De vuelta de mi viaje terrestre.
Se fue la magia, y perdí toda la fe que en mi guardaba.
Tenía miedo del mundo, y siempre quise mantener virgen todos mis sueños, eso y no otra cosa, era todo lo que tenía...
Y de pronto llegaste tu, un espejismo fruto del desierto que es tu corazón, y dibujé en tu vacío, ese espacio que siempre busqué.
Yo te quise creer... Y aquel que no me entienda, aquel que se ría de mi error, le diré que no tiene el valor de apostar en la vida.
Tenías en tus manos todas las ilusiones que alimentaban mi esperanza y mi vida, y, como recolectora de sangres puras que eres, te llevaste la mía con la frialdad y la profesionalidad de una acción rutinaria. Y así es la vida... Estrellas fugaces que siguen un rumbo fijo, y que sólo puedes verlas cuando se cruzan, por casualidad con nuestra capa de ozono. Sólo eras una más, y yo, sólo era uno más... ¿Es esto lo que viniste a enseñarme?
¿Fue ese tu cometido?
Fui una vez tras otra a tu ventana, que, por cosas del destino siempre daba a la calle; para recuperar mis sueños, por que no podía entender el mundo sin chispas, sin vida... No pude, yo nunca he sido así. Y tu te los llevaste todos. Me introduje en tu olor, en tus ojos, en tus labios, u en tu sexo una vez más... Una vez más volví a seguir las migas de pan que me perdieron en ti, para recuperarme, pero, una vez más, no encontré más que el devorador hambre de una niña sola, que usa su cuerpo al que el tiempo esculpió como mujer hermosa, para contentarse aunque sea por un segundo de la compañía de alguien.
Allí sólo había tristeza y agonía, ahí estaban todas las lágrimas que jamás comprendí, todo ese miedo y ese hambre disfrazado de encanto que tanto te caracteriza.
Fui a buscar magia y hallé realidad. Por un momento pude verme, tan inocente y tan virgen de vida, pero tan valiente, cayendo sin miedo en todas tus redes... Por un momento pude verme, tal y como soy... Luchando con todo mi potencial contra la lona de la piscina que me atrapó al tirarme de cabeza. Y entiendo que sea adictivo... Tan triste es esta vida entre edificios, entre juegos y estúpidos roles, que es preferible a veces, la agonía y la tormenta, porque al menos te hace sentir vivo.
Todo aquello que fue ya no existe, voló contigo, se esfumó... Fue mucho más que un amor roto, o quizás es justo eso, y por esto duele tanto... Por que al acabarse no eres tu a quien pierdo, si no todo aquello que creí ser yo. El especial, lo no mundano, lo puro... Aquello que por no medirse me evitaba de perderme entre envidias, faltas de estima y sentimientos de insignificancia ante tanta y tantas gentes de la urbe. Pero ahora que lo pienso, ¿no es precisamente una vida vivida la que envidié, y la que me mataba de rabia al mirarla desde la mampara de mi segura prisión? ¿No fue ese el motivo por el que me lancé a la aventura?
Si, soy uno más para ti, y para cualquier otro, uno de esos que seguramente se mueran al estrellarse el avión, uno de esos de los que no sobrevivirán a nada, uno de los que, en caso de estrellarse un meteorito en la tierra, se comía la explosión entera jajaja, y no tendría la suerte de estar en un monte, resguardado por un árbol accidentalmente caído y que le tocaría repoblar la tierra... No, la vida me ha demostrado que soy uno más, y que sólo puedo aceptar mi fin con los brazos abiertos, y sin miedo. Aceptar mi destino y disfrutar de las sorpresas que la vida me guarde a la vuelta de la esquina. Que mi magia no es mía, si no del misterio de la vida misma, y que mi individualidad se ve reflejada en cvada charco y en cada baldosa del metro...
No quiero recuperarme, no quiero palabras que recuperen mis falsas y frágiles estimas y esperanzas. No quiero construirme una piel de mentiras para volver a adormecerme otra vez en un montón de rabia, mirando con recelo como la vida pasa y, y como el miedo me mantiene en mi cuarto viendo la lluvia mojar de vida los árboles, y limpiar el polvo de las calles. Yo también quiero mojarme, yo también quiero que limpies mi roñosa y cómoda piel, y que me empapes de lluvia ácida y me des una muestra de la realidad de mis rutinas.
