domingo, 30 de diciembre de 2012

LA EVOLUCIÓN DE LA EVOLUCIÓN

El espíritu se siente solo, ya nadie quiere escucharlo, y hacen como que no existe... Tratan a la vida como si no formaran parte de ella, como si existiera una franja inquebrantable entre las formas. La humanidad se ha obsesionado con las formas, y no las respetará nunca porque las ve como algo ajeno a ellos. La naturaleza dotó al hombre de arte y creación. Y este actúa ahora en pos del miedo y no de la vida. Entonces el hombre inventó la mentira y el engaño, y se separó del espíritu de la vida, del ciclo, de la inmortalidad, y de la transformación de la materia. Fuimos dotados de consciencia, no para refugiarnos de la mejor forma de la vida, si no para ser partícipes de ella, y recrearla. Pero ahora, en estos momentos, vive tras el muro de la arrogancia del conocimiento y este no hace si no juzgar y clasificar. ¿Cuando comprenderá el hombre la conexión y la unidad de la existencia, y dejará de vivir en el mundo de las ideas...? ¿Cuándo verá el hombre que todo el pasado y toda la historia del universo toma presencia en este mismo instante, y que, conocer, es cuestión de honestidad y no de estudio, comprensión y educación? El ego y la mente, están para deleitarse con la creación, y para reproducir y expresar la infinita vida que les rodea, más no así para ocultarla. Ahora mismo las personas piensan sobre sí mismas, se imaginan haciendo lo que harán cuando llegue un momento que se imaginan, y se frustran porque jamás consiguen conectar, ni aún cuando las cosas salen según lo previsto. Esto es, sencillamente, que las personas están atrapadas en la mente, puesto que se conciben a sí mismos, como la imagen que se proyectan mentalmente. Dicen: Pienso luego existo. Dicen: Primero me pienso, luego soy, y al vivir encerrados en su propia realidad, están solos, y condenados a repetir una y otra vez los mismos patrones. Ellos se hacen ideas de todas las cosas, les ponen nombres y cuando lo mencionas, hacen una reproducción muerta de lo que es. La mejor forma que conocen de no sentirse solos, es estudiando el mayor número de cosas posibles, porque es la mejor forma, dicen, de que el mundo sea más accesible y más cercano y así, tenga algo más de sentido habitar este cuerpo tan ignorado e incomprendido... Hasta que no se reconozca al espíritu, el ego continuará poseyendo y construyendo el mundo, y la evolución estará sujeta al tiempo, pues es a quien teme y desde quien aprende. Entonces la lucha por la supervivencia, la competencia y el miedo, serán los motores de nuestra vida, y la velocidad de evolución de las personas, ergo de nuestro planeta, será lenta y estará condenada a la extinción una y otra y otra vez. La vida es enigma, porque está viva y jamás podrá ser idealizada. Y cuando creas que has aprendido algo, siempre llegará como un tsunami y barrerá todas tus certezas. Porque la vida vive por sí misma, respira y expira constantemente, y todo lo que de ella sale, lo mismo hace. Por ello tan sólo has de comprender tu cuerpo, que es la máxima expresión a la que ha llegado el universo, y en el, está todo cuando hay. Y cuando lo habites y vivas, y digo vivir y no comprender, entonces respirarás al ritmo del universo entero, y desaparecerán las prisas por comprender el sentido de tu existencia en esta cuenta atrás en la que se ha convertido tu vida. Y la evolución del hombre como especie, dará un salto cuántico, pues la ruleta del tiempo y del espacio se habrá roto para cada una de los seres.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

LA VIDA DE AL

Nuevamente, entrada la madrugada, mecieron las ventanas, acariciaron el silencio reinante, y tomaron posesión de mi abandonado cuerpo... Yo pensaba, que al soñar volaba seguro por universos paralelos, y que en ese rincón, en la esquina última de aquella habitación, yo era invencible... En mis sueños era el rey de mi realidad... Y pensaba, que aquel mundo onírico de ideas, aquellos recuerdos tan maravillosos en los que me sumergía, me hacían especial, y daban sentido a mi existencia. Pero aquellos que desde las estrellas nos vigilan, los verdaderos maestros del sueño volvieron de nuevo, y con un golpe certero de realidad, me abdujeron del sueño a la vida. Me sacaron en volandas por la ventana y... Allí afuera hacía frío, mi cuerpo se estremecía, me sentía frágil y diminuto. Estaba aterrado, esta vez no podía correr a refugiarme a ningún lugar; ahora la realidad se hacía más real momento a momento, y a cada momento que pasaba, yo me resignaba a el... Pero créanme, ellos existen, están aquí, y son más grandes que nosotros. Allí fue donde hallé el verdadero pánico, la violación. Y yo, siendo un ser humano inteligente, hallándome en la cima de la cadena alimenticia, estaba siendo superado por criaturas muy superiores a mi. Podían hacer de mi lo que quisieran, y yo, tan sólo podía observar y sentir. Me tumbaron, me observaron con plena consciencia de todas y cada una de las respuestas que era capaz de tomar, y procedieron a realizar la penetración. Sacudieron uno tras otro su pistolita rosa en mí, y depositaron cada uno ellos, la dosis exacta que necesitaba mi cuerpo para armonizarse con el universo y el planeta tierra. Ahora no era tan grande, es más, era yo un ser minúsculo, volando en una nave intergaláctica en medio del cosmos, mientras era violado sin ningún sentido por unos seres grises cuyos ojos no más reflejaban mi vergüenza. Pensaba yo: Que será de mi si vuelvo a la tierra, soy un despojo, un útil momentáneo... ¿Quién me va a creer, si es que puedo llegar a compartir esta vergüenza? Era tal pues mi insignificancia, y tan despreciable mi cuerpo, que la camilla en la que estaba tumbado se convirtió en lo más parecido a mi, y me compadecí de ella, me compadecí de los controles de la nave espacial, y me compadecí de la carne de aquellos que, al no poder compadecerse de cuanto les rodea, viajan millones y millones de años luz, buscando saciar su incomprensible soledad. Les miré a los ojos, observando su cruda piel, palpando su realidad, y aún siendo mi inteligencia y mi conocimiento infinitamente inferior al suyo, tomé consciencia de algo superior a ambos. Entonces nos sentimos cerca, y, de alguna forma, por un momento, encontraron lo que habían estado buscado durante tan largo tiempo. El sentido y la armonía de la vida. La realidad nos vuelve vulnerables, nos trae duda, y cualquier ser que reúna estas condiciones, se convierte en una presa fácil. Pero la vida es cíclica, y el círculo que compone esta cadena alimenticia, hace, a la fuerza, a todo cazador presa. Este es el límite, esta es la ley, esto es Dios. Que siempre hay un pez más grande y que no consiste en llegar a la cima, si no en comprender esta realidad que a todos nos une, y volvernos todos uno, desde el más pequeño e insignificante, con el más grande de todos los seres. Y que el miedo de estar solos vagando por el espacio en una nave tan enorme y plagada de seres tan complejos como es la tierra, no es otro que la infelicidad que crea el ser los mejores y los más fuertes de ella. Tuve miedo de mostrar mis sentimientos, pues los hombres juegan a hacerse presas los unos de los otros al ver a una presa débil, y caí en el sueño del conocimiento, de la ley, y de la justicia. De alguna forma esto era lo único que parecía mantenerme a salvo en una selva tan llena de depredadores... Pero ahora he despertado, y, la verdad que es mucho más placentero tocar y sentir mi cuerpo, que es tan frágil y tan vulnerable, pero a la vez tan lleno de vida y de sensibilidad, que permanecer oculto en un interminable, carnívoro y egocéntrico sueño, en el que todo es posible pero nunca es nada, y donde todo lo que hay, no es más que la reproducción onírica de los recuerdos y de los sueños de uno mismo. Porque vivir así, es vivir encerrado en uno, alimentándote de ti mismo, devorándote pedazo a pedazo con tus propias ideas. Y las ideas se van, sin mirar atrás, sin despedirse, dejando paso a al curso de la vida, tan llena de movimiento, tan imparable e inmortal... Cerrar entrada

