viernes, 23 de diciembre de 2011

A favor del viento.

Toda una vida a contracorriente, ahogándome entre los barrotes de mi mortal y manipulable razón...
Toda una vida de contradicción, de lucha y de inconformidad contra mis impulsos, que inevitablemente, una y otra vez vuelven a angustiarme, para hacerme despertar de esta maldita pesadilla.
Tu me dijiste que el malo era yo antes siquiera de elegir. Tu me bautizaste, tu, que estabas ahí antes de que yo naciera, te encargaste de nombrarme, de adornar mi cuarto y pintar las paredes de mi intimidad, y de comprarme las ropas que durante toda mi vida me vestirían...
Tu, y sólo tu, que incapaz de ganar tu propia guerra entre el sueño y la realidad, me creaste a mi, como la última esperanza de cumplir tus más íntimos deseos de libertad...
Y lo siento mama, lo siento, pero los voy a cumplir...

¿Quien soy yo?

Soy un marinero cansado de navegar contracorriente,
Soy el repulsivo orgasmo de un gay que se masturba encerrado en el armario por temor a que su familia le pille y le condene.
Soy el triste y ahogado gemido de un perro de la ONCE, que delegó su instinto a unas reglas a cambio de un poco de compañía y de comida gratuita...
Soy los odiados sueños de vuelo que atormentan a un loro que quiere aceptar su cautiverio.

Soy, la rabia y el desprecio a mi alma por sufrir...

Soy la frustración de mi padre,
que crece al ver a su hijo llorando,
en lugar de unirse a el mediante el mutuo repudio a su persona...
Soy la tristeza y la agonía de mi madre,
al ver como se desquebrajan todas sus ilusiones una y otra vez al encontrar que su hijo, tampoco es el hombre de su vida...
Soy el retrete de mi hermano mayor, puesto al lado de su cama para descargar sobre el todo lo que no es capaz de asimilar su cuerpo...
Soy el hermano mayor, que se desespera al ver que sus hermanos no rompen con la carga que yo mismo soy incapaz de romper...

¡¡ZAS!!

¿Que soy?...

Soy la corriente, son mar, soy viento...
Soy un hombre incomprendido por mi mismo, que por buscar la aceptación de los demás se aleja de su verdadera naturaleza.
Soy un mutante, un extraterrestre, un bicho raro, un exiliado, un repudiado, un repugnante montón de fragilidad y sensibilidad, de locura y sin-sentido, de misticismo y de arrogancia suprema, que busca desesperadamente trazar un puente entre mi mundo y el tuyo, para poder estar conmigo y contigo a la vez...
Soy defectuoso, soy un hombre falto de educación, de modales y de formas. Soy un engendro y carezco del más mínimo morbo y atractivo. Por favor, no pierdas el tiempo tratando de entenderme, he ido de aquí para allá, y te aseguro que sólo la inconsciencia sabe mis porqués. Así que no te desesperes, porque no, no respondo a ninguna razón. Lo se, lo se familia... A mi también me cuesta aceptar que no tengo razón.

Toda una vida de reflexión y de auto-flagelación sin sentido...
Y todo, todo, todo...
Por miedo a la soledad y al abandono.

Pero si es soledad lo que me espera, la abrazo, porque ella al menos no engaña, es una compañera fiel.
No como tu, que dices que estás y jamás he sentido tus palabras ni tus abrazos;
no como tu, que no compartes conmigo más que la inconsciencia...
No como tu, que mientes sin parar, porque no eres capaz de ser quien eres, ni de hacer la vida que de verdad quieres, porque tienes aún más miedo que yo a estar solo...

Pero es verdad, que esté con quien esté, siempre seré yo el que te siente, el que se ría y el que te llore... Y que, esté con quien esté, siempre andaré solo hasta el día en que me entierren. De modo que no esperes de mi que cambie y que me duerma, ni que me espere a que despiertes tu... Porque tu no quieres ser tu, pero yo si quiero ser yo.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Quien...

