martes, 22 de julio de 2014

POCO A POCO

Forzado a sonreír, a entretener y a pasar buenos ratos. Forzados a la salud y a la felicidad. El sufrimiento de los países a los que explotamos me exige ser feliz con lo que tengo, pero curiosamente, sucede que el mal es el mal, y el beneficio y la codicia no trae ninguna felicidad. Pero soy yo el desagradecido, que no rompe su conciencia y se entrega al vicio sin miramientos. Yo busco la felicidad y el equilibrio y eso es lo que no encuentro en lo que me dan. Por eso no soy feliz haciendo lo que otros hacen, no disfruto consumiendo ni distrayéndome en conversaciones que consumen información, no soporto ver cómo se queda para matar el tiempo, y cómo se hace todo simplemente para pasarlo de la manera más ligera posible. No me gusta quedar con gente sólo para dar una cara porque soy mucho más que una risa, infinitamente más que el chiste y la gracia, y he encontrado maravillas en la pena y en la soledad, y, he encontrado que todo el mundo las tiene, y que nunca se queda para compartirlas. Me es mucho más atractivo quedar con alguien para amargarme que para pasar un buen rato, seguramente me sea mucho más fácil de hecho amargarme que pasar un buen rato, total, sólo tengo que abrir la boca y dejar que fluyan sin pensar mis sentimientos. Es mucho más fácil que andar tratando de cambiarlos para que lo que salga por mi boca se vea atractivo y seductor, o me haga parecer más esto y lo otro para ser valioso para ti. Es mucho más fácil para mi no ser valioso para ti, que me rechaces, y se me viene a la cabeza decirme, ¿y qué mérito tiene hacer lo fácil? lo bonito está en el crecimiento... Pues entonces yo contesto, y ¿Qué creces tú, si todo lo que haces es aprender a cambiar tu imagen mientras tú sigues igual? Pues crecer es expandirse a uno mismo, lo otro, es jugar a engañar a los demás. Aprender muecas vacías, que sólo harán que se arrugue la piel en millones de pliegues, como una puta pasa pocha a la que le ha succionado el tiempo la vitalidad que la hizo ser pasa. Aprender a dejar de aparentar, es también empezar a escucharse a uno mismo, y dejar de seguir la voz de los expertos de turno, que siglo tras siglo se contradicen unos a otros y fajan de manera sistemática la evolución del ser humano, marcando los límites de la realidad y sometiendo el mundo a un acuerdo de una masa crítica sin capacidad de crítica.

Dejar de aparentar es dejar de gastar el tiempo en aprender formas y modales que simulen un respeto y una empatía que no hay, y dejar de imitar formas imaginarias, es lo mismo que dejar de buscar en la meta lo que queremos, y de hacer esto, se acaba con las rutinas, y de acabar con éstas, se entra en el reloj natural de tu cuerpo, y al escucharlo, no son necesarios nutricionistas ni disciplinas que compensen una sobrealimentación innecesaria, porque ésta sólo se da, porque sólo con edulcorantes y azúcares y mierdas de esas, podemos llegar a sentir algo de estimulación, en un cuerpo adormecido y acostado en el colchón de una rutina segura, que marcha a paso firme en un tren directo al destino soñado, en el que esperamos despertar, y que esté todo por fin correctamente. Pero claro está, que éste es el engaño. Porque bajarás del tren, te mirarás al espejo y dirás, oh, qué cuerpazo tengo, qué cochazo tengo, qué casa, cuánto conocimiento tengo, estarás rodeado de un bonito paisaje, pero tú estarás en el fondo, igual de amargado, de dormido y de agilipollado que estabas al principio. Serás un imbécil metido en un cuerpazo, un imbécil conduciendo un gran coche, y un subnormal en albornoz paseándose por su lujosa casita. Y porqué imbécil y subnormal? Pues porque sólo un imbécil y un subnormal, sigue haciendo las mismas cosas una y otra vez, buscando enriquecerse, culturizarse y aumentar su masa muscular o sus tetas cada vez más, a pesar de haber visto, que no han conseguido lo que buscaban.

TICS, ZAS!

Tic,
mueve la pierna,
necesitas mover la pierna.

Tic,
Mueve el cuello, 
ligeramente hacia un lado,
que cruja un pelín,
necesitas ganar espacio en tu cuerpo,
estás retenido, muévelo
Es lo que necesitas estarás más a gusto...