viernes, 30 de noviembre de 2012

AYUDARME

Si, la mayor pena de todas, es que he perdido la esperanza en el ser humano... Quisiera poder caer entre los brazos de un extraño, quisiera que me calasen sus lágrimas, para no sentir yo vergüenza de las mías. Te extraño aún sin conocerte, porque no me creo que el mundo sea tan áspero y tan lejano... No, la vida no es así. Creí ver amor al ganarme la aceptación de aquellos que ponen siempre condiciones para querer. Pero no, honestamente yo no estoy hecho para competir, no puedo, a mi pesar, ser el mejor en algo. Podría esforzarme si, pero es que me puede el sufrimiento más que los aplausos... No puedo ser el mejor porque hay algo que siempre me puede; las personas, me puede su amor, me puede su sensibilidad y me gana su fragilidad. Perdí la fe en el ser humano, cuando vi a la tristeza esconderse en los lavabos del colegio, y cómo tanto sacrificio y esfuerzos se veían completamente ignorados al no estar a la altura. Es por esto que me cuesta ganarme la vida, porque es una grandísima mentira que la vida sea el premio o la victoria. Yo siento que me gano la vida, cuando soy capaz de abrazar al esfuerzo de los que fallan, cuando no dejo a nadie de lado, cuando no mido ni juzgo, cuando no hace falta que aparezca en mi la palabra perdón, porque no deseo nada de nadie más que su propia felicidad, paz y tranquilidad. No puedo vivir midiéndome más, yo no sirvo para la competición... Necesito caer en los brazos de un extraño, tu cae que yo te cojo. No soporto ver un mundo tan lejano, tan seco... No soporto ver como tus ojeras soportan tantas lágrimas, y cómo se esconden tus ojos tras las arrugas de esa mueca sonriente. no soporto que actúes delante de mi!! Yo no soy así, ¡nunca lo he sido! Por favor, por favor, ayúdame a recuperar la confianza en el ser humano... Porque sólo los seres de la soledad conocen de mi, y para eso más me vale estar muerto. Porque creí poder avivar las brasas de amor que siempre mantuve candentes, en el vacío que existe entre las piernas de una mujer. Y sentí la textura del placer y del vicio, que es pena, que es soledad, y un profundo y silencioso llanto... Se sincero conmigo aunque sea una vez y ayúdame a curar mi rencor, porque tuve sed y no me diste de beber, tuve hambre y no me diste de comer, te creí, y todo cuanto había era mentira, miedo y soledad. Me hiciste callar, repudiar mi dolor porque no era competente, y escucharlo te alejaba a ti del triunfo. Me dejaste solo, me dejaste solo y me abandonaste... Pero el invierno siempre llega, no se puede alargar por siempre la primavera... Y cuando llegue, entonces me entenderás. Un día, quizás al final cuando te hagas viejo, tu vida se volverá un estorbo en esta frenética lucha por ser mejor, por estar a la altura, por ser querido y por ver recompensado tu esfuerzo... y entonces verás como se mueve el mundo. Verás la tristeza pesar sobre las espaldas de la gente, porque un día, rodeados por la presión y las exigencias de la sociedad, se vieron incompetentes, y pidieron préstamos a la mentira. Y ahora viven en una perpetua deuda, que desvaloriza el valor de todas las acciones que hacen, porque jamás alcanzarán la felicidad en la exigencia ni en los totalitarismos, ni en la perfección. Espero que para entonces no tengas dolor en ti, porque no sabrás como perdonar, y sin perdón, no verás la paz que yo ahora siento al ver la cara oculta de la luna. Ahí donde están los esfuerzos y las lágrimas, aquí, donde todos somos exactamente igual de frágiles, igual de humanos, igual de sensibles e igual de imperfectos. Aquí, donde viven los animales, las plantas y las cosas. Aquí, donde mires donde mires, todo está a tu altura, y nunca estás solo.

jueves, 22 de noviembre de 2012

El incidente

Erase una vez yo, y esa vez, yo, ya lo sabía todo. Sabía aquello que iba a decir a continuación sabía que era lo que los demás andaban pensando... Era espiritual, artista, y luchador. ¿Quien no me respetaría ahora? Por fin me estaba convirtiendo poco a poco en quien quería ser, incluso mi desperfecto look me enorgullecía, pues me daba un toque especial. Estaba comenzando a hacer mío lo que nunca lo fue: Yo mismo. Y pasaban así los días, uno tras otro, y otro más y otro más, y todos no eran más que otro día más. Iba de un lugar a otro, con el día lleno de rutinas sin completar, que cuidasen y mantuviesen esa fantástica imagen. Pero en ninguna de estas cosas hallaba placer. El tren de mi vida seguía así su trayectoria sin pararse a pisar nunca la vida, y yo miraba por la ventanilla imaginándome todo lo que haría ahí fuera cuando estuviese preparado para bajarme de él. Pero ese día nunca llegaba... Las piernas eran pesadas y levantarse para ir al lavabo o al bar, ya era un esfuerzo que me imantaba cada vez más al asiento. De modo que el sueño fue envolviendo día a día mi realidad, y mi realidad pasó a ser... Soñar con estar despierto. Comencé a gritar, a insultar y a revelarme para despegarme de el, me lancé de uno a otro, y cuando todos ellos no dejaban tras de si más que polvo... Entonces me entregaba, una y otra vez a esa ilusión. La tomé como cierta, acaté sus reglas y sus normas, pues, ya que no había otra realidad, tendría que aprender a convivir con ella de la mejor forma posible. Pero entonces el sueño comenzó a hacerse pesadilla, la impotencia hizo presa a mis brazos, y cuando quería abofetear a alguien, éstos se volvían mantequilla. La angustia, la prisión, la pesadez de boca, las pocas ganas de existir, imperaban en mi mente, y ahora, ni la mente ni el cuerpo deseaban oler. Pero algo muy a dentro de mí se movió, parpadeé profundamente, alcé la mano, y tiré de la palanca. De pronto sonó un fuerte chirrido, y algo, en algo parecido a una superficie, me golpeó en la... ¿Frente? Pasaron los segundos tan rápidos como una vida entera, ya que toda ella estaba en juego en ese momento, y en el momento exacto, en que caí en la realidad, todo aquel sueño desapareció. Aquel infranqueable caballo metálico de sueños, había descarrilado. Mi cuerpo voló, mis brazos se vieron ingrávidos, sueltos, y mi mente... Oh si, mi maravillosa mente capaz de inventar los más increíbles mundos paralelos; se maravillaba al verse en un cuerpo tan mierda, tan vulnerable, tan mortal, tan... Real... Yo no diría que todo aquello ocurriese a cámara lenta, pero así lo recuerdo. Cada detalle, los cristales volando, las personas a merced de las vueltas de campana que daba todo aquel habitáculo, mis piernas pesadas e incontrolables golpeaban los asientos, y toda aquella pantomima de comodidad, lujo y perversión, se convirtió por un instante en un montón de auténtico metal frío, cristales asesinos, papeles, telas, maletas cargadas de tonterías, y unos cuantos humanos volando. Y tras unos instantes de gloria, caí de boca al techo, que en aquel momento era suelo, y alcé la cabeza. Sentía el latir de mi corazón, oooooh sí!!! Mi corazón!!! Sentía lo que cada una de las yemas de mis dedos sentían, sentía la palma, sentía el crujir de los cristales, y cada sonido, era tremendamente maravilloso. No, no corrí a rescatar a nadie, era el momento más real que ninguno de los tripulantes de aquel tren habían vivido jamás. La única experiencia que sería digna de ser recordad en el lecho de muerte. A si que salí, al color del día, puro sol fuerte que apretaba las magulladuras de mi piel. Salí ahí fuera, me senté, y lo comprendí... Por primera vez era miserable, frágil, era un ser vivo que podría estar perfectamente muerto. Era tan valioso como el metal destruido del tren, como cualquier otra persona, como la luz del sol, como el hambre como la sed. Tan pequeño e insignificante como cualquier cosa, y tan lleno de vida como cada una de ellas. La arena era como yo, las plantas eran como yo, el sol, los bichitos, todo! Todo me acompañaba y todo me hablaba. Había estado todo este tiempo tratando de despertar dentro de un sueño. Hasta ahora, todo lo que hice fue imaginar, pensar e imaginar, imaginar que dejaba de pensar, sabiendo que estaba dejando de hacerlo... Imaginaba que despertaba, imaginaba que todo había sido sólo un sueño, y que entonces me comía el mundo. Imaginaba también que despertar era imposible, y que debía ser la mejor imagen que podía llegar a imaginar. Había estado atrapado en una gran cárcel, y gracias a aquel maravilloso accidente, no me quedaba más que compartir, jugar y vivir.

domingo, 7 de octubre de 2012

EL FIN DE LOS TIEMPOS

Y se dibuja la vida, más allá de las fronteras del conocimiento... Ahí arriba, lejos, perdido en lo más lejano del universo, enrevesado en lo más profundo de una partícula atómica; escondida... Se haya la verdad. En el lugar más seguro... En único, cómo no... Que existe... Aquí, ahora. Y cabe pensar entonces, si es ella, o somos nosotros los que nos ocultamos. Y es que la verdad tiene vida propia, ella dice a cada quien lo que es, pero nosotros aunque queramos, no somos ella... Entenderás la vida, si los brazos un día se te extienden más allá de tu cuerpo, y abrazan el cosmos en todo su esplendor, en una infinita ramificación, que allá donde toque, recoge vida y amor. Entenderás la vida, cuando abandones el conocido hogar del conocimiento, y te entregues al apasionante viaje que es este momento. Entregarse a los planos de la imaginación y del sueño, hasta el punto de que ésta cobre el realismo que tiene el día... Caer en la inmensa e infinita locura del subconsciente, y navegar a través de sus galaxias, para así poder tocarlas con tus propias manos, y conocer, si es posible, todos los rincones que habitan dentro de uno mismo... Esto, señores, y no otra cosa, es amarse. No existe más que alegría en el misterio, y ganas de un nuevo día en la oscuridad. No temas si te dijeron que aquel vacío era origen de conflicto y guerras, y que debías de aprender normas cínicas de conducta y religión. El único mal que existe, es no entender a la vida como propia, y al misterio como un viaje lleno de vida en sí mismo. Cuando se abandona al científico, al descorazonado intelectual, y al que desea convertir toda magia en escepticismo, para así apoderarse y juzgar la vida, entonces, uno se convierte en viajero... La vida siempre se muestra ante quien le deja mostrarse, de la misma forma que un niño se abre a ti en cuanto no lo juzgas... De la misma forma en que los animales se dejan ver cuando los turistas no intervienen en sus vidas. Entiende pues, intelectual, científico y hombre de conocimiento, que la vida no es inerte. Que la vida es materia viva en sí misma, y ha de ser tratada de la misma forma en que quisieses que te tratasen a ti. Entiende pues, que no vas a aprender nada de ella al matarla para su posterior disección y análisis. Porque la vida sigue mientras tu escribes, porque la vida es un motivo, y este, es quien empuja a una célula a evolucionar, a crearse pulmones, brazos y piernas, dedos y ojos, penes y tetas... Entiende, que ningún motivo vas jamás a comprender, si en lugar de observar vas a la caza furtiva, e interrumpes el curso del río, para comprender su sentido y dirección en la tierra. ¿Es que no lo ves? La vida es constante movimiento... Si deseas conocerla, siéntate a escuchar. Entiende de una vez, que nunca hallarás la respuesta que buscas, hasta que no comprendas la naturaleza de tus preguntas... El amor... Porque de nada te sirve ningún credo, ni ciencia, ni religión, si todo cuanto te rodea está vacío de vida... Porque de nada te sirve nada, si allí donde estés, te sientes sólo en el vacío y vasto universo... De modo que no temas y vuela, envuélvete de inconsciente y olvida cuanto sabes. El universo no puede estudiarse en una sola vida, pero si puede conocerse en esta... No pierdas el tiempo en los márgenes establecidos, porque cuando estés a punto de salirte de este, llamado vida, añorarás no haber vivido así durante toda ella. No pierdas el tiempo pensando en un concepto tan abstracto como el tiempo, porque para cuando despiertes, verás que éste no es más que un concepto que acompaña a un plano intelectualmente creado, llamado espacio. Nada de lo que conoces es verdad rotunda, ya que antes de que fuera descubierto, era... Y será. Ahora estás a tiempo de ser... Ahora estás a tiempo... Del fin de los tiempos...

