jueves, 31 de marzo de 2011

Encontrar tu norte...

Que traumas sexuales vas a tener, si has estado follando por doquier, haciendo tríos y demás. Tu único trauma, ha sido el de venderte sexualmente y hacerlo sin querer realmente hacerlo. Pero muchas veces lo has hecho por placer. No tienes un trauma sexual, tienes complejo de puta y de barata. Conmigo eso sentiste varias veces, otras no. Supongo que con todos, supongo que, como todo, todo depende de como estés en cada momento. Porque claro, como eres tan espontánea... Y no controlas lo que sientes ni lo que pasa en ningún momento... Como es el destino el que marca todo, y el responsable de tu vida... El problema que tienes, es tu gran descontrol, y el mayor de tus problemas, es te gusta ser así. Como es una cría de... 5 años?? Es, una infancia que quieres revivir y vivir siempre. Por eso buscas a una pareja-padre, porque ésta, te proporciona esa correa que necesitas para correr inconscientemente por el mundo, sin responsabilidad ninguna. Es decir, que lleve el absolutamente toda la responsabilidad de todo eso que tu no estás dispuesta a asumir, porque eso te haría perder eso que tanto te gusta de ti. Por eso no te convencía yo, porque no era esa parte tan responsable que tu necesitas. No soy un buen organizador, no se retenerte, no soy una persona super responsable con todo, no tenía trabajo ni nada de eso. Yo, no te podía hacer sentir así de niña. Pero sin embargo, si que te daba comprensión, paciencia casi infinita y ese amor incondicional. Que te lo di, el problema es que no por quererte siempre, voy a estar condenado a sufrirte. No, el amor es recíproco, lo que tu buscas es un padre, porque no das nada. Mikel, quizás te daba esa parte de control paternal, y de paso, el atractivo de un buen cuerpo que te pone cachonda. Pero sin embargo, no tenía esos valores y esa madurez interna como para poder valorarte y comprenderte y esas cosas que yo si te di. Con lo cual, ni uno, ni otro.
Pero como no lo ha habido en 25 años, no lo habrá nunca, no, porque andas detrás de una persona que hace ya 20 años que se fue. Lo siento de verdad.

Además, tienes otro gran problema, y es que eres impaciente y ansiosa. Otra cualidad de una niña pequeña. Lo quieres ya, y ahora todo. Consumes y consumes. Tienes tu capricho, lo exprimes como exprimes a la gente, como exprimes un grano, como un porro que lías con cuidado y precisión, y una vez fumando, lo aplastas contra el cenicero para que se calle el humo que deja... 
Tu, llegas a una nueva selva virgen. Te diviertes talando, cavando, y estampando el tractor contra todo como una niña pequeña jugando con sus juguetes, y cuando ya has talado todos lo árboles, vas a otro bosque. Pero claro, antes de eso, limpias tu reputación. Te quedas en la gran calva y en ese cementerio de árboles que has creado, donde no queda si no horizonte allí donde antes había un universo de vida, y te sientes una reina. En ese bosque sólo quedas tu, ahí, sentada en el medio de todo. Ahora eres el centro, muy bien, pero no suenan ni aplausos, porque ni tan siquiera un árbol te acompaña. De modo, que, escupes la tierra que pisas porque te aburre, y esperas que esta te deje de dar de comer y desee verte fuera de ella, para irte como una despatriada cargada de orgullo y de "razones" para seguir destruyendo en paz contiego misma. 