Tic,
la mano, estírala,
Tic
mueve la cara,
tic
tensa la espalda,
tic
sonríe,
tic
levanta la voz
tic
tienes que estar así,
tic,
tienes que estar asá

Calla.

Nada inunda de silencio mi cuerpo,
como una bruma crece apoderándose de él.
Los hombros caen por el gélido vacío,
que crece al cortar los hilos de la voluntad del deber.
La gravedad aparece como destino natural
y, un inmenso placer me enseña
que no estoy sólo.

Pero algo teme dentro de mí
que desaparezca el mundo
que deseo y que pretendo,
Que aparezca la apatía,
que salga el dolor
que salga el entumecimiento
que siente mi alma ignorada.

Un lapsus de tiempo
una batalla que se libra,
entre lo conocido y lo desconocido,
y un guerrero, mi atención
firme ante la marea
se mantiene en pie, fiel, alerta.

Y se alejan las aguas,
y se marcha el mundo,
la corriente arrastra lo que yo no retengo,
y se crece la playa
casi hasta tocar el horizonte
para dejar paso al tsunami de emociones
que barre todo mi cuerpo de arriba abajo,
para liberarlo de mierda
y reinsertarlo en la vida.

EL PODER DE LA MUERTE

Viviendo como si se fuera a vivir por siempre,
desperdiciando la vida
con actos tímidos,
que aguardan a siempre a un mañana
que siempre es, en verdad,
desconocido.
Perdiendo el poder de la acción,
del hace sabiendo que quizás,
ésta sea su última acción sobre la tierra.

Así pasamos los días,
haciendo comentarios estúpidos,
haciendo de cada palabra algo saborío e insignificante,
mermado por la ilusión del futuro,
vacío de vida.

Y la muerte llega,
sin previo aviso,
tal y como llega siempre,
un día cualquiera,
uno más igual que todos
me dará alcance,
y en la evidencia quedarán
la falsedad de los mañanas.

¿Y para qué pensar en ello pues?
Si es algo inevitable, la muerte, ¿para qué tenerla presente?
Pues para dotar de nuestros días de un poder inigualable.

viernes, 18 de julio de 2014

VÍCTIMA DE MI PROPIA HISTORIA.


Y efectivamente, caí...
El corazón dicta caminos que la mente no conoce,
y la mente,
sólo es el registro del paso del tiempo...

Desperdicio la sorpresa,
la novedad, la chispa, el lenguaje de la magia y su camino,
porque busco en un futuro,
lo que quiero repetir del pasado.

Y he ahí el peso del tiempo,
la vergüenza de la edad,
ver marchitarse las ilusiones,
y sentir, que aquello que un día me hizo despertar,
sabe cada vez a menos.

Inconsciente de mí, que ando persiguiendo sueños...

Se me escapa de entre los dedos el elixir de la vida,
y así me entierro,
en un ataúd de hueso,
rodeado sólo de imágenes,
que no puedo ni saborear, ni oler, ni sentir...

El recuerdo teme morir a los pies de un presente siempre abierto,
y efectivamente caí,
no por miedo a la soledad si no a la muerte.

Y me fui a buscar en el recuerdo,
y me perdí,
resucitándome a cada momento,
esculpiendo con palabras mi cara,
tratando de dibujarme en tu mente,
porque sólo tu mente puede albergar una mentira
tan jodidamente gorda como yo.

Y ya conozco bien tu cara,
y la mía, y me cansa,
me cansa un mundo tan conocido que no cambia.
Me cansa acostarme sabiendo lo que habrá mañana,
y hablar contigo bajo la seguridad de saber tu respuesta.
Y me cansa satisfacer tu expectativa,
y te mata que lo haga,
porque te mantiene al igual que a mí
preso,
en la cavidad de tu cráneo.

EL PERDÓN


El perdón no es tan gratuito como olvidar el dolor bajo el acuerdo del perdón. El perdón necesita entregar el dolor al viento, expresarlo sin guardarse nada para uno mismo, para así deshacer lo personal, y comprender, que fué el ignorar el daño lo que volvió a quien te lo hizo inconsciente y siervo del mismo. Sólo esta comprensión lleva al auténtico perdón, porque es la única forma de acabar con la plaga.
Ignorarlo, mentir, evitarlo y evadirlo es creer que por cerrar los ojos, el león deja de existir, cuando lo que en realidad está pasando, es que te está comiendo sin tú darte cuenta.