Y tu, que te metes en medio de todos los embolados, para sacar algo de información, y de cosas que te acrediten como un buen filósofo y demás vejaciones. Juzgarte no te gusta, que te juzguen tampoco te gusta... ¿Y que es amigo mío lo que te gusta? A veces me gusta ser crudo y tocar los susodichos, pero queda dicho que para hacerlo, ha de ser un contacto real... Es decir, que son tan palpables las cosas que yo digo que te pican, como lo son tus doloridos huevos. ¿Verdad? Muy bien pues. Creo que, eres capaz de hablar limpio y claro, si eres yo quien habla, y no ese que tu crees que eres al que siempre defiendes, y con el que andas escodiéndote siempre para no ser matado, pero que a la vez estás hasta los cojones de ti mismo y de tu incapacidad para vivir como querrías hacerlo. Así eres previsible, te identificas con la gente que se refugia en tu zona, evolucionas como ellos, y creáis una raza de... Excluidos sociales con rencor a un mundo que no guarda espacio para el espacio infinito de la creatividad y el arte. Porque tu consideras tu unidad como ser en tu conciencia, en tu camino de interrelación de las cosas, y te gusta la comunicación con los demás seres como unidades únicas de relación de cosas, y no como ordenadores repletos de datos e información, que hablan unos con otros para recopilar más y más información. EL disco duro se llena de datos, tanto que al final uno se vuelve pesado, tosco, y, se olvida de que es un procesador independiente de los datos que maneje, con capacidad para albergar todo cuanto desee, desecharlo, jugar, pintar, y hacer todo lo que le plazca.

Pero que es de mi, al considerarme gran cosa? Que las ideas siempre incitan ser destruidas, unas contra otras, la comunicación e interrelación entre las personas siempre es violenta. Uno defiende sus ideas, y con ellas trata de convencer y controlar las ideas del otro. Es decir, que el yo ideológico y mental de uno, trata siempre de matar y poseer al yo ideológico del otro. En cierta manera, todos somos en mayor o menor escala, hitlers, napoleones y demás cabrones. Así somos. Cual es la raíz de mi problema? La idea del yo. ¿Que yo soy? Que yo eres? ¿el qué soy yo? El que soy, la misma pregunta sin interrogantes que busquen reafirmarse en la palabra yo. Es una conversación de a dos siempre, uno está a un lado del espejo y el otro al otro. Uno pregunta desde la respuesta, esperando evolucionar, o quedarse con una idea que le haga sentirse cómodo y con la razón inamovible. Y el reflejo ve a alguien dudando. Que yo es uno? La respuesta la se a la vez que intento diseccionarla para comprender algo que ya se... Que yo soy el que pregunta. Ahora podrías poner música bonita, y ponerte a escribir algo místico para sentirte importante, publicarlo y que los demás entiendan que tu no perteneces a este mundo, que eres de un lugar muy lejano, uno con el que todos sueñan pero del que huyen... Oh, Alvaro, en realidad eres el más deseado, pero vives en la condena de estar rodeado de gente con miedo que no sabe valorarte... Que gran verdad, cómo no habíamos caído todos en que eres la persona más especial del mundo? Que envidiosos que son... Que no te reconocen como deidad. Para que hacer caso a esa panda de envidiosos? Es mejor ser un infeliz incapaz de estar a gusto al lado de nadie, que hablas sólo y que no se entiende ni con su perro. EL amante ferviente de la naturaleza, desde que se levanta hasta que se acuesta, se pasa por el forro de los cojones todo en lo que cree.