No quiero recuperarme, porque ya no me siento solo, ni aislado, ni entregado a una persona que se aferre a mi, para mantenernos cómplices de nuestro propio asesinato. Tu crees en mi mundo, y yo creo en el tuyo, y mientras estemos juntos, nos sentiremos únicos... Separados de todo el mundo, de la vida nueva e incesante, pero juntos en una burbuja cómoda, cómoda y mohosa... Putrefacta y falta de vida... Esa es la inminente condena de la quie hablan los casados, y a la vez, el motivo de las incesantes idas y venidas de las parejas que hoy en día habitan mi mamita tierra..
Yo no, yo no quiero recuperarme, porque ahora, ahora que no soy nadie, cada tecla que pulso me acompaña, ahora que soy tan sumamente insignificante me siento más grande que nunca, y todas las personas, y todas las cosas que veo comparten mi frágil, insignificante y efímera existencia. Y es ahí donde habita mi grandeza, en compartir esa esencia y esa complicidad que nos iguala ante la muerrrrrrteeeee....................
miércoles, 21 de marzo de 2012
jueves, 8 de marzo de 2012
Que me comas la polla
Me sobra la mochila, el peso del temor a la incertidumbre. Me pesa corresponder a tu mundo, porque tu mundo no me entiende. Sólo me da un pequeño espacio de tranquilidad si yo le correspondo con mi aceptación y dedicación. Pero cada vez es más exigente, nunca parece estar satisfecho...
Mama nunca está contenta, mamá siempre tiene deberes, obligaciones que cumplir, para que la maldición no caiga sobre ella. Mamá está sometida al yugo, y tal es su temor, que pese al sobrehumano amor que siente por sus hijos, les somete a ellos también.
Pero Alvaro es valiente, Alvaro es fuerte, y el no teme al yugo, ni al castigo. El ha venido aquí para librar a la gente de la esclavitud.
Porque el tiene un motivo, y no está perdido. Porque el no entiende esta vida como una maldita coincidencia, perdida de toda conexión y lógica temporal y existencial, y no cree en una vida sin libertad y felicidad. El ha venido aquí para reinar su propio cuerpo, no para esconderse. El ha venido aquí para actuar por el placer de ser, y no por el miedo a dejar de serlo. Nadie me hace aparecer, ni me hace desaparecer. Nadie. El ridículo social es un himen, que con gusto atravesaré con el más placentero de mis instintos, el de crear...
Porque el dolor no es mío, si no tuyo. Y cuando lo rompa, quedarás eternamente agradecida, pudorosa, temerosa y virgen sociedad, de ser inundada de tal realismo y experiencia natural. Me correré de gusto en tus entrañas, y enjendraré el fruto de mi naturaleza. El curso del tiempo, hará que esa semilla, tan dimuta, cree poco a poco una revolución mundial tan grande, que sea capáz de dar vida, a un ser totalmente puro y nuevo. Si, así lo haré, monja descabellada, estricta, pudorosa, cerrada y fea que eres ciudad de madrid. Te follaré hasta que floten tus complejos en un abrazo húmedo y animal, en el que sientas que puedes flotar a pierna suelta, porque la creación misma y tu fe, son tu cuerpo, tu mente y tu flor.
Echa tu aliento humano sobre mi cara, fornica en el altar de tus dioses. Encarna la virgen en tu piel, y que el mundo se haga del revés. Date aquello que el cuerpo y el espíritu te pidan hacer, y no te aferres a nada. Deja que el agua fluya, que venga y que se valla, porque eres un ciclo sin fin, y cuanto más entregues al océano, más aguas nuevas lloverán sobre ti. Déjame penetarte e irme antes que despiertes. Déjame, porque haré lo que me salga del los cojones, y será mejor que me entregues mi libertad, antes de que sufras por ella.
Tu siempre pediste de mi obediencia, aceptación, sumisión... Me ofreciste porciones de aquello que me quitabas, y me ofreces la totalidad de todas ellas, si logro ser un perfecto modelo que esperas de mi, una máquina perfecta, y por ello, recuperaré todas las riquezas que un día me quitaste.
Me decías, no se puede hacer esto, no se puede hacer lo otro, esto está mal, tu no puedes ser así, has de asá, tienes que comportarte, madurar, la vida es esto, la vida es lo otro, ven aquí, obedece... Has de has de... Niño ven aquí... Aquí no se grita... Eso es feo, se hace en privado...
