para el público, y tras ellos, sólo hay vacío.
Lo curioso es que, si te has cruzado con puta gentuza de mierda, lo más seguro es que haya despreciado a toda aquella persona que hace un pensamiento propio, y llama a quienes lo hacen, "rallados". Su soberbia y falta total de empatía los hace sentirse por encima del bien y del mal, y su desprecio ante la gente que vale, que inventa, que escucha a la naturaleza silenciosa y aporta, no es otra cosa más que una metáfora de la cruda realidad de éste mundo, y es que los países más ricos, los más asquerosamente inhumanos son aquéllos en los que no hay materia prima, y con embargo, donde está la tierra fértil, todo cuanto hay es pobreza, guerras y enfermedades. La gentuza claro está, dícese estar agradecida de haber nacido donde lo han hecho, son elitistas y arios, y la forma que tienen de agradecer su suerte, es "disfrutando" y despilfarrando sin miramientos ni "ralladas", mientras trabajan para evitar que ocurra en sus casa lo que provocan en las de otros. Son gentuza violenta, la que ha escrito la historia, los que ponen nombres a las cosas y definen el marco de la realidad, que vive pues de la apariencia y de sus propias mentiras, que necesitan ser constantemente contadas, por encima del resto del mundo, porque sin nadie que crea en ellas, sin ser impuestas y metidas como mantras en la mente de niños a quienes les matan la curiosidad, caen como la mierda recién cagada a estamparse con la inmutable realidad.
Gentuza que teme más al ridículo que a su propia muerte, lo cual los hace cargar con una vida pesada de la que diariamente se quejan y repiten, refugiándose en la excusa de que esto es lo que hay y así hay que hacer las cosas, sin moralidad ni sentido común, ya que éstos claro está, son sentidos humanos que vienen desde la ancestral y animal conciencia de la propia mortalidad de uno, y no desde la estúpida prostitución de la experiencia ensimismada.
Esta gentuza de mierda, son incapaces de reírse de si mismos porque no tienen ni puta idea de lo que es la conciencia. Son de ojos oscuros y mirada fría, y depositan en sus miedos el sentido de sus vidas. Es ésta gentuza de mierda, la que devora sin conciencia alguna el pulmón de la tierra, que es naturaleza en armonía, que es crecer como las plantas en busca de algo más allá de uno mismo. Es la gentuza de mierda, la que no ama nada, que se siente separada del resto de la humanidad y pues, esclavo de la realidad que gente como él, a diario crean.
Si estás rodeado de gentuza de mierda, te digo, escucha a esa frustración, no la retengas ni la ignores ni la trates de cambiar con pensamientos positivos o autoengaños del estilo. Esto sólo te hace más sordo y como cieguito y sordo, buena presa para la gentuza. Escúchalo y deja que ésta te lleve y te transporte, porque como ves, no estás sólo y tu sufrimiento, al igual que el mío, no es tuyo sólo si no que es uno mismo compartido por el resto del mundo. Escúchalo y ya no estarás solo. Y cuando no lo estés, entonces no harás las jilipolleces que acostumbras a hacer con tal de no estarlo.

miércoles, 22 de abril de 2015

NÓMADA

Yo

que he ido de aquí allá

esperando encontrar ahí donde fuere

la libertad que no tenía.

Y todo para ver,

que sólo hay una pena

y ésa pena es la mía...


El mismo sabor,

aquí y allá,

la misma sed,

miradas vacías...


Y sin embargo,

algo tan íntimo,

tan escondido y recóndito

tan único y tan mío

que por temor a perderlo enterré...


Resultó ser

allí donde fuere

un mismo agua

amor.


No,

en verdad, no hay fronteras.



UN RUISEÑOR CANTA

La verdad, la justicia, no es algo que pueda hacerse desaparecer,

Porque es la ley misma de la vida.

Así pues, lo que separa al justo del injusto,

Es la diferencia que hay entre un vivo y un muerto.

Y toda persona o grupo de personas que viva de espaldas a la justicia,

Está de por sí condenada y muerta.

La verdad y la justicia no necesitan ser defendidas.

Si un hombre decide cerrar los ojos a su propia existencia,

Ya es pena suficiente

El camino de la eterna soledad y desdicha.

Y para aquellas almas que aún caminen en verdad y justicia,

Para el excepcional,

Fuerza,

Y que no caiga en el abrazo de las sombras,

Que dedique así su existencia,

No a enseñar,

Si no a hacer ver a quien no ve.