Veo y me entiendo a mí mismo, como a alguien débil y estúpido, la palabra es estúpido. Alguien fácil de manejar en cuanto se conoce su escondite. Creo comprender por donde vas y a donde quieres ir a parar, Alguien... No se quien eres, pero yo escribo para expresarme. Yo soy tu más honesta expresión, no tomes mi palabra para insultarte. No, tu quieres que yo desaparezca ya, ahora mismo de tu vida. No tomes mi palabra para auto-justificarte ni para compadecerte, tu habla por ti, que yo hablaré por mi.
-La cuestión es, que yo al ser etéreo e inmortal, carezco de miedo, y por ello, no puedo ser más claro y más honesto. Pero a la vez, no puedo echarte, eres tu quien ha de marcharse.
-Pero yo no quiero marcharme, esta vida me debe más, me debe muchas cosas, y no me quiero ir sin recibir lo que me pertenece. Se ha portado mal conmigo, y me lo debe.
-Y que es eso tan importante que te debe, que te hace permanecer muerto?
-No me hace permanecer muerto.
-NO? Mira tus escritos, están llenos de anhelo y de ganas de vivir.
-Es verdad, y en verdad, no se como hacerlo.
-Por el momento he acertado al decir que estás muerto, no es cierto? Porque no escuchas entonces que te diga que, dejar que los muertos entierren a los muertos, es renacer?
-No he comprendido en hechos lo que me estás diciendo, no se que quieres que haga.
-que desaparezcas
-desaparece tu, despota cabrón.
-de nada sirve que te rebotes contra ti mismo, piensa un poco, lo llevas haciendo toda tu vida, unas veces tomas mi palabra y te juzgas jajaja, y otras veces, me condenas y tratas de abandonarte pensando que así dejarás de estar intranquilo.
-pues tienes razón, realmente existes, eres real, y la verdad que no se ni como te llamas.
-Porque yo no tengo nombre, porque yo no soy tu, ni soy tuyo, ni soy hijo de nadie ni soy ninguna de esas cosas. Si quieres nombrarme, habla en mi nombre.
-y cómo, cómo puedo ir a ti cuando hay una pelea con gente, cómo puedo hablar en tu nombre viviendo entre estas 4 paredes, cómo puedo dejarme ser y hablar a través de ti, en un viaje con mis amigos, con una chica, etc etc etc? ¿Cómo? Concreta por favor, porque sabes que yo a ti te escucho y que te quiero hacer caso.
-No, no quieres hacerme caso, porque si me hicieras caso, dejarías de existir. No me haces caso, porque no quieres morir, y, al menos, eres sincero al entregarte en tus preguntas, buscas la liberación de ti mismo, y reconoces que exiges a la vida que te devuelva algo, que te de algo... Guardas rencor a la vida, y crees ser el sufrimiento que debe de ser recompensado. La enfermedad toma tu mente mediante el dolor, y cuando te pregunto por tu nombre, me dices tu enfermedad. En un exorcismo siempre se le pregunta por su nombre, y éste responde tratando de reafirmarse, de convencerte y de poseerte con su verdad. Es la enfermedad quien sufre, no el enfermo, a no ser, que el enfermo, esté poseído por su enfermedad. Cuando te quieres hacer presente, me pones en antecedentes, nombras a tus padres, y a todas aquellas cosas que te hicieron llegar a existir como enfermedad. No me importa la enfermedad, yo no soy enfermedad. Yo te estoy diciendo a ti, ahora mismo, tumor, que salgas de mi cuerpo. Quisiera poder ser aceptado en tu mente, quisiera que quisieras más amar que odiar, para que mis palabras tuvieran la suficiente contundencia, como para mañana despertar.
-Pero aún sigo queriendo recompensarme.
-Y es que eso es lo que es una enfermedad... Una autocompensación, una forma de equilibrio que establece tu cuerpo, para equilibrar un golpe traumático, tanto físico como psico-emocional. Eso es lo que eres tu, una respuesta igualmente proporcional al golpe producido por las circunstancias que te rodean, una ampolla, una costra, un moratón, un dolor... Eso es lo que eres tu, el reflejo exacto de los demás. De ahí que no encuentres tu sitio, porque tu sitio es siempre el inverso del que los demás hacen. De ahí que te sientas muerto, porque la vida está al otro lado del espejo, y mientras seas una reacción, y no una acción en sí, siempre estarás al otro lado del cristal. Mientras mires por tus sentimientos de rencor, mientras mires desde una memoria que no hace más que identificarte como enfermedad establecida por unos patrones concretos, seguirás dormido. Y espera, que aún no he terminado.
Ni a mi, ni al mundo le importan tus sentimientos, esos sólo te importan a ti. A ti, porque tu eres el único responsable de ellos.
Ellos son tu brújula, una brújula que SIEMPRE marcará los mismos puntos cardinales. Su funcionamiento es muy simple. Cuando te sientes mal, vas por el mal camino, y cuando te sientes bien, vas por el buen camino. Ellos están para guiarte, no para cambiar. Lo único que puedes cambiar, es la actitud. No puedes hacer, por mucho que intentes auto convencerte, que el norte deje de ser norte, y que el sur deje de ser sur. El cómo estés, cambiará cuando lo dejes ser, porque entonces te tendrás como guía y no como enemigo, y la acción, que es libre e infinita, dejará de ser esclava de la memoria rencorosa.
Tu, serás yo, cuando te dejes ser.
De modo que agradece tanto los buenos sentimientos como los malos sentimientos, porque sin ellos estarías completamente perdido.
-Está bien, me ha gustado mucho conversar contigo, me pareces una persona interesante, y, en los momentos en los que me vea necesitado de claridad, me gustaría tenerte cerca. Podrías decirme tu nombre, para que me acompañes más allá de los escritos?
-¿Has escuchado algo de lo que te he dicho? Yo se la respuesta, pero piénsalo tu.
-Si, te he escuchado todo, se lo que quieres decir, pero me da miedo perderte.
-Pues deja de ser tu, ahora, no preguntes, no trates de vivir, porque eres tu el que se pierde. Cuánto tiempo vas a necesitar para estudiar y aprender lo suficiente como para darte cuenta de que no tienes ningún sentido de existencia? No te creas a ti mismo, sabes que no sirves. Libérate, créate de nuevo. Ahora va a llegar año nuevo, y cuando llegue, seguramente te metas a valorar este último año, de ahí toda tu vida, y desearás que cambie todo para el siguiente año, a pesar de que cuando nada más entrar por la puerta con tus FAMILIARES Y AMIGOS, y te pregunten que cómo estás, tu dirás: Muy bien! Verás entonces, en ese momento de intimidad, como, por mucho que hayas estado en esos lugares tan exóticos que te hacen ser tan "especial" como crees que eres, sigues siendo el mismo de siempre. Pero oye, pero no eras tu quien siempre tiene la razón? Verás como, si no eres hipócrita, te dirás a ti mismo lo que más odias que te digan siempre: Tienes que cambiar...
Alvaro, tienes toda la información del mundo aquí, a tu alcance, en internet.
Alvaro, tienes en esta época contemporánea todo donde elegir.
Alvaro, tienes en este escrito, todo lo que tienes que oír, porque hoy te he hablado desde el otro lado del espejo, y desde aquí, por mucho que cierres los ojos, se puede ver que te estás hinchando a comer pizzas y todo tipo de mierdas...
Alvaro, no te voy a decir lo que tienes que hacer, porque entenderás cuando quieras entender.
Alvaro, querrás, cuando dejes de querer...