Diseccionastes mi libertad, me la arrebataste, ¿y ahora me dices que tengo que conquistarte con tus reglas para que me la devuelvas? No voy a obedecer a la obediencia, no voy a cumplir con lo que debo de haer, tus márgenes y tus tentáculos ya casi invaden cada rincón de mi vida. No voy a batallarte sólo los domingos saliendo a la calle, voy a batallarte en cada deber, a revelarme ante cada uno de tus dictámines. Porque todo aquello que no es voluntarioso ni es movido por una motivación del corazón, es inhumano, y está condenado a la servidumbre y la infelicidad. Cómeme la polla. Contradigo al contradicho, y apollo el dicho frente a lo que digo, vierto y la vez doy la vuelta al folio e invierto de nuevo para volver a invertir en un ciclo sin fin que sale de la polla. Corrijo y decorrijo mis faltas de ortografía, porque la ortografía corrije y encauza mis palabras. Desobedezco, al cura, al indigente, al padre, a la madre, al consejo de un hermano, de un amigo, a las palabras de un hombre exitoso, y de un hermitaño, de un Dios y de un sabio. Desobedezco y contradigo, porque no encuentro si no lo vivo y si no lo siento.
La libertad no conoce fronteras, tampoco es presa de aquello que contradice al huír, huye de la misma contradicción, contradiciendo a aquel que me come la polla.
Mama nunca está contenta, mamá siempre tiene deberes, obligaciones que cumplir, para que la maldición no caiga sobre ella. Mamá está sometida al yugo, y tal es su temor, que pese al sobrehumano amor que siente por sus hijos, les somete a ellos también.
Pero Alvaro es valiente, Alvaro es fuerte, y el no teme al yugo, ni al castigo. El ha venido aquí para librar a la gente de la esclavitud.
Porque el tiene un motivo, y no está perdido. Porque el no entiende esta vida como una maldita coincidencia, perdida de toda conexión y lógica temporal y existencial, y no cree en una vida sin libertad y felicidad. El ha venido aquí para reinar su propio cuerpo, no para esconderse. El ha venido aquí para actuar por el placer de ser, y no por el miedo a dejar de serlo. Nadie me hace aparecer, ni me hace desaparecer. Nadie. El ridículo social es un himen, que con gusto atravesaré con el más placentero de mis instintos, el de crear...
Porque el dolor no es mío, si no tuyo. Y cuando lo rompa, quedarás eternamente agradecida, pudorosa, temerosa y virgen sociedad, de ser inundada de tal realismo y experiencia natural. Me correré de gusto en tus entrañas, y enjendraré el fruto de mi naturaleza. El curso del tiempo, hará que esa semilla, tan dimuta, cree poco a poco una revolución mundial tan grande, que sea capáz de dar vida, a un ser totalmente puro y nuevo. Si, así lo haré, monja descabellada, estricta, pudorosa, cerrada y fea que eres ciudad de madrid. Te follaré hasta que floten tus complejos en un abrazo húmedo y animal, en el que sientas que puedes flotar a pierna suelta, porque la creación misma y tu fe, son tu cuerpo, tu mente y tu flor.
Echa tu aliento humano sobre mi cara, fornica en el altar de tus dioses. Encarna la virgen en tu piel, y que el mundo se haga del revés. Date aquello que el cuerpo y el espíritu te pidan hacer, y no te aferres a nada. Deja que el agua fluya, que venga y que se valla, porque eres un ciclo sin fin, y cuanto más entregues al océano, más aguas nuevas lloverán sobre ti. Déjame penetarte e irme antes que despiertes. Déjame, porque haré lo que me salga del los cojones, y será mejor que me entregues mi libertad, antes de que sufras por ella.
Tu siempre pediste de mi obediencia, aceptación, sumisión... Me ofreciste porciones de aquello que me quitabas, y me ofreces la totalidad de todas ellas, si logro ser un perfecto modelo que esperas de mi, una máquina perfecta, y por ello, recuperaré todas las riquezas que un día me quitaste.
Me decías, no se puede hacer esto, no se puede hacer lo otro, esto está mal, tu no puedes ser así, has de asá, tienes que comportarte, madurar, la vida es esto, la vida es lo otro, ven aquí, obedece... Has de has de... Niño ven aquí... Aquí no se grita... Eso es feo, se hace en privado...