lunes, 1 de octubre de 2012

SUSTANCIALMENTE

Eso es, hablar de política, de la derecha, de la izquierda, del comunismo, de los anti disturbios, del hambre, de las guerras... Venga, ADELANTE! Hablar de las injusticias del mundo, de las enfermedades, de la muerte, del clima y del paraíso... Pero eso si, nunca, nunca jamás, hables de ti mismo. Por favor!! ¡no salgas! ¡no te conozcas!... No te expreses, no seas egoísta... Hay cosas más importantes siempre, cosas mil veces más grandes que tu, cosas tan grandes como el estado de la nación, como las rebeindicaciones sociales, los famosos, los estados de la nación, la pohesía... La verdad... Ahhh si... La verdad... La nueva era, las mujeres, la iluminación!!! Siempre, siempre hay cosas que mejorar, espacios que superar, siempre hay algo que puede ir a mejor... Siempre encuentras piedras ¿verdad? siempre hay juicios, deberes y críticas que tirar al momento presente, para hacerlo parecer insignificante, y que así no te merezca la pena ni mirarlo. Cualquier momento, este mismo instante en el que hablo, no te es más que un mero tránsito para ir a un lugar mejor... Pero dime de una vez!! A dónde vas??!! siempre de un lado para otro, sin darte cuenta de que ta has olvidado de donde venías ni a porqué?! Dime, que tiene ese lugar que, convierte a este, en algo tan estúpido, tan inútil, y con tan poca relevancia mundial... Que no merece la más mínima pausa ni contemplación. Ahora ve y habla de lo que quieras, ten toda la libertad de expresión que te apetezca, pero mientras la ejerces, consume. Vamos, culturízate para ser alguien! Aprende una carrera, elije quien quieres ser!! Porque ahora mismo, esta persona que me está escuchando, no es nadie. A quien le importa cómo sientas, si algo te parece correcto o no... ¿A quien le importan tus desamores, tus ilusiones, tus sueños o tus derrotas? ¿A quien le importa tu vida? Dime, ¿cuántas veces hablas de ella? ¿Qué protestas entonces en las calles, de que te quejas? ¿que es eso que ni tu mismo conoces que tanto quieres mejorar? ¿Cuál es tu vida? Aquí, y ahora, dime quien eres tu. No me digas tu ocupación, si eres desempleado o estudiante, si eres artista o eres acupuntor, no me importa tu papel, dime aquí, en carne y hueso ¡¡¡quien eres!!! Te dirán que protestes, que luches por tus derechos, por todo eso que te pertenece, porque estás amparado por la constitución, por los derechos humanos y por las leyes. Te dirán que el sistema te iguala, que tienes derecho a una viviendo digna, a opinar, a expresarte y a elegir democráticamente, porque, gracias a la suma de tantos, tu, eres alguien. Pero miro a mi alrededor y no veo a nadie... No, no veo a nadie... Estamos todos tan cegados por la vergüenza, tan refugiados en nuestras ropas y en nuestras casas, que las calles y el mundo se han convertido en un enemigo a conquistar con elegantes bestidos, buena planta y una presencia realmente encantadora y graciosa. El producto social, evolucionado de tantas y tantas guerras, da paso a una educación que ha sustituído al aprendizaje natural, y los modales, al respeto y a la sensibilidad que nos une no sólo entre personas del mismo idioma, si no con todos los seres humanos, animales y plantas que forman parte de la tierra. Nos aturden con el miedo y el temor a nuestras penas, nos separan de nosotros mismos, nos vuelven en nuestra propia contra, y nos dan en bandeja de plata, religiones y órdenes que suplantan el verdadero motivo de la existencia... El amor... Que tan sólo germina en tierras libres. Pero os miro ahora y siento este muro, esta falsa realidad que siempre nos separa, levanto la mirada y siento la vergüenza que siempre tuve al calor humano, al holor de la carne, a la realidad de mi propia piel... Levanto la mirada y siento esa parálisis... Pero no, por mucho que mire no veo el estado ni al PP ni a ningún magnate bancario o antidisturbio cuartando mi libertad; lo que veo es un miedo y una vergüenza, que nos esconde y nos separa del mundo, creando una pobreza personal y una infelicidad, que pone en contra a padres y a hijos, a mujeres y a hombres, y destruye los más grandes amores que existen, haciendo pensar al hombre, que su naturaleza es mala y degenrativa... Veo un vacío tan grande en vuestras miradas, que tan sólo el adormecimiento rutinario y el consumir más de lo que uno puede procesar, puede anestesiar tal pobreza humana... Y veo como este momento, tan simple y llano como este lugar, tiene una repercusión mundial. Porque si tu no eres feliz, no tienes lo que necesitas, y si consumes más de lo que necesitas, simplemente, se lo quitas a otros... Veo el engaño, veo el castigo y veo la vergüenza y el miedo campar entre nosotros, limitando este momento a hacer lo que se debe, sin llamar más la atención de la cuenta, empujándonos a ser ovedientes y permanecer sentaditos esperando vuestro turno para hablar, con la única libertad de levantarte y tomarte una copa sin hacer demasiado ruído; para así pasar desapercibidos, volver a casa y que este día no sea nada importante. Cierro los ojos y veo tantos y tantos días tan poco importantes en mi vida, que me pregunto en este mismo instante que pinto yo aquí respirando y viviendo... Y cuando los abro, veo delante de mi el verdadero enemigo. La vergüenza de mi mismo. No soy malo, no soy feo, no estoy mal hecho, no necesito estas ropas, ni educación ni permisos. Soy humano, igual que tu, y mi intimidad ya no es íntima. Si nunca rompo el miedo, si nunca digo lo que pienso... Si nunca aparezco ni nunca soy, entonces, ¿para que vivo?

lunes, 3 de septiembre de 2012

EL CAMINO HACIA EL NUEVO MUNDO.

Y claro... Cómo no, lo único y definitivo que hay, es la verdad... La verdad de la que tanto huyes y por la que tanto matas... Esa verdad que dibuja un tránsito triste, y un final abrumadoramente feliz. Y esa verdad dice, que no eres hijo de los hombres, que este que lee, este que escribe y que es capaz de comprender, puede tanto descifrar el significado de los dibujos del ordenador, como las formas del universo. Y, por lo tanto, es capaz de ver a sus padres como parte del sistema y no como creadores, y aceptar así a la fuerza del universo como único padre de todo. Entiende tu propia historia, como la percepción de un humano que sabe que irremediablemente va a morir, y vive en un espacio y en un tiempo físico determinado, y atado a un miedo, que perdura hasta que salga a la luz quien uno verdaderamente es. El hijo de las estrellas. Aquel que aceptará a la fuerza que hace que las semillas crezcan, y que las galaxias se contraigan y se expandan indefinidamente como padre y como madre... Porque sólo el es sabio, sólo el es consciencia a cada momento, porque cada momento ha estado ahí, susurrando la verdad de los porqués... Pero pasa que sus caminos son demasiado confusos para una razón que disfraza la realidad, demasiado contrarios para una realidad que defiende a muerte, porque en ello le va la vida, sus propias mentiras... Y pasa que por este miedo, la bacteria del diablo pasa de generación en generación, denigrando el ADN de todas las personas que no atajaron desde su infancia a este asesino implacable llamado adoctrinamiento ideológico... Porque hace ya mucho tiempo que comenzaste a sentirte solo y traicionado... Porque preferiste el calor y la compañía de los hombres a la de la verdad. Es comprensible... Los padres temen las preguntas inocentes de sus hijos porque destapan las contradicciones que los mayores dejan pasar por conveniencia. Y poco a poco tu cuerpo empezó a pesarte... Los espacios comenzaron a volverse más pequeños... Y no porque tu cuerpo se hiciese grande, si no porque tu imaginación fue disminuyendo hasta quedarse en una insignificante forma de actuar... Ya no puedes gritar, ya no puedes correr, ya no puedes preguntar, ahora deberías de empezar a... A... A... Así es el adoctrinamiento, la educación, y la reducción y castración del alma al que te sometieron... Y con el tiempo buscas culpables, tratando de recuperar libertad bajo los márgenes que te impusieron, sin darte cuenta de que esos márgenes, son los barrotes que te encierran... Te dirán, ten todo el dinero que necesites, y podrás tener todo lo que quieras... Y tu te dedicas a hacerlo, porque hace mucho tiempo que dejaste de llenar el espacio con tu imaginación, y ahora necesitas que el espacio se llene siempre, de ruidos, de copas de gente, de cosas que te satisfagan... Porque tu estás vacío de vida, de imaginación, de ideas... Insaciable siempre... Pero andas alejado de mi, de este ser inmaterial, inmortal, de la pregunta a temporal que siempre acude al presente, y sin ningún miedo que me impida ver más allá... Y todo por el pánico a la soledad que padeces en mi ausencia... Aceptas a los hombres como padres, y a las leyes que les esclavizan como parte de ti mismo, sin darte cuenta durante toda la historia de la humanidad, de que cualquier idea no es más que una representación de la realidad, y que jamás será capaz de hacer sombra, a tantas y tantas y tantas y tantas infinitas posibilidades y realidades y vidas que pasan diariamente ante nuestros ojos. A esto se le llama consciencia, y sólo se es capaz de experimentar cuando se escucha y se observa, porque es algo que tiene vida propia, y que habla por si solo. No necesita de ti para ser, porque ya es... Pertenece al mundo del silencio, a ese plano donde aún no existen las palabras, y donde los colores brillan por el amor solar. Un lugar y un espacio que a penas tiene espacio hoy en día durante el incesante tránsito entre destinos que es nuestra vida... Escúchame, no busques idealizar un mundo, jamás conseguirás ser el creador, jamás podrás organizar un estado de bien estar, ni a nivel personal, ni estatal, ni familiar, ni a ninguno de los niveles, porque tu inteligencia es hija del universo que la creó, y forma parte de el, y jamás podrá pues, ser quien tu eres en verdad, ni crear un cuerpo humano, ni desarrollar la ingeniería de una simple flor. Porque, como todo niño que va a la escuela, tan sólo serás capaz de repetir de la forma más correcta lo que el maestro diga... Irás cambiando de maestros, y cuando de te des cuenta de sus ideales y cuerpos son mortales, desecharás a uno, y buscarás a otro. Así es la inteligencia, así es la mente. Como un ordenador... Vuestra mayor creación, es sólo una reproducción de vuestro cerebro, que no es más que un montón de sensores que relacionan y procesan una información con otra, y reproducen y copian y copian y reproducen una y otra vez las mismas cosas. Por eso digo pues, que de una vez por todas, escuches la voz de la vida, el incesante movimiento del planeta, de las estrellas y del sol; que te pares a mirar al mundo sin participar, para que veas que no necesita de ti para seguir existiendo, y que dejes que la vida, yo, te hable... Porque soy el maestro inmortal e inmaterial que siempre has estado buscando, ese que te guiará y que creará un mundo nuevo. Porque yo estoy del lado de la vida, soy el movimiento incesante que danza entre la vida y la muerte, el que organiza y equilibra el mundo. ¿Que debes de hacer? No te preocupes por lo que vaya a pasar, no se trata de nuevas leyes ni de destruir nada, si no de que recuperes tu poder, tu imaginación, y tu poder de crear, para que llenes de vida tu hogar, tu cuerpo y tus relaciones. Escucha y no participes, deja ser, mantente al margen, pues todo lo que entonces vendrá, será nuevo, tan nuevo y sorprendente como lo era la vida al venir al mundo. Y cuando llenes tu corazón y tu vida de inspiración divina, entonces verás que el 90% de cuanto tienes es inútil. Te quedarás con lo útil, y dejarás marchar lo que no lo es. ¿Y que es útil y que no lo es? Deja que el momento te lo diga, si eres capaz de escuchar a la verdad. Porque este nuevo mundo, más allá de cualquier cárcel, o círculo vicioso de repetición mental, está a la vuelta de la esquina, esperando que dejes que la verdad comience a peinar y organizar tu vida, y la de todos los que componen la sociedad. Amen.