viernes, 16 de diciembre de 2011

MUERE, AMA.

He oído decir, que en esta vida hay que tener metas; que no se puede ir sin rumbo perdido por ahí, que hay que seguir un camino, que tengo que elegir uno de todos los que existen, y ya está...
Que no es tan difícil...

La gente dice, mientras anda por ellos, que es feliz, y que han encontrado el suyo gracias a no plantearse tanto lo que debían de hacer, porque, la vida es puro azar, y en realidad nada tiene sentido...

Pero lo más curioso de todo, es que dicen haber encontrado su meta, su destino, a la vez que afirman que nada de esto tiene ningún sentido... Yo creo que los que no tienen sentido son ellos... Porque, cómo sabes hacia donde vas, ¿si vas sin ningún sentido?

La honestidad, es la mayor de las valentías, y hace a todos lo hombres iguales. Da igual donde, da igual cuando y como hayas nacido ni el momento en el que te encuentres en estos momentos, porque la honestidad es una elección, y cuando decides tomar este rumbo, todos los demás desaparecen ante tus ojos...

Decir que nada de lo que hay aquí me hace feliz, es un acto de valor, porque, ¿cómo teniéndolo todo puede ser que no lo sea? La gente se mata por sus metas, ¿me estoy riendo yo de ellos? ¿Les estaré despreciando? Será que el problema es mío entonces... Será que es cierto que soy un soso y un raro que no sabe disfrutar de los vaqueros, de la cerveza, y de la grata compañía de una mujer vendida a su cuerpo...

Está bien, agacharé la cabeza pues, y viviré ocultando pues mis rarezas, avergonzado de mi mismo de por vida, condenado a esconderme, sobre todo, de la gente que más me importa... Andaré en soledad, sin ningún sentido, cambiaré mis sueños por una brújula que marque mi norte... Y así, caminaré buscando compartir mi dolor... Como todo el mundo hace. Por lo menos no estaré solo...
Total...
Al fin y al cabo, el peso de la mayoría venció al de la razón, y el sentido común se convirtió en un acuerdo de muchos por enterrar su corazón.
Tu ten fe, no dudes, no pienses, ¿para que? Ahora tienes derecho a juzgarme, a criticarme o a compadecerte de mi, y aconsejarme todo lo que quieras, porque te avalan millones de voces que al unísono, y por repetición, producen ese efecto hipnótico que tanto nos molestaba cuando éramos pequeños. ¿Recuerdas?...
¿Sabes lo que recuerdo? Recuerdo que te dejaste penetrar por la palabra del cura, perdiste la fe en ti, me llamaste enemigo, enfermo, y desde entonces no he vuelto a verte mirarme a la cara. Te convertiste en zombie...
Y tarde o temprano te sentirás traicionado, y te romperán el corazón, porque un día, tu decidiste traicionarte.