Y LA MUERTE DICE



.ES IMPORTANTE QUE LEAIS ESTO.

Al fin y al cavo es tu tiempo y es tu vida.
Puedes entregarla a la productividad y a la eficiencia,
y puedes dejar que el resultado guíe tus pasos.
En este camino harás del mundo,
de los animales, plantas, personas, y a ti mismo,
utensilios para llegar a tal fin.

¿Y de qué sirve ningún fin,
si no has visto nada durante el camino?
Llegarás ahí,
y cuando mires atrás caerás de culo en la cuenta,
de los días que han pasado sin ser vistos...
Hemos alimentado increíblemente nuestra capacidad productiva,
y gracias a ello llegamos con más rapidez al destino,
pero cada vez queremos más,
y no es casualidad,
lo que ocurre es que cada vez hacemos más grande
el abismo que hay entre lo que ansiamos y el momento presente.

Al fin y al cavo morirás,
se acabará tu vida de forma natural,
y sólo ante tu muerte tendrás que responder,
si te mereció o no la pena
guiarte por las comodidades y respuestas que proporcionan los demás,
o conocer lo que son las cosas por ti mismo;
tomar contacto con ellas,
ver a los animales con amor y valorarlos,
o ocupar ese mismo tiempo en juzgarles según su utilidad,
de forma física y psicológica,
para crear en la mente,
la ilusión de todo lo que el corazón no se atreve a vivir.

Pero compartimos una misma tierra,
compartimos un mismo espíritu,
y la soledad y la pérdida de sentido que sufre la humanidad en su interior,
es exactamente el mismo dolor que causamos a todos los seres a los que esclavizamos.
El nazismo nos horroriza un siglo después,
porque actualmente,
la semilla del mal sigue separándonos del cosmos,
y juzgando las formas,
especies, razas,
según la utilidad que tienen para nuestros fines.

Ebrios de conocimiento,
dejamos a la inteligencia desterrada,
y en manos de la ignorancia,
la evidencia de que,
nos alimentamos de animales
a los que arrancamos el sentido de vida,
porque elegimos hacer un camino que es de exigencia,
de desacuerdo, de miedo y de conflicto,
y no de comprensión y conexión.

Lo que más daño me hace
es ver que todo cuanto me rodea lleva un camino erróneo.
Que a priori soy yo quien va contra corriente,
porque el mundo de hoy en día es el que es,
y parece ser que no me traerá más que sufrimiento conectar con la verdad.
Pero me llena de fuerza el espíritu,
ser consciente de la vulnerabilidad de mi carne,
y ver que es el ser humano quien va contracorriente,
quien se siente sólo por muy cuantiosas que sean sus ciudades,
por mucho que avance la ciencia y recree en ideas lo que es,
por mucho que se creen ciudades de asfalto,
que faciliten las necesidades de las metas por las que se sacrifican los seres humanos, y por mucho que construyan y que aprendan a dominar,
jamás encontrarán por esa vía lo que buscan,
porque la unidad no está ahí fuera,
si no en lo más profundo de cada momento.

miércoles, 16 de julio de 2014

CAMBIAR EL MUNDO

.CAMBIAR EL MUNDO.

La realidad, fue un acuerdo hecho entre personas que decidieron jugar a un mismo juego, y todas aquellos seres que no comprendiesen sus leyes y sus reglas, estaban por consiguiente fuera de los límites de la realidad y la existencia.

Pero con el tiempo, la gente se tomó demasiado enserio el juego, y éste pasó a poseerles... Ahora las personas andan dependientes del grupo, porque sin él nada de lo que hacen tiene sentido, y sin ellos, su identidad se pierde, y sin ella, creen que todo se acaba...

Dicen, que en grupo se consiguen cosas más importantes, que la masa es la que marca las diferencias, y se olvidan...Se olvidan que la masa es una agrupación de individuos que aceptaron una realidad, y por olvidar, se pelean e ignoran a todas aquellas criaturas que no están en su realidad...

Dicen también que si no te metes a fondo en algo, si no haces en grupo y en conjunto, no haces nada... Y dicen esto porque olvidan que uno mismo es una agrupación de miles de infinitos millones de células y moléculas que acordaron construir la voluntad de mi alma de ser un ser humano, libre...