miércoles, 4 de julio de 2012

Dejaré mi tierra por ti....

Y cuando te miro ni lloro. Cuando te miro desaparezco, y si me siento te pierdo... Fácil elección me dejas... Opto por mi... A lo lejos queda ya sentir tus palabras en mi corazón y en mi sexo, tan lejos como estaba yo en todo esto. Recuerdo viajar, lejos de mi casa; recuerdo el olor, de jugársela en cada palabra. Recuerdo, porque los sabores traen recuerdos, y ese recuerdo no te nombra. Nuevas mujeres se muestran en mi vida, me enseñan la feminidad, la bondad, y se muestran atractivas. La experiencia nombró, tu aliento ya no era de ángel polvo, si no nicotina y ceniza. Porque amargo fue el primer beso, como un cigarro; abusé de el, hasta superarlo, hacerlo mío, y caerte preso... Ama una vez como yo te amé, y después habla sin miedo. Porque por amor no vale cualquier cosa, porque cualquier cosa no es amor. Sólo recuerdas de mi, lo único que buscas cuando me llamas; tu. y al no encontrarme en tu llamada, te cuelgas mientras hablas. pup, pup... Hablas sola, como siempre, sola contigo misma, y escuchando sólo las palabras que tu te dices. Vives en un sueño eterno, y todo aquel que ansíe despertar, caerá en el. Pero eres vulgar y común, como cualquier parásito, y ya conozco a unos cuantos... Y ahora... Maravillosos labios vinieron a besar los míos, con el respeto del que ama, y el ardor del que los goza. Maravillosa realidad que eyacula en mi cuerpo, cuando veo pasar el tiempo, y el sueño se transmuta en su piel, sus cabellos y su aliento... Cuánto es uno capaz de maravillarse, de recrearse y de soñar... Cuando el amor hace su parada y te sorprende, porque es cuando menos te lo esperas, que ves que eras tu y no el tiempo el que corría velozmente. Y no hay hora, ni hay espacios agobiantes ni pequeños, no hay límites... Porque cuando dos almas hablan, este mundo se ve pequeño como un puntito en el espacio, y estando así, tan lejanos, el aquí y ahora se hace un lugar tan inmenso y tan infinito, que por mucho que grite y que recorra, no molesto a nadie. Así quiero vivir, porque así quiero sentir. Jugar y ver el mundo sin las leyes que amputan la realidad de mi imperfección. Porque quiero conocer las leyes del universo, y los misterios de mi existencia en esta vida, sin esperar a que la ciencia apruebe mis sentimientos, para que el día de mañana, papa y mamá acepten, que siempre estuve en lo cierto, y que la felicidad, está en jugar como un niño, haciendo de la realidad, un escenario de múltiples realidades en las que aprender. Aprender a representar de la mejor manera posible cualquier obra que se me presente, con tal de crear un ambiente más sano. Y todo ello, gracias al amor sin límites que me brindas. Todo ello gracias a que apareciste en mi vida para hacer de lo desconocido en un hogar. Y todo ello por compartir un sueño conmigo, que nos ayuda e impulsa, en este mar desértico, de racionalidad y despotismo, a ir allí donde por mi solo me perdería.

lunes, 30 de abril de 2012

Porque lo he elegido.

Llegó el día en que llegué al convencimiento de que la vida no es vida si no elijo por mi. Hasta ese momento, mis días se resumían en un constante cumplimiento, en una huida sin fin y sin un sentido concreto, porque lo único que impulsaba mis pasos era lo que venía persiguiéndome sin tregua tras de mi. Entonces quise... Quise que cada momento fuese una elección, y que mi futuro se convirtiese en una improvisación, abierta a lo que el momento me ofreciese, y no un plan tras el que asegurarme la supervivencia, lejos de ti, lejos de todo. Quise que todas las personas que apareciesen a cada momento, fuesen bien venidas a mi mundo. Un mundo fuera de toda regla, un mundo que no busca, pero que tampoco evita el inevitable dolor. Un lugar sin sufrimiento, sin reglas, sin miedos ni formas que establezcan las relaciones por nosotros. Divisé un mundo en el que las personas se expresan con sólo mirarlas, donde el arte vive en la piel de cada uno, y que no necesita refugiarse tras letras, ni tonos musicales, ni pintura, ni escultura ni conocimiento, ni religión, ni identificaciones mentales. Era un mundo bello, porque opté por la belleza, frente al mundo que nos brindan siempre, un lugar enemigo, lleno de celos, competencia, estética, y buscar ser alguien a través de los demás. Mis ojos veían arte en los tuyos, porque todo mi cuerpo respiraba belleza. Mi cuerpo respiraba belleza, porque creí en mi voluntad y en mi espíritu... Ahora se, que cuando habitas en el, cuando todo tu ser se mueve en su frecuencia, todos los gritos son devueltos con sonrisas, porque se ven inútiles al no encontrar el dolor, cabida ni existencia en ti. Se que todos los problemas son sombras, vacíos que existen en ti, y que tu sufrimiento es tan grande como la distancia que hay entre la vida y tu. Ahora se que tengo una misión en esta vida, un mensaje difícil de comunicar, porque el mundo en el que la gente vive, es un mundo de ideas mentales que poco tienen que ver con las verdaderas leyes naturales, el maravilloso y armonioso motivo por el que están aquí, justo en el lugar en el que ahora mismo te encuentras. Y si yo hablo, si le pongo voz a mis palabras, la vida de muchos se tambalearía. Lo más probable, es que los más desgraciados, los niños, y sufridos de esta estafa mental, vieran en esto una liberación; pero no obstante, todos los que sacan provecho de ella, me verían a mi como a alguien que está poniendo en peligro su vida y subsistencia, como un enemigo... El problema es que ellos no entienden que esa vida, es su condena. Y se aferran a ella, a porque no están dispuestos a ver, que tanto esfuerzo y sufrimiento ha sido en vano. A veces liberar significa arrebatarle a alguien su verdad, su realidad como esclavo, y muchos jamás dejarán que esto pase. No se puede luchar contra la voluntad de la gente, tampoco yo puedo luchar contra aquello a lo que he sido llamado a hacer... La gente a menudo huye de hablar sobre cosas trascendentales, porque teme llegar hasta el fondo de algo, y descubrir su propia esencia. Porque de ir más allá de las fronteras que limitan su persona, les haría plantearse la vida en la que viven, y el cambio... El cambio es algo que da mucho miedo... Por eso juzgan, porque es la forma más sencilla que conocen de silenciar a la vida y a las personas que les hacen replantearse la forma de ver las cosas.

viernes, 20 de abril de 2012

Visiones en Almería.

He visto la tristeza que rodea la hipocresía, he estado allí donde ocultas todas tus mentiras, y te he visto andar de un lugar para otro sin cesar, huyendo constantemente de todas ellas.