Diseccionastes mi libertad, me la arrebataste, ¿y ahora me dices que tengo que conquistarte con tus reglas para que me la devuelvas? No voy a obedecer a la obediencia, no voy a cumplir con lo que debo de haer, tus márgenes y tus tentáculos ya casi invaden cada rincón de mi vida. No voy a batallarte sólo los domingos saliendo a la calle, voy a batallarte en cada deber, a revelarme ante cada uno de tus dictámines. Porque todo aquello que no es voluntarioso ni es movido por una motivación del corazón, es inhumano, y está condenado a la servidumbre y la infelicidad. Cómeme la polla. Contradigo al contradicho, y apollo el dicho frente a lo que digo, vierto y la vez doy la vuelta al folio e invierto de nuevo para volver a invertir en un ciclo sin fin que sale de la polla. Corrijo y decorrijo mis faltas de ortografía, porque la ortografía corrije y encauza mis palabras. Desobedezco, al cura, al indigente, al padre, a la madre, al consejo de un hermano, de un amigo, a las palabras de un hombre exitoso, y de un hermitaño, de un Dios y de un sabio. Desobedezco y contradigo, porque no encuentro si no lo vivo y si no lo siento.
La libertad no conoce fronteras, tampoco es presa de aquello que contradice al huír, huye de la misma contradicción, contradiciendo a aquel que me come la polla.
viernes, 2 de marzo de 2012
DESDE MIS OJOS
Me cansé de buscarme en tu mirada, porque nunca me vi a mi mismo en el reflejo.
Me cansé de buscar el eco de mis palabras en ti... Porque ya queda muy lejos aquella llanura que era antaño tu alma.
Ahora tu mirada no sabe ver la virginidad, es pesada y espesa, turbia y sorda, porque le acompañan todos esos miedos que arrastran tras de si pesadas maletas de porseacasos...
No fue por amor, tampoco fue por querer compañía, no, no fue una libre elección, me busqué en ti por el miedo a la soledad, a la muerte más sombría y oscura que durante toda la vida me acompañará, hasta que algún día decida tomar contacto conmigo y contagiarme de su a-temporal penumbra...
Tenía miedo de caer en mi verdad, porque por la hipocresía que dibuja este mundo mental en el que vives, mi alma quedó perdida en un delirio individual, perdido... Sólo... Muerto... Quise encerrar a mis mounstruos en el olvido, pero mi alma les alimentaba bajo la puerta mientras yo dormía, y día a día crecieron, llamando cada vez más fuerte a las puertas de mi presente...
Y a día de hoy, si me digo la verdad, no tengo ya, ni ganas ni fuerzas de seguir luchando por encerrarlos...
Que salgan las bestias, quiero ser su aliado, su líder y no su jefe ni su domador ni su carcelero. Quiero ser Mougly, Tarzán y Ace Ventura, y no un maravilloso y valiente matador de la libertad.
Este delirio mío, esta... ilógica y marginada unión con el mundo llamada instinto, me llena de armonía, de alegría y de fuerza, cuando no busca respuesta en ti.
A este solitario y débil delirio mío, le abro las puertas de mis cinco sentidos, que al armonizar con los tuyos, crean un sexto... El común de todos ellos.
La verdad toma fuerza, y sentido común me devuelve la voz, los ojos, los oídos, el olfato, y todo el mundo parece tocarme en todos sus sentidos a la vez. Porque si no hablas nunca te das a conocer, y si el mundo no te conoce... Olvídate de existir...
Porque yo no soy el hijo que debería de haber sido desde que nací, ni el alumno ejemplar, ni el más simpático, ni el más macarra, ni el más ligón de mis amigos... Tampoco soy un ciudadano ejemplar, ni nadie a seguir. Soy más bien todo lo contrario, soy todo lo que no te he contado, todo lo que no vistes y te negaste a dejar aparecer... Soy ese silencio que quisimos negar que existía, si, soy ese ente que ambos miramos como se va por la puerta del bar, mientras le hacíamos primeros auxilios a una relación ya muerta.
Soy la verdad y no esa mentira que tanto luchamos por mantener.
