Lo siento, pero yo no quiero ser actor, ese no es mi sueño...
A mi me mueve el anhelo, lo que yo ansío es despertar...
No quiero dormir bajo colores preciosos, embobado por las bellezas de la vida, corriendo como un loco por el mundo, buscando siempre una primavera, que por naturaleza siempre escapa...
Yo quiero provocar, despertar. A mí me inspira el mundo, la vida, el alma, el sufrimiento humano, su soledad... Me alimento de ti. Moverme en busca de la idealización de mi imagen, lo veo un movimiento inútil sin futuro, egoísta y sin creatividad.
Yo no quiero entretener a nadie, ni escribir lindeces ni aprender a mentir de la manera más real posible. No puedo ponerme a hacer algo sin saber el para qué, y hoy en día, no hago más que ver colores por las calles, en los teatros, y en la televisión, adornos aleatorios sin otro ánimo que el de atrapar la atención.
Sin un porqué, sin un deseo, sin amar algo de corazón, todo se vuelve gris poco a poco, y así las empresas se inventan series, museos, teatros y artistas, donde en verdad no hay nada.
No deseo pinturas ni maquillajes, yo no quiero ser partícipe de esta maldita melodía, que adormece al mundo en un placentero sueño, que enfría el alma hasta ahogarla en una dulce y lenta muerte...
No vine aquí para esto.
Y ahora me llueven palabras, que acosan a mi corazón. Me dicen, eres tú, que nunca encajas ni aquí ni allá, que eres un inconforme por naturaleza, un caprichoso, un soñador, un rebelde sin causa... Me dicen de perder mi mayor pasión, y luego me piden que pertenezca a uno de esos montones de gente que se reúnen para seguir los pasos que alguien, movido por su pasión, dio. Y ciegamente lo imitan, sin dejar tiempo a pensar, obedecen sin rechistar, con la fe, de que cuando lleguen al lugar al que su líder llegó, verán lo que él vio. Y me hablan de compromiso, de falta de inmadurez y me acusan de no saber lo que quiero... Pero lindas flores de primavera, artistas... Cuando lleguéis al final del trayecto estaréis en el mismo lugar que el principio... Porque no habéis entendido nada desde que empezásteis... Esto no se trata de ti, nada aquí trata de ti, si no de ellos. Nada se recorre ahí fuera, el camino está dentro, y tú, siempre estás en el mismo lugar...
Allá os dejo, que peleéis por la fama, por llegar a lo más alto, que sigáis esa noble frase de luchar por los sueños... Desde luego, sois más excepcionales que el resto de la gente, que no se atreve y que se conforma con trabajar de cualquier cosa... Aplausos, ¡héroes! Desde luego que estáis más dormidos que todos ellos, porque quien vive una pesadilla no desea otra cosa más que despertar, y vosotros, lo más seguro es que sacrifiquéis todo por un sueño... Espero que vuestro viaje os haga cruzaros con experiencias preciosas.
Muchas personas serán vientos en contrados, y muchas otras serán favorables... Cogerás siempre los más fuertes, aquellos que acompañen más rápidamente a tu destino, y los que no, por el camino se quedarán.
Pero la gloria no es buena compañera, ya te aviso... Ella es una mujer muy deseada y caprichosa, que cogerá siempre al mejor postor, y cuando pase tu tiempo, que irremediablemente pasa, te dejará, sin despedirse, sin siquiera mirar atrás...
Qué será de mí... Si me entrego a las corrientes de mi pasión y no a las necesidades de mi carne... ¿Hasta dónde me llevarán estas aguas, que corren río abajo din detenerse? No lo sé... La verdad, no tengo ni idea, y prefiero no saberlo, porque si aquí ha de acabar mi tiempo, me llevaré conmigo cada segundo que pasé, y cada ser que apareció... Nada habré perdido entonces, si aquí acaba mi historia... Quizás, cuando despierte estaré en otro sueño, no lo niego, pero si sé que así es, entonces no sufriré por ninguna pérdida, y sabré que acumular, sólo sirve para ser más pesado, y para no poder volar...