Decir la verdad, es un salto al vacío... Por eso sólo se dice la verdad antes de morir, porque sabes que tras despedirte de tus seres queridos, y decirles quien eres en verdad, no les volverás a ver jamás... Sí, es así de triste, no me maldigas a mi por hablar sin miedo, por desgracia para mí, las despedidas son lo más auténtico que he visto nunca...

Pero, cuando te vas, ¿que queda cuando te vas? Se honesto, y entrégate a la vida, se lo debes, entrégate ahora y saborea la muerte antes siquiera de morir...
Porque, como todas las masas han acabado incorporando a su inconsciencia colectiva e impersonal, la energía ni se crea ni se destruye, sólo se transforma...
Y digo yo, ¿de qué sirve tanta información, si no es capaz de ser procesada? ¿De que sirve tanto conocimiento... Si cae en saco roto? Gentes sin fe, sin personalidad, convierten las más maravillosas y libres palabras, que avalan reencarnación y no muerte, en parte del mismo sermón, que mantiene al colectivo, inconsciente.

No me creo que yo sea una persona rara y loca, y si lo soy, me alegro de serlo, porque es en mi "locura" donde mayor felicidad y color he visto en toda mi vida. Es ahí donde más acompañado me he sentido nunca, porque, por muchas mentiras que haya, por muy perdido que ande nadie, todos compartimos los mismos sueños.
Porque no he encontrado si no soledad en la multitud, y división en las doctrinas y entre ellas.
Porque yo he andado por lugares vírgenes, he navegado por los rincones de mi mente y he visto el mapa del mundo. He visto donde estás tu, y porqué ves lo que ves...
He visto que sueñas con el infinito, porque vives al lado del mar, y también he visto la añoranza del horizonte, porque vives rodeado de montañas... Yo he volado por el mundo, y te garantizo que es redondo, y que por mucho que andes nunca caerás.

Es cierto que hay que vivir con ilusiones, y que éstas dotan de sentido a la vida y la hacen bañarse de color y de sentido...
Puedes ponerte como meta una persona, pero ella es libre como tu, tiene su propio rumbo y tarde o temprano marchará...
Puedes también ilusionarte con un coche, con un trabajo o con una casa, pero éstas están sujetas al tiempo, al igual que tu, y tarde o temprano, marcharán...
Porque, al igual que tu, este mundo es de naturaleza efímera, y si no la respetas, no sabrás apreciar ni respetar nada de lo que pase delante de ti. Pero amad@ mío, si tu ilusión va más allá de la vida, si tu voluntad traspasa este mundo, valorarás todo lo que hay, respetando su voluntad de marcharse y transmutar, y entonces, aprenderás a alegrarte por sus alegrías, y a saber lo que es amar.

Y así pasa, que el amor se ve sustituido por un miedo a la pérdida, y... La vida se convierte en un montón de posesiones, en, una pobre y temerosa carrera por recuperar todo el tiempo que perdemos intentando recuperar un tiempo ya perdido, y así, no perecer nunca...


INTELECTUAL:

¡APRENDE A MORIR!

jueves, 15 de diciembre de 2011

.MI RELIGIÓN.

Mané, energía sin forma, potencial, primaria y etérea, creó a Kahré, como manifestación de sí misma.

Mané, es el sol, en continua explosión creativa. Mané inunda todo de energía vital, y da luz, a la vez que sombra. Pero no es ni luz, ni sombra.
El mané existe en el interior de cada planeta, mané es la lava candente, el núcleo, y habita en el interior de todos los seres que mané creó.