Hay una cosa que se llama conciencia, a la que tu acostumbras a mentir, a engañar y a eludir. Yo creo, que de tanto practicar contra este frontón, te has convertido en una mentirosa de competición. Porque tu sabes muy bien como soltar el rollo, como rizar el rizo, y hacer un puente pasito a pasito a base de pequeños tronquitos que acaban cruzando la verdad sin siquiera mojarte en ella. Porque así vives tu, al margen de los hechos, al margen de la realidad, en tu propio mundo creado por ti. Te has hecho un globo terrestre de papel y cartón, y lo has coloreado como te ha dado la gana. En el, has dibujado los países según te apetecía, lo has llamado como has querido, y has elegido nacer en el lugar que más te apetecía. El problema es que, la persona que está contigo, lo está, porque no tiene la suficiente voluntad como para vivir en este mundo, de modo que cae en el tuyo, y, como si de una secta se tratara, le convences del lugar que debe ocupar en tu burbuja. Pobre imbécil, que asume su papel, porque no tiene uno definido. Pobre criatura sn personalidad ni cuartel, que necesita que alguien le sitúe en una mentira para sentirse situado en un mundo, aunque éste sea ficticio... Para ella es fácil, ella hace borrón y cuenta nueva, total, como su vida son todo dibujos según le convengan... Pues borra, y hace uno nuevo. Cava una nueva trampa, esta vez teje mejor su telaraña, la hace más sutil, hila más fino, y a por el siguiente despistado que vague con la vista perdida, como buscando un mundo paralelo...

Pero el, ¿que pasa con el? 
El, sale de ese mundo sabiendo que es lo que no quiere, y siendo más consciente de lo que es no saber lo que se quiere. Pero, como hombre que ha perdido el norte, tiene mil motivos por los que morir, y ninguno por el que vivir. De modo, que desde que salió de ese última placenta, anda buscando ese quehacer. Su sitio... Y... Anda a trompicones, desconfiando de cada cosa, porque calló en un mundo tan irreal como real, y teme embarcarse y creer en algo, que tarde o temprano, será su condena. No sabe en quien confiar, ahora, por no creer, no cree ni en sus propios ojos, ya que siente que éstos, un día no muy lejano le traicionaron. 
No se da cuenta de que el único mundo real, es el que no responde a otra regla más que a la misma supervivencia y a la muerte. Y que mundo es ese? Uno en el que el se debate con la muerte cara a cara. 
El no crea su mundo, sigue sin encontrar su sitio, porque cree que existe algún asiento con su nombre puesto, como si de un reservado se tratase, y lo más gracioso de todo, es que sueña con la libertad. Sueña con la libertad, pero sin embargo, espera que exista un sitio específico esperando para el. Y por supuesto que los hay, hay miles y miles de Olayas que tejen telarañas preciosas esperando a gente precisamente como el. Pero claro, a cambio de algo muy simple. Una vez que caes en ellas, no puedes mover ni sólo dedo, y estás únicamente por y para que la araña te disfrute cuando le venga en gana. 
El mundo es libre, y el no se da cuenta de que el mundo es el, y de que debe hacerse su hueco a base de luchárselo, caerá en un agujero perfectamente preparado para ser devorado por los gusanos. Porque, o te construyes tu casa, o te construyen tu tumba. El hombre libre, encontrará su sitio allí donde lo luche. Porque así se forja un guerrero impecable, a base de luchar; y no contra nadie, si no por su sitio en su mundo. Tarde o temprano, como el es muy persuasivo y cabezón, se hará un guerrero tan poderoso, que con sólo mirarle, los demás ya le abrirán paso para que vaya allí donde quiera, y tratarán de complacerle de puro pánico y admiración. 

Pero el sigue enganchado a ese mundo en el que vivió, porque por lo menos, era alguien en algún remoto sitio... El hecha de menos su identidad, pese al peso de esta gran mentira. De modo que a veces envía mensajes a la que antaño fue su mujer, para ver si esta le escucha por una vez. Pero ve a esta es incapaz de que ninguna palabra la cale. Ella no puede dejar que ningún resquicio de verdad y del mundo real penetre en su mentira, porque se desmoronaría su mundo. Ella no calla nunca, y de hacerlo, se tapona los oídos para seguir convenciéndose interiormente de su mentira. Ella no deja que nadie más que su ego y a su mentira pinten las paredes de su vida. Ella, por voluntad propia, decide tirar petardos en sus orejas día tras día, y ni el ni nadie tiene voz para hacerla escuchar. Quien sabe, quizás un maremoto haga temblar sus tierras, porque de lo contrario, éstas la consumirán.

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