Esclavo de ti mismo, te refugias en tu mundo, un lugar cada vez más pequeño y más consumido, arrebatándoles la verdad a todas las personas que habitan en la periferia.

Así es el hombre moderno, que se burla de su sensibilidad, y se separa del espíritu que une todo lo material, encorsetándose en un mundo lleno de excusas y de conocimientos ajenos a su propia realidad.

Es por esto por lo que distingue y juzga como real e irreal, porque se le enseña que pensar es aprender y aprender, en lugar de relacionar, aún sabiendo que el cerebro mismo, funciona a base de relaciones de información neuronal.

El hombre, que vive en porciones, tiene la aberrante capacidad de aparecer en porciones distintas de si mismo, y poder así ocultar su verdadero ser y sus miedos en una pantalla ordenador, de un televisor, o una cerveza, porque toda estas cosas, son homogéneas.
El hombre fraccionado cree que no existe relación entre sus actos y el mundo que le rodea. Cree que nada está relacionado entre sí, a pesar de basar sus vidas en las relaciones, y de saber que vive del oxígeno tal y como los árboles del dióxido de carbono. El hombre fraccionado no sabe pensar, sólo repetir y repetir sin entender nada, como una máquina. El hombre fraccionado cree que sus mentiras no afectan a nadie, y que desaparecen en el cosmos, porque se siente separado y fraccionado de todo, cuando en realidad, su tristeza sólo compartida por su soledad, le hace consumir sin parar, para así aturdir sus sentidos, y volverle cada vez más sordo, más insensible y más ciego. Y todas las mentiras que su cuerpo no es capaz de digerir, se transforman pues en objetos inútiles, que sólo alimentan a un ego insaciable, que nada más sirve para mantener un papel en una sociedad hipócrita. Hipócrita, porque destierra lejos de los ojos de sus habitantes los residuos sobrantes de todas sus mentiras y alimentos que no terminaron de consumir. Mentiras putrefactas de las que se alimentan aquellas personas y animales a los que les toca vivir la otra cara de la moneda.

Todo es energía, todo está interconectado. Todo aquello que tu cuerpo no sea capaz de digerir, es una mentira, y todo aquello que te sobra, es energía que a otros les falta.
Eres infeliz, triste y andas por la vida condenado a padecerla. Perdido de objetivos y desorientado, comes, comes por gula y no por hambre, mientes y engordas, consumes y vives cosas que te sobrepasan. Exprimes más de lo que eres capaz de procesar, y desequilibras el mundo en el que habitas, porque arrebatas lo que el 80% de la población de la periferia, necesita para estar en equilibrio.

No huyas de tu verdad, no calles a quien te hace pensar, tarde o temprano la muerte llamará a las puertas de tu casa y poco a poco, la realidad se irá llevando a todas las personas que en ella habitan de una forma desoladora, desoladora, sólo porque viviste todos los días de su vida inconsciente e ignorándote.
Es estúpido perder tu poder, al pedirle a alguien que te otorgue libertad, porque el simple hecho de hacerlo, te convierte en su esclavo. Es estúpido esperar que los que mandan organicen todo de manera que el mundo se convierta en un lugar sostenible y de bien estar, porque el mundo se hace bajo las raíces de tus pies, que, aunque invisibles, existen y nutren el mundo. Es estúpido, porque si piensas y relacionas, verás que se ha demostrado que es inútil proponer ningún cambio bajo ningún eslogan ni bandera. Porque ni los árboles ni las ardillas ni el viento ni el sol entienden estos símbolos, y todo aquello que no se adapte a la naturaleza, termina por extinguirse.

Pero tu te escondes del frío y de la lluvia, y caminas por la calle, como si la calle no fuese más que un lugar de tránsito. Transitas de un lugar a otro, como si sólo existieses cuando llegues a ese lugar al que estás hiendo. Y por el camino, dejas a todas esas personas que tienen el olvido como hogar, inexistentes, desaparecidas... Esas personas son todas esas partes de ti, que durante tu incesante andanza ignoras.

Estos momentos de tránsito, vacían tu mirada y tus ojos, que obedecen a una... Entidad inexistente, (mucho más inexistente que cualquier entidad espiritual) llamada rutina, alejándote de tus seres más queridos, y dejando a sus hijos en manos de la misma rutina de educación y de cosas, que asolan sus vidas.

El incesante tránsito de un lugar para otro, disecciona como hace la mente intelectual y científica, a la realidad en porciones, y entiende a la vida, como vida, y a la muerte como muerte, en lugar de dos partes de una misma cosa. Entonces el hombre ve al mundo y a si mismo, como seres totalmente separados que viven en una constate guerra, cuando, les han hecho aprender y repetir millones de veces, que su existencia se debe a una perfecta simbiosis con el medio.
Este devastador vacío que crea la separación del alma y el cuerpo, al cuerpo de la mente, la mente de la emoción, y a este ser, del universo, le convierte al ser humano en un ser lleno de miedos, que busca desesperadamente un lugar al que aferrarse, una firme realidad, que le aporte durante el tránsito de sus vidas, una idea semejante a la de la inmortalidad... El no-cambio. Cuando, saben, porque así se lo han hecho aprender millones de veces, que somos en esencia átomos, y que la energía ni se crea ni se destruye, sólo se transforma.

El conocimiento no ayuda a nadie, el descubrimiento es ese sinónimo de la palabra vivir. Y el conocimiento, el cementerio de recuerdos en el que vive la nostalgia.

Es por esto por lo que le pregunté a la tierra sobre cual era su sentido. No quería otra cosa que dejar de ir contra corriente. Y ella me dijo, que jamás podré llevar conmigo más cosas de las que ella es capaz de darme. Que le entregue todas las mentiras y todas las cosas que cargo conmigo, porque es energía que el que viene tras de mí puede necesitar. Y que camine ligero y con fe, porque el universo es mucho más grande de lo que jamás pueda llevar en mis brazos. Que soy yo quien me separo de el y de la abundancia al acumular por miedo a perderme y sentirme solo, cuando el siempre ha estado, y siempre estará ahí.

Dicho esto, el niño que hacía el agujero en la arena, tratando de meter el océano entero en el, desapareció. Dejándome la llave de la iluminación a orillas del mar.

El reino de los cielos no era algo que alcanzar, si no el lugar que habito.

miércoles, 21 de marzo de 2012

De vuelta de mi viaje terrestre.

De vuelta de mi viaje terrestre.
Se fue la magia, y perdí toda la fe que en mi guardaba.
Tenía miedo del mundo, y siempre quise mantener virgen todos mis sueños, eso y no otra cosa, era todo lo que tenía...

Y de pronto llegaste tu, un espejismo fruto del desierto que es tu corazón, y dibujé en tu vacío, ese espacio que siempre busqué.

Yo te quise creer... Y aquel que no me entienda, aquel que se ría de mi error, le diré que no tiene el valor de apostar en la vida.

Tenías en tus manos todas las ilusiones que alimentaban mi esperanza y mi vida, y, como recolectora de sangres puras que eres, te llevaste la mía con la frialdad y la profesionalidad de una acción rutinaria. Y así es la vida... Estrellas fugaces que siguen un rumbo fijo, y que sólo puedes verlas cuando se cruzan, por casualidad con nuestra capa de ozono. Sólo eras una más, y yo, sólo era uno más... ¿Es esto lo que viniste a enseñarme?
¿Fue ese tu cometido?

Fui una vez tras otra a tu ventana, que, por cosas del destino siempre daba a la calle; para recuperar mis sueños, por que no podía entender el mundo sin chispas, sin vida... No pude, yo nunca he sido así. Y tu te los llevaste todos. Me introduje en tu olor, en tus ojos, en tus labios, u en tu sexo una vez más... Una vez más volví a seguir las migas de pan que me perdieron en ti, para recuperarme, pero, una vez más, no encontré más que el devorador hambre de una niña sola, que usa su cuerpo al que el tiempo esculpió como mujer hermosa, para contentarse aunque sea por un segundo de la compañía de alguien.
Allí sólo había tristeza y agonía, ahí estaban todas las lágrimas que jamás comprendí, todo ese miedo y ese hambre disfrazado de encanto que tanto te caracteriza.

Fui a buscar magia y hallé realidad. Por un momento pude verme, tan inocente y tan virgen de vida, pero tan valiente, cayendo sin miedo en todas tus redes... Por un momento pude verme, tal y como soy... Luchando con todo mi potencial contra la lona de la piscina que me atrapó al tirarme de cabeza. Y entiendo que sea adictivo... Tan triste es esta vida entre edificios, entre juegos y estúpidos roles, que es preferible a veces, la agonía y la tormenta, porque al menos te hace sentir vivo.

Todo aquello que fue ya no existe, voló contigo, se esfumó... Fue mucho más que un amor roto, o quizás es justo eso, y por esto duele tanto... Por que al acabarse no eres tu a quien pierdo, si no todo aquello que creí ser yo. El especial, lo no mundano, lo puro... Aquello que por no medirse me evitaba de perderme entre envidias, faltas de estima y sentimientos de insignificancia ante tanta y tantas gentes de la urbe. Pero ahora que lo pienso, ¿no es precisamente una vida vivida la que envidié, y la que me mataba de rabia al mirarla desde la mampara de mi segura prisión? ¿No fue ese el motivo por el que me lancé a la aventura?

Si, soy uno más para ti, y para cualquier otro, uno de esos que seguramente se mueran al estrellarse el avión, uno de esos de los que no sobrevivirán a nada, uno de los que, en caso de estrellarse un meteorito en la tierra, se comía la explosión entera jajaja, y no tendría la suerte de estar en un monte, resguardado por un árbol accidentalmente caído y que le tocaría repoblar la tierra... No, la vida me ha demostrado que soy uno más, y que sólo puedo aceptar mi fin con los brazos abiertos, y sin miedo. Aceptar mi destino y disfrutar de las sorpresas que la vida me guarde a la vuelta de la esquina. Que mi magia no es mía, si no del misterio de la vida misma, y que mi individualidad se ve reflejada en cvada charco y en cada baldosa del metro...