De modo que entregan su voluntad y pasión de uno mismo por la vida y por todos los seres, al poder de los acuerdos entre las personas, y se entregan a un micromundo cerrado a todo lo de afuera, y condenado por consiguiente a pudrirse y a perecer, y así ha venido pasando, desde las relaciones más cercanas de pareja, familiares y a niveles sociales y mundiales.

Y sí... Ya no se cree en la magia porque todo cuanto creemos que puede hacerse es trabajar duro en este injusto e incuestionable juego, y ganarse así el reconocimiento de la mayoría, porque claro, para mantener mi identidad, necesito de gente que la imagine conmigo! Y así van las cosas, unos ganan y unos pierden, y ante los ojos de los demás modelamos quién es quién, y bajo este prisma ilógico desde el que miramos, valoramos desmesuradamente cosas realmente estúpidas, y rechazamos a diario a quienes realmente valen.

Y sí... Existe la magia, y está más allá de los límites que acuerdan el mundo en el que vives, y existe un acuerdo que puede romper con el establecido, que está dentro de ti, y de cada una de los seres humanos que existen, y éste, es el acuerdo que hacemos con nosotros mismos. Es aquello que dibuja en la oscuridad lo que la luz no dicta, nada más y nada menos que aquello que la imaginación cree. Nadie se mantiene a penas en esta realidad, nadie a penas se atreve a navegar en sus aguas, y en seguida acude a las zonas más transitadas, y llama a gritos a la puerta de la razón común, para que ésta se levante de la cama y le explique, que lo que creía que era un mounstruo, no es más que un abrigo puesto encima de la silla, y que con la oscuridad, se aparecía esa espantosa silueta.

Nadie a penas cree ya en la magia ni en los milagros, porque creemos que no existe nada más allá de la mente, ni de las ideas que los seres humanos crean con ella, y existe un mortal miedo a ver algo que nadie ve, y a no ser recreados ni aceptados por la mente de las demás personas...

A si que, lo que hacen para cambiar la realidad, es reunirse en multitudinarias reuniones y manifestaciones y repetir ideas que reflejan su deseo de libertad y magia, y limitan a la grandeza del ser humano, a la dependencia de acuerdos grupales, que, aún sabiendo que no cambian nada en sus vidas ni en la idea del mundo que tienen acordada, siguen haciendo, bajo la excusa de que por lo menos hacen algo, y que eso les vale para sentirse bien. Dicen que su causa es muy noble, que lo hacen por el mundo y por los demás, que no están siendo egoístas, y, yo sinceramente no encuentro otra palabra para quienes idolatran su ego, que es la imagen de sí mismos, al mirarse desde fuera y decir: No sirve para nada, a si que no lo hago por los demás, si no que lo hago por mi, porque a pesar de que no ayude en nada a nadie, me siento mejor conmigo mismo si mis miras son por un ideal bonito...

Pero, si recuperásemos el poder, el poder de crear tú, aquí y ahora tu realidad, entonces dejarías de depender de ella, y por consiguiente de todas aquellas personas que la hacen existir, y, si tú y yo pudiésemos hacer esto, entonces verías con tus propios ojos cómo se para y se detiene el mundo, y cómo somos nosotros quienes lo alimentamos hiendo de aquí para allá persiguiendo ideales falsos, y sería desde ese lugar en el que habitas, desde el que actuarías haciendo de tu mundo aquello que quieres que sea, y dando, en lugar de exigir tanto de a fuera. Y si todas las personas recuperasen éste poder, entonces sí cambiaría por lógica la dirección global de desprecio y destrucción por la que camina la humanidad conjunta.

jueves, 19 de junio de 2014

MASHUGH´A, PRESENTE.


Tu vida es infinita, porque la viviste en profundidad, y no en espacios ni tiempos. Y yo me empeño en convencerme de que has muerto, porque soy el único de los dos que vivía en sueños... Pero no puedo, no puedo... Siento que sigues vivo, que no te vas a ninguna parte... 

Será que sigue sin haber otro lugar en el que estar, y que yo aún no me doy cuenta... Será que aún sigues asomándote a mi cama, centinela de la vida, para recordarme que estás ahí, aquí, que viva!!! 
Será que no quieres dejarme sólo, aunque nunca pueda prestarte toda mi atención, tal y como tú hiciste todos los días conmigo...