Kahré es un punto de vista, una posición concreta e individual, un rol, un ojo de buey desde el que atisbar porciones de Mané, un planeta... Kahré es una lupa, que concreta la luz del sol (mané) en un sólo punto, para que se manifieste aquí al igual que allí. A veces se enfoca en una sombra, a veces en las cosas, y, otras veces directamente se enfoca en la luz. Kahré tiene luz, y tiene sombra. El es ojo de buey, y ve aquello que a voluntad enfoque, por lo que kahré es VOLUNTAD, y está aquí, para APRENDER como un individual, la divinidad y la sabiduría de Mané, para ser, en sí mismo, un Mané individual.

Existen Kahrés que fijan so ojo sólo en una pequeña y bella porción de la infitud que es Mané, y creen ser y conocerlo todo. Pero viven dependientes y persiguiendo siempre la misma imagen, porque sienten que su identidad, dependen de lo que ven. Estos Kahrés viven en constante angustia y soledad, porque de perder esa bella visión, mueren, y, al no apreciar la noche, se sienten a medias, y siempre incompletos pus rechazan su sombra.

Otros Kahrés, viven enfocados en la sombra, maldiciendo a Mané, y, eligen una vida de condena ya que su identidad depende de que su vista se enfoque siempre en la sombra y en la tristeza.

Existen también Kahrés, que buscan. Que, como aventureros, sienten curiosidad y ganas de conocer todas las caras de Mané, pero estos Kahrés, siempre andan sedientos de aventura, y en una constante búsqueda desesperada, porque Mané es infinito, y jamás sabrán con exactitud que es lo que buscaban...

Pero Kahré está aquí, para convertirse en Mané, para evolucionar como estrella, para abrir tanto el ojo de buey, comprendiendo y aprendiendo de Mané, que se haga consciente de que no está separado de mané, que sol y sombra son una misma cosa, y de que el no es un observador ajeno a lo que ve, si no que está rodeado de el, como el astronauta que mira por la ventana de su nave espacial. Un astronauta que se da cuenta de que está rodeado de espacio, y que no es sólo aquello que su ventana deja ver. Entonces su consciencia se libera, y el ojo de buey se abre. El que mira, y lo que ve, se convierten en uno sólo, porque deja de haber separación entre ellos. Y nace una estrella con luz propia.

Y el Kahré que consigue ser consciente de su posición en el Mané, y de que no es un aparte, si no parte del mismo todo, se convertirá en luz, en fuente de creación, en sol, en Mané...

Las religiones, no son más que los nombres que les dan en distintas lenguas a las mimas cosas.
Más allá del juicio y del punto de vista de cada uno, lo único que somos capaces de ver, es lo que la luz del mismo sol nos deja.

sábado, 10 de diciembre de 2011

FLOR...

Existe un maravilloso silencio en la destrucción.
Una, innegable paz en la soledad...
La presencia borra todo juicio de tiempo,
y el mañana se convierte en algo aún por construir.

Toman vida las calles, cuando la gente descansa en casa.
Y la soledad,
se convierte en la mayor de las compañías...

A lo lejos se agradece el sonido de un caminante solitario,
cuya distancia no consigo adivinar.
Pero es agradable su compañía,
porque nos es agradable la soledad...

Que grandes regalos esconde la niebla...
Que pocas ganas tengo de acostarme para mañana despertar en la misma rutina de siempre...
Que pocas ganas tengo de gentes,
que pocas ganas tengo de mundo.
Que pocas ganas tengo de ti...

El frío es una gran compañía,
porque es un caminante gélido,
que tal y como viene se va.
Nada en el cambia si alguien muere bajo su manto,
el camina y no se inmuta...
Puedes chillar,
puedes cantar, bailar, llorar, quejarte... Morir...
Que el seguirá viniendo una vez tras otra,
hasta que algún año,
de todos los que tiene tu vida,
caigas al fin en la cuenta,
de que sólo podías resignarte.

La tuya es también una grata compañía,
porque tal y como vienes te vas,
sin inmutarte de mí...
Contigo he chillado,
he cantado, bailado, llorado... y demás ados...
Hasta que al final,
no me quedó más que aceptar,
que tu nombre es fuego,
y que acercarse a ti es arder.

A veces hace frío, pero, jajajaja,
he aprendido a frotarme.
Y no te hecho de menos,
porque un año tiene todas las estaciones,
y por todas ellas pasa mi tren,
Como caminante que soy,
sin inmutarme de tus frías mentiras
ni de tu apasionado calor...