No quiero recuperarme, no quiero palabras que recuperen mis falsas y frágiles estimas y esperanzas. No quiero construirme una piel de mentiras para volver a adormecerme otra vez en un montón de rabia, mirando con recelo como la vida pasa y, y como el miedo me mantiene en mi cuarto viendo la lluvia mojar de vida los árboles, y limpiar el polvo de las calles. Yo también quiero mojarme, yo también quiero que limpies mi roñosa y cómoda piel, y que me empapes de lluvia ácida y me des una muestra de la realidad de mis rutinas.
No quiero recuperarme, porque ya no me siento solo, ni aislado, ni entregado a una persona que se aferre a mi, para mantenernos cómplices de nuestro propio asesinato. Tu crees en mi mundo, y yo creo en el tuyo, y mientras estemos juntos, nos sentiremos únicos... Separados de todo el mundo, de la vida nueva e incesante, pero juntos en una burbuja cómoda, cómoda y mohosa... Putrefacta y falta de vida... Esa es la inminente condena de la quie hablan los casados, y a la vez, el motivo de las incesantes idas y venidas de las parejas que hoy en día habitan mi mamita tierra..

Yo no, yo no quiero recuperarme, porque ahora, ahora que no soy nadie, cada tecla que pulso me acompaña, ahora que soy tan sumamente insignificante me siento más grande que nunca, y todas las personas, y todas las cosas que veo comparten mi frágil, insignificante y efímera existencia. Y es ahí donde habita mi grandeza, en compartir esa esencia y esa complicidad que nos iguala ante la muerrrrrrteeeee....................

Gracias.

jueves, 8 de marzo de 2012

Que me comas la polla

Me sobra la mochila, el peso del temor a la incertidumbre. Me pesa corresponder a tu mundo, porque tu mundo no me entiende. Sólo me da un pequeño espacio de tranquilidad si yo le correspondo con mi aceptación y dedicación. Pero cada vez es más exigente, nunca parece estar satisfecho...

Mama nunca está contenta, mamá siempre tiene deberes, obligaciones que cumplir, para que la maldición no caiga sobre ella. Mamá está sometida al yugo, y tal es su temor, que pese al sobrehumano amor que siente por sus hijos, les somete a ellos también.
Pero Alvaro es valiente, Alvaro es fuerte, y el no teme al yugo, ni al castigo. El ha venido aquí para librar a la gente de la esclavitud.

Porque el tiene un motivo, y no está perdido. Porque el no entiende esta vida como una maldita coincidencia, perdida de toda conexión y lógica temporal y existencial, y no cree en una vida sin libertad y felicidad. El ha venido aquí para reinar su propio cuerpo, no para esconderse. El ha venido aquí para actuar por el placer de ser, y no por el miedo a dejar de serlo. Nadie me hace aparecer, ni me hace desaparecer. Nadie. El ridículo social es un himen, que con gusto atravesaré con el más placentero de mis instintos, el de crear...

Porque el dolor no es mío, si no tuyo. Y cuando lo rompa, quedarás eternamente agradecida, pudorosa, temerosa y virgen sociedad, de ser inundada de tal realismo y experiencia natural. Me correré de gusto en tus entrañas, y enjendraré el fruto de mi naturaleza. El curso del tiempo, hará que esa semilla, tan dimuta, cree poco a poco una revolución mundial tan grande, que sea capáz de dar vida, a un ser totalmente puro y nuevo. Si, así lo haré, monja descabellada, estricta, pudorosa, cerrada y fea que eres ciudad de madrid. Te follaré hasta que floten tus complejos en un abrazo húmedo y animal, en el que sientas que puedes flotar a pierna suelta, porque la creación misma y tu fe, son tu cuerpo, tu mente y tu flor.

Echa tu aliento humano sobre mi cara, fornica en el altar de tus dioses. Encarna la virgen en tu piel, y que el mundo se haga del revés. Date aquello que el cuerpo y el espíritu te pidan hacer, y no te aferres a nada. Deja que el agua fluya, que venga y que se valla, porque eres un ciclo sin fin, y cuanto más entregues al océano, más aguas nuevas lloverán sobre ti. Déjame penetarte e irme antes que despiertes. Déjame, porque haré lo que me salga del los cojones, y será mejor que me entregues mi libertad, antes de que sufras por ella.

Tu siempre pediste de mi obediencia, aceptación, sumisión... Me ofreciste porciones de aquello que me quitabas, y me ofreces la totalidad de todas ellas, si logro ser un perfecto modelo que esperas de mi, una máquina perfecta, y por ello, recuperaré todas las riquezas que un día me quitaste.
Me decías, no se puede hacer esto, no se puede hacer lo otro, esto está mal, tu no puedes ser así, has de asá, tienes que comportarte, madurar, la vida es esto, la vida es lo otro, ven aquí, obedece... Has de has de... Niño ven aquí... Aquí no se grita... Eso es feo, se hace en privado...
Diseccionastes mi libertad, me la arrebataste, ¿y ahora me dices que tengo que conquistarte con tus reglas para que me la devuelvas? No voy a obedecer a la obediencia, no voy a cumplir con lo que debo de haer, tus márgenes y tus tentáculos ya casi invaden cada rincón de mi vida. No voy a batallarte sólo los domingos saliendo a la calle, voy a batallarte en cada deber, a revelarme ante cada uno de tus dictámines. Porque todo aquello que no es voluntarioso ni es movido por una motivación del corazón, es inhumano, y está condenado a la servidumbre y la infelicidad. Cómeme la polla. Contradigo al contradicho, y apollo el dicho frente a lo que digo, vierto y la vez doy la vuelta al folio e invierto de nuevo para volver a invertir en un ciclo sin fin que sale de la polla. Corrijo y decorrijo mis faltas de ortografía, porque la ortografía corrije y encauza mis palabras. Desobedezco, al cura, al indigente, al padre, a la madre, al consejo de un hermano, de un amigo, a las palabras de un hombre exitoso, y de un hermitaño, de un Dios y de un sabio. Desobedezco y contradigo, porque no encuentro si no lo vivo y si no lo siento.

La libertad no conoce fronteras, tampoco es presa de aquello que contradice al huír, huye de la misma contradicción, contradiciendo a aquel que me come la polla.

viernes, 2 de marzo de 2012

DESDE MIS OJOS

Me cansé de buscarme en tu mirada, porque nunca me vi a mi mismo en el reflejo.

Me cansé de buscar el eco de mis palabras en ti... Porque ya queda muy lejos aquella llanura que era antaño tu alma.

Ahora tu mirada no sabe ver la virginidad, es pesada y espesa, turbia y sorda, porque le acompañan todos esos miedos que arrastran tras de si pesadas maletas de porseacasos...

No fue por amor, tampoco fue por querer compañía, no, no fue una libre elección, me busqué en ti por el miedo a la soledad, a la muerte más sombría y oscura que durante toda la vida me acompañará, hasta que algún día decida tomar contacto conmigo y contagiarme de su a-temporal penumbra...

Tenía miedo de caer en mi verdad, porque por la hipocresía que dibuja este mundo mental en el que vives, mi alma quedó perdida en un delirio individual, perdido... Sólo... Muerto... Quise encerrar a mis mounstruos en el olvido, pero mi alma les alimentaba bajo la puerta mientras yo dormía, y día a día crecieron, llamando cada vez más fuerte a las puertas de mi presente...
Y a día de hoy, si me digo la verdad, no tengo ya, ni ganas ni fuerzas de seguir luchando por encerrarlos...

Que salgan las bestias, quiero ser su aliado, su líder y no su jefe ni su domador ni su carcelero. Quiero ser Mougly, Tarzán y Ace Ventura, y no un maravilloso y valiente matador de la libertad.

Este delirio mío, esta... ilógica y marginada unión con el mundo llamada instinto, me llena de armonía, de alegría y de fuerza, cuando no busca respuesta en ti.
A este solitario y débil delirio mío, le abro las puertas de mis cinco sentidos, que al armonizar con los tuyos, crean un sexto... El común de todos ellos.

La verdad toma fuerza, y sentido común me devuelve la voz, los ojos, los oídos, el olfato, y todo el mundo parece tocarme en todos sus sentidos a la vez. Porque si no hablas nunca te das a conocer, y si el mundo no te conoce... Olvídate de existir...
Porque yo no soy el hijo que debería de haber sido desde que nací, ni el alumno ejemplar, ni el más simpático, ni el más macarra, ni el más ligón de mis amigos... Tampoco soy un ciudadano ejemplar, ni nadie a seguir. Soy más bien todo lo contrario, soy todo lo que no te he contado, todo lo que no vistes y te negaste a dejar aparecer... Soy ese silencio que quisimos negar que existía, si, soy ese ente que ambos miramos como se va por la puerta del bar, mientras le hacíamos primeros auxilios a una relación ya muerta.

Soy la verdad y no esa mentira que tanto luchamos por mantener.
Y la verdad, es que cuanto más luches por la verdad, más la estarás encerrando, porque ésta te evidenciará, como un loco que lucha contra algo que no conoce.

Ahora ya no me busco en tu mirada, porque se que no estás.
Ahora ya no me busco en tu eco porque se que nada resuena entre tanta contaminación acústica.
Ahora recupero mis ojos, porque me cansé de estar sólo al esperar tu compañía. No... Ya se que nunca estarás...

Adios...

Escucho el calor de mi corazón,
y la lluvia calando mi piel.
Escucho mis alegrías y mis sueños,
y pinto el mundo con ellos.
Porque ahora se, que, soy artista y no un mero visitante de museos.
Ahora se que he venido al mundo a mostrar, y no a sentarme en un puto sofá, a mirar las maravillas que unos pocos que se levantaron se pusieron a hacer.