Sólo espero poder decir algún día, que dejé de pensar en ningún otro día, y pude derretirme contigo en este inmortal instante.

miércoles, 11 de junio de 2014

¿Quién eres?

¿Quién eres? Que deambulas de aquí para allá tan preocupado por mantener una buena imagen... Quién eres? Que te escondes tras palabras que mantienen a ralla a los demás, y te refugias en casa rodeado de millones de sueños que jamás cumplirás...

¿Quién eres? Que prefieres mantenerte en las sombras, en álbumes de fotos que muestran pequeños destellos de ti...

Nadie te conoce en realidad, nadie... No hay amigos que comprendan ni puedan abrazar toda tu integridad, porque no les das tal oportunidad... Vives atrapado en tu propio juicio y jamás saldrás de él, porque sólo ellos pueden sacarte de ahí... Pero no te atreves, te abrazas a la almohada y preguntas a la noche quién eres...

Y ya de poco te vale la sinceridad de quien no responde, porque sabes que el consuelo es momentáneo, y mañana las caras del mundo volverán a vencerte, y tú, caerás dormido...

Entiendo que estés sólo, que te sientas perdido, caminas a oscuras, lejos de la luz, porque sabes que si vieran tu verdadera cara, tu mundo te rechazaría, y no hay nada de malo en él por ello, es lógico, tú nunca has estado en él... Y sometes a la gente a alejarse de su corazón, y a meterse en entramados mentales que convenzan a su ser de algo que saben que no es...

Diles quién eres, deja que muera a sus pies la imagen por la que tanto te desvives, deja que la tierra llore y te entierre, y préstate. al destino que te guarda la vida, porque es demasiado esfuerzo el que haces en vano diariamente por controlarlo, y sabes que ese no es el camino. Sabes que no hay luz, que tus deseos llegan de aquí a la vuelta de la esquina, y que todo cuanto encuentras cuando llegas a ella está vacío y muerto... Y por ello vives arrastrado por la inercia, ocultando tu desilusión y pérdida de sentido y de espíritu bajo distracciones momentáneas, chicles ya masticados a los que exprimes con tal de sacar algo de jugo...

Sal a la vida, suelta todo lo que agarras con tanto miedo, porque ella tiene mucho más de lo que jamás podrás llegar a tocar.

MEMORIAS DE UN YONQUI ADOLESCENTE.



Lo cierto es que me encantan las drogas, toda clase de drogas, sobre todo las que estimulan y me excitan de sobremanera.

Salgo de trabajar de cualquier cosa, (lo importante es ganar para satisfacer mis necesidades) y estoy deseando llegar a casa y ponerme un poco.

Voy en el metro y ya lo tengo como tik, chuf, rallita al canto. Me encanta además las nuevas drogas sintéticas, tan transportables... Puedo llegar a flipar con mundos paralelos dónde y cuando quiera, y, lo mejor de todo es que la tecnología avanza a ritmo increíble y la droga llega a todas las puertas y cada vez abarcando más edades!! Qué deparará el futuro? Dios! No puedo con las ganas de verlo!

Hay gente que se queja de que gasto mucho más de lo que en verdad necesito, que me estoy quedando sólo, que estoy destrozando mi vida y la de los que me rodean... Pero es que ellos están atontados, no me comprenden, van del new age y de ser independientes y de que la felicidad no está en satisfacer mis necesidades, y no se qué rollos del ser, como si mi adicción no formase parte de mí ¿sabes? como si no formase parte de lo que soy, como si yo fuese mucho menos grande de lo que en verdad soy ¿sabes?

Esta gente está fuera del mundo que me rodea, porque el mundo que me rodea, es la verdad, y la verdad es que no les escucho porque, ¿Qué coño me importa el mundo si puedo meterme un buen chute de heroína y pasar a otra dimensión? A mí todas estas... "reflexiones filosóficas" tan... "profundas" me dan igual, igual que al resto del poblado, mientras tenga mis necesidades cubiertas, todos estamos en paz, y ya está, a seguir chutándonos.