Fuerza,

En el llanto y en la soledad

Y valor para seguir mirando cuando nadie te ve

Pues existe tan sólo una pena,

Un dolor, una alegría, un mismo sentir

Y de tu lado estarán los árboles

Y de tu lado estarán las plantas, los animales

Y toda la humanidad, con toda su pobreza y su soledad...

Y si aún te quedan fuerzas para seguir,

Y si entonces aparece,

En el crepúsculo del menudo al menos,

Una pizca de amor,

Entonces tu fragilidad será tu fuerte,

Tan fuerte como lo es el aliento de la vida,

Tan inmutable e imparable como el curso de un río,

Tan fuerte como el crecimiento de la naturaleza,

Silenciosa... Frágil... Poseedora y dadora misma,

De la vida y de la muerte.

El fin de la historia

Y si soy la historia que me cuento y cuento, y si lucho porque ésta prevalezca por encima de la que los demás puedan hacerse...
Y si me deshago cuando al mirarme no ven lo que yo veo... ¿Y si pierdo mi propia historia, y creo en la que otros ven? ¿Dejaría entonces de ser yo? Estaría más perdido que nunca...
¿Y si?... ¿Y si todo lo que pienso o creo saber sobre mí mismo ha sido un engaño, y yo lucho y lucho por una causa sin sentido, cual soldado que arrastra a sus espaldas tantas y tantas muertes, quizás en vano? Así de importante es para mí mi identidad, mi historia...
Pero mi historia no tiene en verdad principio, porque hiendo incluso más atrás de lo que atisbo a recordar, encuentro que arrastro identidades que ya existían muchos años antes que yo naciera...
Y si soy la historia que me contaron que soy, y si soy la historia del que lucha contra tal historia, y la cuento y en ella soy el héroe, aquel que cruza el charco, que se enfrenta al fin del mundo para descubrir que no hay principio ni fin...
Entonces, ¿qué descubro? Nada que no estuviera antes que yo... Nada que inventar, ni aún caminando por historias y parajes desconocidos, nada que inventar ni imponer.
Y si soy la historia que me contaron que soy, si soy la historia que me cuento que soy, ¿qué sería de mi si me contase otra historia?
Dejaría de ser entonces quien soy, y si ya no soy aquello ni tengo a qué agarrarme, entonces, ¿qué, otra nueva historia? La experiencia limitaría mi fe, y, efectivamente, caminaría por mi historia iluminado por una tenue esperanza. Qué poco poder, qué poca energía, hay, para quienes rompieron el corazón...
Triste y vacía historia, contada por malos actores, más conscientes de su profesión que de la propia historia...Poca fe... Hombres de poca fe...
Penosas historias se retratan hoy en día, en las que sólo quienes aún mantienen la llama encendida encuentran de nuevo la fe, pues ven bajo la luz de la esperanza, la historia de una vida que perdió la fe en sí misma.
Y entonces así, ¿y si me contase otra historia? ¿Y si perdiera el peso de la experiencia y de los años, el peso de mi nombre, la responsabilidad con mis pasos, que más que huellas que quedan atrás, son ya cadenas perpetuas? ¿Qué quedaría entonces? ¿QUÉ ES LO QUE QUEDA, CUANDO PIERDES LA FE EN LAS PELÍCULAS? Cuando andas sin ilusiones... ¿Qué queda? ¿Hacia dónde caminar, cuando abandonas el tramo del que vienes, ése que sabes a dónde va? ¿Es ésto estar perdido? Elegir entonces uno cualquiera, y entregarle a éste todas mis esperanzas no es otra cosa que caminar sin fe, y caminar así, no es otra cosa que cargar con un peso muerto...
Crear nuevas, independientemente de si creo o no en ellas, y ver cómo la realidad se transforma y quien era padre y hermano es entonces enemigo y villano, y que aquello que amaba sea entonces mi desdicha y entonces... Perder la fe en las historias... En los cuentos que viajan, como herencia de la memoria para finalmente, caer en ésta, la mía propia, la de la desesperanza... La de la soledad del que queda fuera del camino, la del silencio, la de quien, al sentarse en prado virgen, escucha y siente la brisa, y el olor y el pelo... La de quien al oler, entonces ve, que sólo hay fin en un camino, que el aire es uno, y que viene de... A saberse dónde, y que va a... Respirarse a todos lados... Y entonces paso y al pasar cruzo caminos pero no ando ninguno de ellos, y entonces trato con actores pero no con personajes, y entonces caminar, cualquier camino que éste sea con la fe de quien no teme la decepción ni espera la redención en el mismo, ser, y contra todo pronóstico, seguir siendo, y para colmo de la razón, respirar...