Ahora se que no tengo miedo, a hacer algo diferente.

jueves, 2 de febrero de 2012

HAZ.

Y si al caminar perezco, que mi sangre bañe la tierra, de la más rica esperanza.

Porque cuando todo parecía cavado, mi mundo calló, y pude verme por primera vez.

Mis manos por fin eran mías, mis piernas andaban a mi voluntad...

Pude al fin verme, y ver al mundo tan vivo como yo.

Si, a esto sabe la libertad.

A dejar de imaginar y recordar, a hacerme presente en este momento y dejarme de ensoñaciones. A saborear la piel de mi perro, a apreciar las palabras de mi madre que aún existe... A dejarme de memeces y de leer la vida en libros, cuando se escribe a cada segundo.

Que pasaría si alguien abriese el verdadero libro de tu historia? Cuánto tiempo perdido, derrochado al miedo, culpabilizando a los demás de mis derrotas por miedo otra vez. Miedo y miedo y miedo. Miles de escritos que piden a gritos dejar de escribir y vivir de primera mano. No de segunda por mis padres, ni de tercera por las gestas que mis amigos conocen y cuentan. Si no de primera y única mano. Porque es fácil dejarse vivir y perder responsabilidades. ES más fácil culpar a otros. Es la culpa lo que más pesa a los hombres, y tu culpa sólo existe si por miedo dejas de mirarte. De nada sirve nada si tu dejas de ser quien eres, y lo que es, pasa a ser algo que espera ser vivido.

Ahora pasan los años, y los años no son más que días, días que se pierden en rutinas que acaparan semanas, meses, y así hasta un horizonte, que para cuando quieras mirar atrás, tus ojos serán vagos, y ni tan siquiera recordarás el verdadero camino que seguiste. Pero ahora estás aquí, aún puedes morir a tiempo. Mirar atrás y verte por primera vez. Llorarte, perdonarte, dejar de sufrir... Nunca habrá ningún momento, estés donde estés, que sea menos importante que cualquier otro. Puedes dejar pasar los días, mamá se encargó de que no te preocupes por ello, puedes soñar con el momento perfecto, puedes darte de cabezazos contra la pared mientras esperas que las cosas se hagan por si solas, puede que pienses que cuando seas ese que esperas ser, capaz de poner en orden tu vida, actuarás. Pero mientras tanto, la vida sigue su curso, tu cuerpo envejece, las ocasiones se pierden, la piel se muere, tu gente también, y tu ser... Se pierde en un mar de tristeza irreparable, porque por mucho que recuerdes, el tiempo jamás podrá ser recuperado...

No hay otro momento, cuanto antes sea ahora, antes dejarás de sufrir. No te dejes hoy, si no hay hoy, tampoco hay ningún mañana. Si no te paras, si no te sientes, si no dejas de soñar, absolutamente ninguno de tus deseos se harán. A si que despierta ahora.

HAZ.

SER O NO SER.

NO ESTOY SOLO CUANDO LO ESTOY.
NO ESTOY SOLO CUANDO NO SIENTO A MI FAMILIA.

CUANDO NO PUEDES MÁS,
CUANDO LA ESPERANZA EN TU MUNDO SE PIERDE,
CUANDO NO QUEDA MÁS...

ENTONCES APARECES Y YA NO ESTOY SOLO.

PORQUE HABLO CONTIGO CUANDO NO ENCUENTRO RESPUESTAS,
PORQUE SÓLO PUEDO LLEGAR A TI,
YO NO TE INVENTO.

SOY EL CAMINANTE, NO EL DESTINO.
TU SIEMPRE HAS ESTADO AHÍ,
YO NO MÁS CAMINO.

NADA DE LO QUE AQUÍ ESCRIBO ES MÍO,
PENSAR SÓLO ME SIRVE PARA APRENDERME EL CAMINO.

POR ESO PIENSO,
PORQUE DESEO CON TODO MI CORAZÓN,
HACER LLEGAR A TI,
SER VIVIENTE Y SER DE AMOR QUE A TODO LO ABRAZA,
A MIS SERES MÁS QUERIDOS.

¿QUIEN SOY YO SI NO TU SIRVIENTE?
UN ACTOR PUESTO AQUÍ PARA INTERPRETAR TU OBRA...

PERO AÚN ASÍ, COMO MANIFESTACIÓN E HIJO TUYO QUE SOY,
SIENTO LA LIBERTAD EN MI,
DE SER, O NO SER.
DE CREERME MORTAL,
POSEEDOR DE TU INMORTAL VERDAD,
¿O VER A MI INTELIGENCIA COMO PUENTE Y TRADUCTOR ENTRE LO MORTAL, Y LO DIVINO?

EL FIN DE LA GUERRA

Aprender, es, realmente, abrir la mente, la inteligencia y el raciocinio a la fuente del universo.

Todo parte de un mismo punto, porque de lo contrario sería imposible el funcionaiento de cualquier ser vivo, o ecosistema, o sistema planetario o galáctico.

De modo que todo está hecho de la misma matriz.

Si aprendes a tener acceso a ésta, todo conocimiento estará a tu alcance. Y esta matriz, está tan cerca, que siempre se busca en el espacio, en lugar de mirar nuestras propias manos.

Todo genio sobre la tierra que ha existido, si se lee, se verá que nunca habla de sí mismo como creador de sus obras, si no que el, ha sido capáz de conectar con algo, que, como antena, reproduce con sus propias manos. No se trata de inteligencia, ésta es sólo una insignificante parte de universo. Se trata de saber armonizarse, y acceder, conscientemente, a las fuerzas que todo lo mueven.

La mayoría de la gente, adquiere el conocimiento que estos genios llegaron a alcanzar por medio del estudio, y, por lo tanto, se consideran cultos.
Este conocimiento, como todo, proporciona al ser humano algo de libertad, pues toda sabiduría parte de la misma fuente infinita que compone todo lo que en el universo existe. Si husas tu inteligencia, que por muy grande que sea es animal, y relacionas el conocimiento, holerás la matriz, la regla de tres, el dios que crea y que compone todo; y si todo parte de un mismo punto, si todo está hecho de lo mismo, que es energía y la energía ni se crea ni se destruye, si no que sólo se transforma, el conocimiento, da libertad, porque no hay fin, no muerte, y sin miedo al cambio, no existen esclavos.

Toda sabiduría tiene pues, un aro de luz. Y durtante toda la historia, se ha perseguido, distorsionado y destruído. Y he aquí la gran guerra que ahora nos atañe, el conocimiento conocido, es manipulable, destructible, mortal, y voluble.

Y la guerra se acaba aquí, porque todo cuanto se ha descubierto, no se ha inventado, si no que se ha descubierto. Todo lo que hay, ya estaba ahí, esperando que alguien lo viese. Tu tienes acceso a todo, no necesitas de etiquetas, de títulos ni de conocimiento. Porque la verdad compone a todos los seres vivos que existen, las verdaderas leyes de la naturaleza están en ti, en tu estructura, en tu sentir, en tu cuerpo, que no es más que una manifestación material de tu ADN.


Nosotros somos el bibliotecario, y vivimos en una gran biblioteca, la biblioteca viva de la historia del universo. No necesitas estudiar un libro de la insignificante historia de la manipulada humanidad, ni unos pocos libros de astrología para aprender y saber. ¿Que tienes que aprender y que saber? ¿para que?
Has venido aquí para disfrutar y deleitarte con la grandeza de todo esto. Has venido aquí para despertar, para darte cuenta de que no eres más que un bibliotecario en medio de un inmenso océano de historias con vida propia a las que puedes acceder siempre que quieras.

La guerra se acaba aquí, porque la historia está viva, y el conocimiento en cada una de tus células. No importa cuántos artistas y revolucionarios sean ninguneados, no importa cuánta parte de la historia ha sido manipulada o destruida, nada de esto importa, porque el ser humano tiene acceso a toda la verdad, siempre y cuando aprenda a despertar.

lunes, 16 de enero de 2012

.LO ES.

Existe un perfecto orden natural en el kaos. Un perfecto engranaje en la plena libertad y libre elección.

En las selvas vírgenes, donde no ha intervenido más que la plena expansión sin límites de todos los seres vivos, cada minúsculo microbio cumple su función. Lo cual consolida una simbiosis de auto reciclaje y engranaje incomprensiblemente perfecto. Es en la plena libertad donde cada uno, en su máxima expresión, encuentra su camino.

Porque la mente jamás será capaz de globalizar todo el ciclo que constituye la vida. Porque la mente es individualista, y se ve a si misma como una individualidad, una idea, una sola idea. Ella es capaz de relacionar, como hace la inteligencia animal, unas cosas con otras, estimulo respuesta, sumas, y razones coherentes y basadas en pilares e ideas individuales. Porque no es capaz de ver más allá de la unidad, ni de pasar de un punto de vista a otro. Por eso la mente es temerosa, porque no tiene conciencia de si misma, ni de que es inevitablemente parte de un orden natural superior, que en su máximo esplendor, grandeza y libertad, allí donde habita lo prohibido, lo que la mente considera muerte, ese terreno al que ella no es capaz de legar, ya que evidenciaría su imperfección, es perfecta.