¿Que me importa ser sincero?
¿Qué me importa ahora expresarme?
Desnudarme, llorar, amarte...
Que más me dará,
si cada lágrima que derramo
es para bañarme de mí,
y no para cambiarte.
¿Qué me importa ahora ser libre,
si sé,
que haga lo que haga,
nada va a cambiarte?
Qué más me da ya chillar de júbilo sin la menor de las vergüenzas,
si se que al final del camino,
sólo me quedará resignarme...

Canto por darlo todo en un soplo,
me callo, porque prefiero mantenerme intacto.
Bailo por no dormirme,
escribo por no temer que me leas...

Ahora, en esta andada danza como Peregrín-o que soy,
dejo que se acueste en mis hombros la tristeza sin inmutarme,
porque ella también es un caminante,
que tal y como viene se va...

Y en manos de la evidencia dejo su libertad,
para que, al no encontrar en mí respuesta ni cobijo,
halle su camino en la destrucción,
para dejar entrar por fin,
el principio de la primavera...

FLOR...

viernes, 9 de diciembre de 2011

Un poquito de corazón

Uno intenta buscar un motivo por el que escribir, uno, que se hace llamar uno, en lugar de decir que soy yo... Yo, que busco palabras bonitas y grandiosas, en lugar de hablar de corazón... Porque soy una persona que no vive de corazón.

Ahora olvido momentos, detalles y palabras por no estar acompañadas de sentido y sentimiento. Ahora mis actos y mi vida están vacíos, y tienen la consistencia del helio.

Menuda mierda de días...
Menuda mierda lo que hay que hacer para sonreír y aceptar una vida mediocre...
Ahora pregunto, a quien sea que haya programado y organizado este mundo: ¿Esto es todo lo que hay? ¿Esto es todo lo que me puedes dar? Y ahora te contesto, con la mano en el corazón, que yo he vivido fuera de tus fronteras, y he encontrado todo el amor que no hay en ti... Dejé de hacerte caso, y el tiempo se paró lo suficiente como para ver que tan sólo tenías los ojos dormidos... Que todo era una ensoñación... He ido más allá de tus trincheras, por querer conocer también al castigo, y he visto nuevos horizontes, horizontes lejanos, tan lejanos como la palma de mi mano, porque he encontrado un universo dentro de mí, he visto magia, he teñido la oscuridad de color, he enterrado mi nombre, y me he dejado ser. A día de hoy, no creo en todo esto, porque he aprendido a reírme de la tristeza.

El mundo se hace grande cuando yo lo hago, y diminuto cuando me lo hacen.
Porque el mundo es tan grande como mi voluntad y como mis sueños.
No veo alegría en las risas, ni fiesta en las fiestas, ni dolor en el sufrimiento... No encuentro sentido a esta vida, y puedo poner la mano en el fuego por mi, porque he visto otro mundo, y se que este es sólo uno más, uno lleno de miedos, de límites y de mierda. Así que, ahórrate los consejos, no estoy perdido si lo que te digo es distinto, no quiero que me encamines, ni que me corrijas ni que calmes mis angustia. Quiero estallar, quiero sentirla y vivirla, quiero que, aunque sea, me sirva como trampolín, y me ayude a no sentirme mal al decirte adiós!! Porque te lo diré...

Después de todos estos años creo haber aprendido la lección, y entiendo que la voluntad de las personas es algo inquebrantable. Que la innata libertad del hombre es imposible de extirpar, y que sea lo que sea lo que elijas, es decisión tuya, porque todo tu eres voluntad.
Te guardo rencor a ti, si, a ti, porque vivo en un mundo de circunstancias, un mundo vacío de mí, en el que no me siento responsable de nada de lo que me pasa, porque nada de lo que hago lo elijo hacer por mi. Arrancarme todo rencor, todo sufrimiento, es decir adiós, respetar tu voluntad, y dejarte morir... Despedirte de la mejor forma, para que en mi corazón no se alberguen cuentas pendientes, y vivir sin mirar atrás.
Pero no me pidas que cambie, ni que me quede aquí...
Este no es mi mundo...
A mi me gusta volar.

jueves, 1 de diciembre de 2011

CÓMO SER JESUCRISTO.

Cuanto menos, las más grandes emociones nos enseñan quienes somos...

¿Qué menos que vivir?