Y la verdad, es que cuanto más luches por la verdad, más la estarás encerrando, porque ésta te evidenciará, como un loco que lucha contra algo que no conoce.
Ahora ya no me busco en tu mirada, porque se que no estás.
Ahora ya no me busco en tu eco porque se que nada resuena entre tanta contaminación acústica.
Ahora recupero mis ojos, porque me cansé de estar sólo al esperar tu compañía. No... Ya se que nunca estarás...
Adios...
Escucho el calor de mi corazón,
y la lluvia calando mi piel.
Escucho mis alegrías y mis sueños,
y pinto el mundo con ellos.
Porque ahora se, que, soy artista y no un mero visitante de museos.
Ahora se que he venido al mundo a mostrar, y no a sentarme en un puto sofá, a mirar las maravillas que unos pocos que se levantaron se pusieron a hacer.
Ahora se que no tengo miedo, a hacer algo diferente.
Me cansé de buscar el eco de mis palabras en ti... Porque ya queda muy lejos aquella llanura que era antaño tu alma.
Ahora tu mirada no sabe ver la virginidad, es pesada y espesa, turbia y sorda, porque le acompañan todos esos miedos que arrastran tras de si pesadas maletas de porseacasos...
No fue por amor, tampoco fue por querer compañía, no, no fue una libre elección, me busqué en ti por el miedo a la soledad, a la muerte más sombría y oscura que durante toda la vida me acompañará, hasta que algún día decida tomar contacto conmigo y contagiarme de su a-temporal penumbra...
Tenía miedo de caer en mi verdad, porque por la hipocresía que dibuja este mundo mental en el que vives, mi alma quedó perdida en un delirio individual, perdido... Sólo... Muerto... Quise encerrar a mis mounstruos en el olvido, pero mi alma les alimentaba bajo la puerta mientras yo dormía, y día a día crecieron, llamando cada vez más fuerte a las puertas de mi presente...
Y a día de hoy, si me digo la verdad, no tengo ya, ni ganas ni fuerzas de seguir luchando por encerrarlos...
Que salgan las bestias, quiero ser su aliado, su líder y no su jefe ni su domador ni su carcelero. Quiero ser Mougly, Tarzán y Ace Ventura, y no un maravilloso y valiente matador de la libertad.
Este delirio mío, esta... ilógica y marginada unión con el mundo llamada instinto, me llena de armonía, de alegría y de fuerza, cuando no busca respuesta en ti.
A este solitario y débil delirio mío, le abro las puertas de mis cinco sentidos, que al armonizar con los tuyos, crean un sexto... El común de todos ellos.
La verdad toma fuerza, y sentido común me devuelve la voz, los ojos, los oídos, el olfato, y todo el mundo parece tocarme en todos sus sentidos a la vez. Porque si no hablas nunca te das a conocer, y si el mundo no te conoce... Olvídate de existir...
Porque yo no soy el hijo que debería de haber sido desde que nací, ni el alumno ejemplar, ni el más simpático, ni el más macarra, ni el más ligón de mis amigos... Tampoco soy un ciudadano ejemplar, ni nadie a seguir. Soy más bien todo lo contrario, soy todo lo que no te he contado, todo lo que no vistes y te negaste a dejar aparecer... Soy ese silencio que quisimos negar que existía, si, soy ese ente que ambos miramos como se va por la puerta del bar, mientras le hacíamos primeros auxilios a una relación ya muerta.
Soy la verdad y no esa mentira que tanto luchamos por mantener.
Y la verdad, es que cuanto más luches por la verdad, más la estarás encerrando, porque ésta te evidenciará, como un loco que lucha contra algo que no conoce.
Ahora ya no me busco en tu mirada, porque se que no estás.
Ahora ya no me busco en tu eco porque se que nada resuena entre tanta contaminación acústica.
Ahora recupero mis ojos, porque me cansé de estar sólo al esperar tu compañía. No... Ya se que nunca estarás...
Adios...
Escucho el calor de mi corazón,
y la lluvia calando mi piel.
Escucho mis alegrías y mis sueños,
y pinto el mundo con ellos.
Porque ahora se, que, soy artista y no un mero visitante de museos.
Ahora se que he venido al mundo a mostrar, y no a sentarme en un puto sofá, a mirar las maravillas que unos pocos que se levantaron se pusieron a hacer.
Ahora se que no tengo miedo, a hacer algo diferente.
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