miércoles, 11 de junio de 2014

MEMORIAS DE UN YONQUI ADOLESCENTE.



Lo cierto es que me encantan las drogas, toda clase de drogas, sobre todo las que estimulan y me excitan de sobremanera.

Salgo de trabajar de cualquier cosa, (lo importante es ganar para satisfacer mis necesidades) y estoy deseando llegar a casa y ponerme un poco.

Voy en el metro y ya lo tengo como tik, chuf, rallita al canto. Me encanta además las nuevas drogas sintéticas, tan transportables... Puedo llegar a flipar con mundos paralelos dónde y cuando quiera, y, lo mejor de todo es que la tecnología avanza a ritmo increíble y la droga llega a todas las puertas y cada vez abarcando más edades!! Qué deparará el futuro? Dios! No puedo con las ganas de verlo!

Hay gente que se queja de que gasto mucho más de lo que en verdad necesito, que me estoy quedando sólo, que estoy destrozando mi vida y la de los que me rodean... Pero es que ellos están atontados, no me comprenden, van del new age y de ser independientes y de que la felicidad no está en satisfacer mis necesidades, y no se qué rollos del ser, como si mi adicción no formase parte de mí ¿sabes? como si no formase parte de lo que soy, como si yo fuese mucho menos grande de lo que en verdad soy ¿sabes?

Esta gente está fuera del mundo que me rodea, porque el mundo que me rodea, es la verdad, y la verdad es que no les escucho porque, ¿Qué coño me importa el mundo si puedo meterme un buen chute de heroína y pasar a otra dimensión? A mí todas estas... "reflexiones filosóficas" tan... "profundas" me dan igual, igual que al resto del poblado, mientras tenga mis necesidades cubiertas, todos estamos en paz, y ya está, a seguir chutándonos.

Ya se encarga la ley, de poner límites entre las necesidades cegadas y puramente ególatras que creamos la comunidad de yonquis para establecer cierto orden en el caos, ¿para qué me voy a meter en embolados de justicia y de moralidad, de buscarle sentido a nada, mientras todos apedreemos a al yonqui que se pase de la ralla? Eso es justicia, hasta hicimos un papelito firmado que llamamos constitución, que guarda el camello en su casa, por la que se mataron a hostias antaño nuestros abuelos... Así si que se curra uno la justicia, echándole huevos y no diciendo chorradas que no satisfacen las necesidades que mueven todo este mundo.

A mí que me dejen en paz, esta es la vida que he decidido tener, quiero mucho a mis hijos, pero estoy haciendo lo que todo el mundo aquí hace, y si no les conozco, pues bueno, no soy perfecto... Ésta es la realidad, si no vienes de ningún poblado, eres un yupi que cree que se vive del aire y no de la coca, porque yo respiro coca... Eres un yupi porque esta es la realidad, y es la realidad porque todos hacemos lo mismo, y lo que tú dices no es real porque estás sólo, tú estás sólo, yo estoy con toda esta gente, tú eres el raro, yo estoy en el mundo, chúpate esa... Y no me vengas con lógicas y cuestionándote cositas, porque bastante sacrificio y dolor hemos hecho y sufrido ya para aceptar que somos unos yonquis y que como yonquis, tenemos que estar todo el día flipando... Joder... Es que... ¿Qué otra cosa puedo hacer? Yo me despierto y me muevo por el mundo para satisfacer mis necesidades básicas, todos aquí somos consumidores, si no nos moviese el mono... ¿Qué haríamos? ¿Quedarnos mirando al techo? Se han creado un montón de drogas nuevas, y de lugares en los que meterse, y eso nos hace avanzar y movernos... Antiguamente era más difícil y más cara, antiguamente la droga era más difícil de conseguir y la controlaban sólo 2 o 3 camellos en todo el mundo, pero hoy en día es mucho más accesible y hay millones de distribuidores, y conozco a gente que se pasa la vida entera drogado, sin sufrir el mono... Hemos avanzado mucho, muchísimo! Mucho... Sí... Uf... Muchísimo........... Dado el nivel de enganche que tengo yo ahora mismo, de hecho, me sería imposible sobrevivir si volviéramos al pasado.....

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