Ya se encarga la ley, de poner límites entre las necesidades cegadas y puramente ególatras que creamos la comunidad de yonquis para establecer cierto orden en el caos, ¿para qué me voy a meter en embolados de justicia y de moralidad, de buscarle sentido a nada, mientras todos apedreemos a al yonqui que se pase de la ralla? Eso es justicia, hasta hicimos un papelito firmado que llamamos constitución, que guarda el camello en su casa, por la que se mataron a hostias antaño nuestros abuelos... Así si que se curra uno la justicia, echándole huevos y no diciendo chorradas que no satisfacen las necesidades que mueven todo este mundo.

A mí que me dejen en paz, esta es la vida que he decidido tener, quiero mucho a mis hijos, pero estoy haciendo lo que todo el mundo aquí hace, y si no les conozco, pues bueno, no soy perfecto... Ésta es la realidad, si no vienes de ningún poblado, eres un yupi que cree que se vive del aire y no de la coca, porque yo respiro coca... Eres un yupi porque esta es la realidad, y es la realidad porque todos hacemos lo mismo, y lo que tú dices no es real porque estás sólo, tú estás sólo, yo estoy con toda esta gente, tú eres el raro, yo estoy en el mundo, chúpate esa... Y no me vengas con lógicas y cuestionándote cositas, porque bastante sacrificio y dolor hemos hecho y sufrido ya para aceptar que somos unos yonquis y que como yonquis, tenemos que estar todo el día flipando... Joder... Es que... ¿Qué otra cosa puedo hacer? Yo me despierto y me muevo por el mundo para satisfacer mis necesidades básicas, todos aquí somos consumidores, si no nos moviese el mono... ¿Qué haríamos? ¿Quedarnos mirando al techo? Se han creado un montón de drogas nuevas, y de lugares en los que meterse, y eso nos hace avanzar y movernos... Antiguamente era más difícil y más cara, antiguamente la droga era más difícil de conseguir y la controlaban sólo 2 o 3 camellos en todo el mundo, pero hoy en día es mucho más accesible y hay millones de distribuidores, y conozco a gente que se pasa la vida entera drogado, sin sufrir el mono... Hemos avanzado mucho, muchísimo! Mucho... Sí... Uf... Muchísimo........... Dado el nivel de enganche que tengo yo ahora mismo, de hecho, me sería imposible sobrevivir si volviéramos al pasado.....

QUE VENGA EL SILENCIO

Dejemos que corra el silencio entre tú y yo,
que nos roce el viento
que trae el árbol
que trae el mar.
Dejemos que aparezca,
así no estaremos tan sólos
así no haremos tanto el imbécil
por miedo a perdernos

ESTAR EN PAZ

Tu cuerpo ya está en paz, eres tú quien no está en paz con tu cuerpo.

Porque existe una quietud en el principio de todas las cosas.
Existe un insondable silencio y una paz que habita en lo más profundo de todo cuanto nos rodea.

Somos nosotros quienes, al identificarnos con las formas, perdemos el alma y la voluntad que subyace bajo todas ellas, y de este modo, buscamos ese orden y esa paz perenne, en la caducidad de lo momentáneamente tangible.

Y pondremos todas las razones que nos hagan falta para exigir al mundo un cambio, porque es la razón, el problema mismo de la desconexión con el orden y el equilibrio del momento.

Y si despertase la humanidad en espíritu, y lo viese, entonces el mundo entero brotaría en armonía y paz.

MÉTODOS ESCOLARES.

No vale ningún método escolar, porque no parten de los principios si no de un sistema basado en principios que ya dejaron atrás.

Y así sucede, que los alumnos quedan sin creatividad, porque estudian la forma del árbol, en lugar de comenzar desde el principio, el impulso vital que lo hace ser tan único como es, captar luz. 

Les enseñan que no existe la excepcionalidad, que todo es mecanizar y repetir, que sólo unos pocos privilegiados nacieron con el don de crear, y todos los demás sólo podemos caminar sus mismos pasos de la mejor y más fiel forma posible, con sacrificio y destacando, porque esa es la única forma, dicen, de conseguir la individualidad.

Así hablan las personas a quienes otorgamos el derecho a decirnos lo que son las cosas, lo que debemos de hacer, y lo que somos. Personas cuyo conocimiento no comprende la creación misma, y a estas personas escuchamos en lugar a a la vida misma, a personas que no saben ver, y creen tener el poder de enseñar y mostrar, cuando todo cuanto puede aprenderse es a saber ver por uno mismo.

