Yo
que he ido de aquí allá
esperando encontrar ahí donde fuere
la libertad que no tenía.
Y todo para ver,
que sólo hay una pena
y ésa pena es la mía...
El mismo sabor,
aquí y allá,
la misma sed,
miradas vacías...
Y sin embargo,
algo tan íntimo,
tan escondido y recóndito
tan único y tan mío
que por temor a perderlo enterré...
Resultó ser
allí donde fuere
un mismo agua
amor.
No,
en verdad, no hay fronteras.
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