miércoles, 4 de julio de 2012
Dejaré mi tierra por ti....
Y cuando te miro ni lloro.
Cuando te miro desaparezco,
y si me siento te pierdo...
Fácil elección me dejas...
Opto por mi...
A lo lejos queda ya sentir tus palabras en mi corazón y en mi sexo,
tan lejos como estaba yo en todo esto.
Recuerdo viajar, lejos de mi casa;
recuerdo el olor, de jugársela en cada palabra.
Recuerdo, porque los sabores traen recuerdos,
y ese recuerdo no te nombra.
Nuevas mujeres se muestran en mi vida,
me enseñan la feminidad, la bondad, y se muestran atractivas.
La experiencia nombró,
tu aliento ya no era de ángel polvo,
si no nicotina y ceniza.
Porque amargo fue el primer beso, como un cigarro;
abusé de el, hasta superarlo, hacerlo mío, y caerte preso...
Ama una vez como yo te amé, y después habla sin miedo.
Porque por amor no vale cualquier cosa, porque cualquier cosa no es amor.
Sólo recuerdas de mi, lo único que buscas cuando me llamas; tu.
y al no encontrarme en tu llamada, te cuelgas mientras hablas. pup, pup...
Hablas sola, como siempre, sola contigo misma, y escuchando sólo las palabras que tu te dices. Vives en un sueño eterno, y todo aquel que ansíe despertar, caerá en el.
Pero eres vulgar y común, como cualquier parásito, y ya conozco a unos cuantos...
Y ahora...
Maravillosos labios vinieron a besar los míos, con el respeto del que ama,
y el ardor del que los goza.
Maravillosa realidad que eyacula en mi cuerpo,
cuando veo pasar el tiempo,
y el sueño se transmuta en su piel, sus cabellos y su aliento...
Cuánto es uno capaz de maravillarse, de recrearse y de soñar...
Cuando el amor hace su parada y te sorprende,
porque es cuando menos te lo esperas,
que ves que eras tu y no el tiempo el que corría velozmente.
Y no hay hora, ni hay espacios agobiantes ni pequeños,
no hay límites...
Porque cuando dos almas hablan, este mundo se ve pequeño como un puntito en el espacio, y estando así, tan lejanos, el aquí y ahora se hace un lugar tan inmenso y tan infinito, que por mucho que grite y que recorra, no molesto a nadie. Así quiero vivir, porque así quiero sentir. Jugar y ver el mundo sin las leyes que amputan la realidad de mi imperfección.
Porque quiero conocer las leyes del universo, y los misterios de mi existencia en esta vida, sin esperar a que la ciencia apruebe mis sentimientos, para que el día de mañana, papa y mamá acepten, que siempre estuve en lo cierto, y que la felicidad, está en jugar como un niño, haciendo de la realidad, un escenario de múltiples realidades en las que aprender. Aprender a representar de la mejor manera posible cualquier obra que se me presente, con tal de crear un ambiente más sano. Y todo ello, gracias al amor sin límites que me brindas. Todo ello gracias a que apareciste en mi vida para hacer de lo desconocido en un hogar. Y todo ello por compartir un sueño conmigo, que nos ayuda e impulsa, en este mar desértico, de racionalidad y despotismo, a ir allí donde por mi solo me perdería.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)