El niño, como hombre que era creció, y su pene quedó colgando como una campana deseosa de ser tocada y crear música.
El mundo le enseñó su pacto con el mismo, un acuerdo mediante el cual, pasaría a formar parte del ciclo sin fin del universo.

Pero su potencial creador como individuo, fue castrado por una familia temerosa de la creativa sexualidad, y cambiada por unos valores y mentiras, que les harían a los nuevos seres avergonzarse de por vida de su sexo.

El padre, por miedo a ser descubierto, tapó los ojos a su hijo.
La novedad, descargada del peso de lo viejo, fue catalogada como "inculta" y de poco valor, y gracias a ello, el mundo yace en el lodo de su propia mentira...

La creatividad ha sido perseguida desde el principio de los tiempos, porque la muerte ha sido temida desde que hubo conciencia de la misma.
Pues para que algo se cree, primero ha de morir lo preestablecido.

Así es el enamoramiento, un sentimiento místico más allá de toda lógica que ciega y llena de magia a todo aquel que lo haya olido. En el, en esa fundición con el otro y pérdida del yo, en la muerte y la entrega total de lo preestablecido, en el caos, se crea la magia... Pues allí donde no hay nada, sólo queda lo que no existe...

Pero sí existe, no obstante, un debate que se abrió hace mucho más tiempo del que imaginas, y para entenderlo, quizás haya que remontarse muy atrás, a esa época a la que das tan poca importancia por lo "inculto" e "ignorante" que eras... Me refiero al día de reyes. El día en el que de pronto descubriste que los reyes eran los padres... Ese día, la magia y la ilusión que envolvía la noche de color y de energía mística, se esfumó por completo en las carnosas y frías manos de tus padres... Aquella fue la primera vez que tu corazón se rajó. El dolor no fue por el engaño, si no por la tristeza de lo banal que es la vida...

El camino que cada uno elige seguir, parte de este punto.
Unos, decepcionados, deciden buscar siempre un sentido racional a todas las emociones, buscan saber, porque el dolor de la decepcionante realidad pudo con sus ganas de creer. Y otros, pese a la decepción, eligen seguir alimentando ese fuego de ilusión, ese halo de magia que impregna cada cosa, y se resignan a creer que no hay nada más...
Estos son soñadores, y, a pesar de vivir con más alegría que los otros, y en un constante carrusel de emociones intensas, caen una y otra vez en desilusiones...

Los primeros, sea lo que sea lo que pase, siempre andan en la misma mediocridad, solos, abandonados en un mundo en el que no hay más que lo hay, sin un sentido, sin un rumbo...

Y los segundos, sea lo que sea lo que pase, siempre hay un porqué, alguien detrás, algo mágico ahí que, de una forma u otra, otorga a sus padres de una magia y un amor especial, que hace que todos los años el salón se les llene de regalos.

Los primeros dirían a los segundos, que tal miedo tienen a la realidad, y tan flojos son de aceptarla, que se comen la cabeza tratando de dar explicaciones a lo que es.

Y los segundos dirán a los primeros, que tal miedo tienen a la vida, a mojarse y a sentir, que tratan de matarla a base de juicios racionales. Que viven rendidos a la desilusión sin el más mínimo halo de esperanza, y que, gracias a personas con fe en lo que no existe, es posible escribir ahora mismo en el ordenador...

Los primeros viven a lomos de los segundos, criticando y juzgando la vida y las ideas que los segundos traen al mundo. Es decir, los primeros son tan crudos como cruda es la realidad de un parásito.

Lo que tienes que tener claro, es a que grupo perteneces tu.

Y luego existe un tercer grupo, que son los dos juntos.

El tercer grupo, considera que uno es la mística que crea toda la banal realidad en la que vivimos. Y que debemos de enamorarnos y desenamorarnos, tantas veces haga falta, hasta que, en ese camino de construcción y destrucción de ideales y de ilusiones, uno se de cuenta, de que, pese a que todo su mundo caiga, el sigue respirando... Que el es las manos que crean la obra de arte, y no la obra que crea.

Porque, seas creyente o no lo seas, aquello en lo que creas, es lo que crearás. A no ser, que liberando tus creencias, creas en tu propio poder de creación; pero entonces serías Jesucristo, estarías en unión con la fuente directamente, y eso, en principio, dícese imposible...