La mente, racional, busca la perfección, porque la mente no puede existir sin el alma, y el alma es inmortal. Pero la mente humana, a diferencia de la animal, es lo suficientemente inteligente como para oler la divinidad, y trata de enseñar a su naturaleza, apoderándose de la verdad, en lugar de escucharla, y ver que ya tiene lo que busca. Que es inmortal por si mismo, porque pertenece a un todo, y no necesita la individualidad de dualidades ideológicas con las que sentirse agrupado. Al químico, al científico y al intelectual, le falta el amor y la unidad. Y su búsqueda siempre se ve frustrada, en la soledad del acaparador intelecto, buscando, separado de todo lo demás, un orden perfecto, una reproducción mental, una idea que sustituya a la perfección de la muerte misma.
La mente busca el santo grial, la vida eterna, basada en ideologías, falsos mundos paralelos, ideologías que no mueren, pues son transmitidos de generación en generación, tratando así, de crear una simbiosis, un ciclo inmortal de ideas mortales y miedosas de su propia vulnerabilidad. Pero, por muchas junglas de cristal que la mente cree, por muchos trabajos de barrenderos, de limpieza, de productos y más productos, y personal cualificado que mantenga y mejore la "calidad de vida" jamás llegará a la limpieza impoluta del inmenso océano, o la basta y salvaje selva donde nada es desaprovechado. Porque allí los despreciables carroñeros no son repudiados, son alimañas en su estado más natural y más libre, y gracias a ellos, la muerte se recicla, dando pie a nuevas vidas, y evitando tantas y tantas enfermedades.

Ahora la mente humana, en su búsqueda de la verdad, ha descubierto mediante la explosión y destrucción de la materia, una partícula que es más rápida de lo que pueden ver, más rápida de lo que el cerebro y la mente son capaces de procesar, una partícula, más rápida que la velocidad de la luz... Capaz de ir de A, a D, sin tener que pasar por B y C. Ahora la mente, en su búsqueda del amor y la unidad desde la que parte, como el anciano que busca purificarse volviendo sobre sus pasos, se ha dado cuenta de su propia insignificancia, porque todo cuanto se creía, se ha visto desmoronado por una anarquía falta de toda lógica, de pilares y estructuras sólidas sobre las que apoyarse. Se ha descubierto, que el misticismo, lo incomprensible, lo indemostrable, la pura imaginación y enajenación mentales, son los cimientos de todo lo que existe.
Ahora la pescadilla tiene conciencia de si misma, y se ha dado cuenta de que es su propia cola la que muerde, y ya es sólo cuestión de tiempo que acepte su unidad finita y mortal, y tome su propio rumbo.

Es la expresión mística, aberrante y más impulsiva e inconsciente, la que trae el equilibro a la persona. Claro que la no represión y el saber comportarse que mantiene a esta hipócrita y falsa sociedad se mantienen sobre el hilo de las conductas y la represión y control de estos... Obscenos y nocivos impulsos.

Somos hijos de Dios supuestamente. Y dios nos dio pene y vagina. ¿Porqué iba dios a crear algo que debía de limitarse a si mismo en lugar de realizarse y formar parte del engranaje de la tierra que el mismo creó? ¿No es acaso otra forma de la mente individualista, en su afán de no entregarse a quien le creó nunca, por miedo a su propia destrucción, la que restringe y aparta al ser humano de sí mismo, en lugar de un miedo sociocultural?

El ego, es el niño pequeño que teme ser abandonado. Es la mente infantil, animal y primitiva que yace en el fondo de cada uno de nosotros esperando ser acunada por la luz de la conciencia.
El ego lucha desesperadamente por la teta de la madre, el ego asesinará a sus propios hermanos y familiares con tal de no perder su ración existencial de leche.
Y el hombre está aquí para traer conciencia a su mente animal, y así traer la iluminación a las demás criaturas del mundo.

Nunca juzgues a nadie por sus creencias, hay personas detrás de todas esas creencias, hay vida detrás de cada nombre, y si tan sólo te limitases a observar, sin limitar las cosas con nombres, si otorgaras el poder al silencio en lugar de al ruido, verías que el mundo habla por si mismo, y que las personas, y los objetos, no más tratan de expresarse a través de esos símbolos. Pero que, aunque la piedra se desgaste, nunca dejará de existir, porque aquello que la componía, ahora forma parte de otra cosa. Los nombres y las etiquetas, son meras representaciones de la infinita verdad que arropa a todas las cosas sobre el mismo manto.

¿Y si te dijera que soy un profeta que trae consigo la más potente libertad, y que se siente preso bajo las incuestionables creencias de sus padres?
¿Comprenderías la frustración que vive mi alma, que va más allá de tu sangre, y que trae consigo la luz de la que tu mismo vienes, que te ve como igual, y comprende y se compadece de tu propia restricción como ser humano privado de su sexualidad, e íntimos deseos, por el simple hecho, de que la naturaleza se sirviese de tu sexo para traer una nueva expresión de la fuente al mundo?

¿No ves claramente las cadenas mentales? ¿Los nombres, las etiquetas que nos encierran bajo el tiempo y el espacio que, inexistentes, coloca el universo a ti como madre y a mi como hijo?

¿No es si no librándome de esta carga, la única manera de romper con tal falso mundo? De talar el árbol genealógico, y ecosistema falso que arrastra consigo miedos, guerras, violaciones y demás mierda psicológica transmitida de generación en generación durante milenios? ¿No es esta la única forma de acabar con todo el sufrimiento del que están cargadas nuestras creencias, para dar paso a una nueva era, donde queda nada más que lo que libremente elijas llevar?

¿No es este, el principio de una nueva era?

domingo, 15 de enero de 2012

EL TELÓN DE ACERO

¿Donde estás?
¿Porque pasas los días como si nada, como si nada nunca hubiera pasado?
¿Porqué? ¿Porqué disimulas si ambos lo sabemos...?

Supongo que no será este el mejor momento... Verdad?

¿Cuándo lo es?
Hoy estamos de fiesta, hoy no te apetece pensar, ahora quieres desinivirte... Ahora yo comparto tu ansiedad, tus ganas de desinivición, de llenarte de cosas y vivir en una constante carrera de aquí para allá, porque ahora, nunca es el momento de vivir.

Y ahora que lo comparto, quiero compartir contigo la cura:
La vida no es tan grande, ni es tan lejana, de hecho, la vida son segundos, y a cada segundo sólo se mueven detalles. Ahora, no hay otro momento, no existe otro momento ni otro luigar en el que estar, ni existe ese sentimiento que quieres aparentar, ni ese hombre hecho y maduro que aparentas ser. Existes tu.

Te frustras y te ansias, te estresas y te mueves sin parar, de unalado para otro, porque no eres capáz de expresarte ahora. No dejas de buscarte en donde te dicen que estás...
En un hombre, en una mujer, en un grupo, con tus padres, con tu familia... Siempre andas refugiado, y, no se porque, tienes miedo de soltarte y mirarme a la cara. Se puede llorar, si, yo también lloro... Se puede conectar en una risa, se puede vivir de verdad. Pero al principio es difícil, porque en la verdad vive muy poca gente, y cuando uno está acostuimbrado a la movida madrileña, el pueblo se vuelve un lugar muy solitario y deshabitado.

Tenías ganas de más, querías tener una casa más grande, un buen coche, más mujeres, más personas, y te mudaste a un lugar donde lo tienes todo en la puerta de tu casa. Un lugar, en el que, irónicamente, no llegas a conocer ni a tus propios vecinos, que son tan numerosos, mucho más que en tu pueblo. ¿pORQUE TANTO? ¿Porque quieres tantos si no puedes ni tan siquiera contigo?
Aqui te puedes esconder, nadie te conoce, cada díua que sale a la calle eres un desconocido, y el portero que te conoce desde que eras un enano, se vuelve alguien hostil, que de entablar conversación con el, evidenciaría tu propia traición. Adios persona adios... Hoy no tengo tiempo para ti, hoy no me apetece, estoy muy cansado... Esperaré a que me ponga manos a la obra para estar un poco más despierto y así atenderte. Hoy solo quiero dormir... Dormir entre copas, dormirme en el sexo, dormirme con el incesante sonido de la gente, y dormirme en una rutina, tan necesaria para manterme entretenido y que así no me acuerde que mi vida es una puita mierda.

OH, que tristes cosas escribo...
Oh... Con lo fácil que sería no rallarse...
Con lo fácil que es todo, que simplemente no hay más que ser un ignorante...
Trabaja hombre!! Que hay interminables cosas en este mundo creadas para que puedas mantenerte inerte durante el resto de tu vida! Todo el mundo disfruta tanto de todo, es tan tan feliz la gente... Madre mía, que raro me siento... Soy anómalo, soy un efermo!! Que rarito que soy... Seguramente tengo problemas familiares, miedos y vergüenzas y complejos que me hacen rallarme tanto la cabeza... Lo más probable es que sea uno de esos que nadie quiere ser, que nace tan sensible y tan débil. Una de esas personas que no pintan nada en este mundo, y necesito que personas como tu, que saben tanto de la vida y saben tan tan bien como ser feliz, me den un escarmiento y me espavilen. Que me corrijan las faltas hortográficas y me enseñen normas de conducta para conduicirme y encarrilarme por el buen camino. Eso, si es que eres tan buena persona como para gastar tu valioso tiempo en compadecerte de mi.

Yo veo como el miedo afina tu retorcida cabeza, como para darle la vuelta a la tortilla y volver lo suficientemente convencido como para dar lecciones a nadie. Yo veo como el miedo os agrupa en ideas de quienes sois, en ideas que son mentiras, que puestas en común, se vuelven en la sociedad que hoy en día tanto defiendes.
Ahora protestas si, porque por desgracia para ti, y para tus padres, sigues siendo íntegro, y tu alma te grita insatisfecha, lo suficientemente alto, como para que te pares a darte cuenta de que te están robando toda la casa mientras tu duermes entre ilusiones ficticias. Ahora sales a la calle y protestas, estás indignado, tan indignado con la gente, que te vuelves a dormir en otro mundo ficticio de ideas, y cuando llegas a casa, sigues haciendo exáctamente lo mismo, y dando de comer a las ratas que corroen toda tu casa...

Porque tu protesta siempre está ahí afuera, cuando si, con sólo darle importancia vital a este momento, todo ese mundo, esa ilusión ficticia, ese telón que nos separa en estos momentos, caería por su propio peso.