Yo buscaba el cielo en tu mirada,
y ahora sólo queda la desesperación de un buscador...
Nunca quise ver,
me fue más fácil soñar...
Y al taparme los ojos,
tu aprovechaste para robármelo todo.
Son las consecuencias de un soñador,
secuencias de imágenes que se dibujan en la oscuridad...
Mientras la realidad, se apodera de todo tu tiempo...
Necesidades fisiológicas me despiertan,
y en el baño,
el espejo retrata un cuerpo flácido y soñoliento.
Soy un hombre sin sentido,
que vive a remolque de la estela de cualquier barco.
Soy un navío a merced del viento,
soy el capricho de cualquier tempestad...
Ayer soplaron tormentos,
pero sigo sin poder despertar...
Cuál es esta estela en la que estás...
La vela cuelga,
y no me deja respirar...
Es fácil aceptar un destino,
y remar a corriente sin luchar,
pero,
yo jamás encontré libertad bajo las órdenes de ningún capitán.
Porque mis palabras salen del viento,
y mi corazón bombea fuerte como la mar.
No puedo ser objeto de nadie,
no puedo...
Soy un elemento más,
yo también soy hijo de la libertad...
Libera tus velas,
tan altas como tu alma,
echa a volar...
Empuja Alvaro, empuja,
que el mar espera ser surcado,
y el viento materializar.
Enseña tu estela al mundo,
tan grande como tu corazón,
enseña tu destino al mundo,
enséñate a vivir...
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