Así los alumnos no caminan por su propio pie, si no que van subidos a un método, un tren que avanza en un sólo sentido, porque creen que el aprendizaje consiste en llegar a las metas que otros llegaron y no en el camino que cada uno recorre.

Casi todo cuanto veo, está contaminado por la misma plaga, que es la idea cristalizada del yo. Y las escuelas enseñan a recopilar datos, datos que aumentan y dinamizan el yo, y que sólo refuerzan y aumentan una idea, en lugar de romperla para poder ver las cosas por sí mismas, en toda su grandeza, porque de este modo, el aprendizaje se perpetúa infinitamente, porque las escuelas viven para sí mismas, y no para el crecimiento del hombre.

martes, 29 de abril de 2014

Lobo solitario

El lobo pertenece a la naturaleza, al bosque.
El lobo no puede habitar en una jaula, ni tras los límites de las leyes de los hombres.
El lobo necesita la selva, correr por parajes, habitar en el hambre y que éste despierte su voluntad.
El lobo templa su espíritu con la ley de la muerte, y comparte así la comunión con el espíritu que emana la vida a cada ser.
El lobo camina guiado por la voz de la naturaleza y su ley que, a la par que inquebrantable, respeta por igual a todo ser, en su integridad, libertad y voluntad, hasta recobrar lo que un día le fue prestado.
El lobo jamás podrá domarse por el hombre, porque vive de éste pacto con el mundo, y a éste también pertenece el hombre, muy a pesar de que lo ignore.

Vagar por los parajes que destinó el universo en esta tierra como alma propia, conocer de primera mano con la suya todo cuanto aparece en el camino…
Éste es el camino del lobo.

El lobo solitario encuentra su manada en la unidad con el espíritu del que todo proviene, por eso no intenta pertenecer a los de su especie… Porque entregarse a ello, sería perderse de todo lo demás.
El lobo solitario es un guía para todos los demás lobos de manada, y aunque le pese a éste la soledad de su carne, es condición nata que así sea para quien se busca en este vasto universo que es uno mismo.

Y quien encuentra su rostro en lo más profundo de la oscuridad, aúlla a la luna, compañera de la mística noche, y centinela del alma inmortal, cánticos de añoranza… Añoranza del ser.

Quien se reconoce en lo inhóspito, quien hace de su hogar lo desconocido, aúlla a la luna cánticos de añoranza, al espíritu imperecedero que no descansa.

SIN DESTINO ATINO, NO A TÍ, SI NO A MÍ MISMO.


Sin destino camino, no como hace el peregrino, ni como hace el turista, ni como hace el que encierra sus pasos en la seguridad de un programado camino.

Porque yo busco toparme con algo más grande que yo, algo que esté fuera de mis márgenes y que en definitiva, rompa mi puta razón. Y si en el trayecto me jodo pues a ello me expongo, porque a mí no me vale en esta mi vida con entretenerme y pasarlo "bien". No me vale estar "bien"... Bien es correcto y no estoy aquí para ir pasando de cursos satisfactoriamente. Prefiero pasarlo mal, prefiero experimentaaaarlo...

Pero tengo pretensión por por llegar a una relación idílica... Por llegar a ser... Tengo aspiraciones que me aspiran de lo que realmente está pasando, y pretensiones que me mantienen tenso antes de que nada pase, y que encierran al universo entero de posibilidades en una sola y raquítica idea estúpida de lo que creo que quiero. Y no me entrego al camino que marque cada paso que en la incertidumbre dé, porque me fío más de mí mismo que del misterio insondable que es vivir. Y me empeño en recrear mierda de la que ya estoy harto, en pretender ideas de mierda que me canso ya de pensarlas, porque sé que alcanzarlas no me vale de nada... Y todas estas putas memeces, me merecen mi más sincero desprecio.

Y ya no pretendo ni puedo querer otro camino que no sea el que no conozco... Porque ya perdí la ilusión de perseguir ilusiones, porque ya llegué a ellas y cuando quise pisar, caí tan bajo como creí haber subido. Y ya no soy de fiar, y ya no tengo nada. Y ya sólo me llama lo que hay ahí afuera, en la oscuridad, en el vértigo y en el miedo que despierta mi alma, para mantenerla así en el vertiginoso e interminable descenso que es la vida y la muerte.